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·26. Juni 2026

Crónica: El orgullo turco tuvo la última palabra con un 3 a 2 contra Estados Unidos

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Turquía ya estaba eliminada, pero encontró motivos para despedirse con la frente en alto. En un partido de ida y vuelta, el conjunto dirigido por Vincenzo Montella remontó en 2 ocasiones y encontró el gol de la victoria en el tiempo añadido para derrotar 3-2 a Estados Unidos, que, pese a tener asegurado su boleto a los dieciseisavos de final, dejó muchas dudas con un equipo plagado de rotaciones.

El Estadio Los Ángeles acogía un duelo con realidades completamente distintas. Estados Unidos, clasificado tras vencer a Australia, buscaba cerrar la fase de grupos con paso perfecto. Del otro lado aparecía una Turquía sin opciones de avanzar, pero con el orgullo intacto y decidida a marcharse de la Copa Mundial de la FIFA 2026 dejando una última buena imagen. Lo que parecía un trámite terminó convirtiéndose en uno de los encuentros más vibrantes del Grupo D.


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Un intercambio de golpes que cambió de dueño: Primer tiempo

El partido apenas comenzaba cuando Estados Unidos volvió a demostrar el peligro que representa en las acciones a balón parado. Al minuto 3, un saque de esquina encontró completamente solo a Auston Trusty, quien controló el balón en el segundo poste y definió con tranquilidad para firmar su primer gol con la camiseta de las barras y las estrellas.

La ventaja estadounidense parecía confirmar el dominio del anfitrión, pero Turquía reaccionó con personalidad. El conjunto dirigido por Vincenzo Montella comenzó a encontrar espacios gracias a la movilidad de Arda Güler, que aparecía constantemente entre líneas para darle sentido a cada ataque.

La recompensa llegó al minuto 10. El futbolista del Real Madrid culminó una gran jugada colectiva y devolvió la igualdad al marcador con un remate que dejó sin opciones a Matt Turner.

El encuentro entró entonces en una dinámica de ida y vuelta. La primera tarjeta amarilla apareció al minuto 19, cuando Berhalter fue amonestado tras una falta en la mitad del campo.

El empate no bajó las revoluciones del compromiso. La velocidad seguía marcando el ritmo de un partido abierto, aunque también aparecían las imprecisiones propias de dos selecciones que apostaban por atacar antes que por controlar.

Con el paso de los minutos, Turquía comenzó a crecer. Arda Güler se convirtió en el cerebro del equipo europeo, participando prácticamente en cada ofensiva y encontrando siempre la mejor opción para progresar.

Ese dominio encontró premio al minuto 31. Eren Elmali llegó hasta la línea de fondo y envió un pase atrás que encontró completamente libre a Orkun Kökçü, quien definió con categoría para darle la vuelta al marcador.

Las rotaciones realizadas por Mauricio Pochettino empezaban a pasar factura. La defensa estadounidense sufría constantemente y varios futbolistas habituales descansaban pensando en la siguiente ronda. Aun así, cuando el conjunto norteamericano conseguía superar la presión rival, Weston McKennie aparecía como el principal generador de juego.

El descanso llegó con ventaja de 2-1 para Turquía, que había sabido levantarse tras el gol tempranero de Trusty y marcharse al vestuario dejando mejores sensaciones que un anfitrión desconocido.

Cuando parecía controlado, apareció el último golpe: Segundo tiempo

La segunda mitad comenzó exactamente igual que la primera: con un gol estadounidense.

Al minuto 49, Berhalter aprovechó una nueva desatención defensiva de Turquía tras un saque de banda para devolver la igualdad. El tanto confirmó uno de los grandes problemas del conjunto europeo durante el torneo: las dificultades para defender las acciones a balón parado.

El empate cambió completamente la dinámica del encuentro. Estados Unidos adelantó líneas y comenzó a dominar con claridad, empujando a una Turquía que apenas lograba salir de su propio campo.

Al minuto 58, el público recibió una de las mejores noticias de la tarde. Christian Pulisic, ausente frente a Australia por molestias físicas, regresó al terreno de juego sustituyendo a Tim Weah.

Su impacto fue inmediato. Solo 4 minutos después atacó un balón largo, ganó la espalda de la defensa turca y quedó frente a Uğurcan Çakır, aunque el guardameta respondió con una gran intervención para evitar el tercero estadounidense.

El capitán volvió a intentarlo al minuto 78. Recibió fuera del área, acomodó el balón hacia su pierna izquierda y sacó un disparo que pasó rozando el poste tras resbalar en el momento del remate.

Mientras tanto, Mauricio Pochettino comenzó a mover el banquillo dando ingreso a Sergiño Dest, Alejandro Zendejas, Alex Freeman y Malik Tillman, buscando piernas frescas para sostener el ritmo del partido.

Vincenzo Montella respondió con las entradas de Çağlar Söyüncü, Can Uzun, Kaan Ayhan, Mert Müldür y İrfan Kahveci, consciente de que aquella era la última oportunidad para despedirse del Mundial con una victoria.

Cuando todo apuntaba a un empate, apareció el desenlace menos esperado.

Al minuto 98, la fortuna sonrió por fin a Turquía. Tras una serie de rebotes dentro del área, Kaan Ayhan encontró el balón prácticamente sobre la línea y lo empujó al fondo de la red para firmar el 3-2 definitivo.

El silbatazo final confirmó una victoria que ya no cambiaba el destino de los europeos, pero sí les permitía despedirse con dignidad del torneo. Estados Unidos, por su parte, conoció su primera derrota justo antes de comenzar la fase decisiva y dejó claro que, incluso con la clasificación asegurada, todavía tiene aspectos por corregir.

Un adiós con orgullo

No todas las victorias cambian una clasificación, pero algunas sí cambian la forma en que un equipo abandona un torneo. Turquía llegó eliminada, luchó hasta el último segundo y encontró en el tiempo añadido el premio a su insistencia. Estados Unidos ya tenía asegurado su lugar en los dieciseisavos de final, pero comprobó que en un Mundial bajar la intensidad, aunque sea por momentos, puede salir muy caro. Porque en la Copa del Mundo, el orgullo también juega… y esa noche, terminó marcando el gol de la victoria.

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