Pericos Marca
·8. Juni 2026
Empezar por el final, por Fran Sánchez Alaminos

In partnership with
Yahoo sportsPericos Marca
·8. Juni 2026

MAILS QUE NUNCA ENVIÉ
Mails que nunca te envié De :Fran Sánchez Alaminos Para:Andrés López Barbero
CC: Campaña de abonos del RCD Espanyol Asunto: Empezar por el final
Fecha: 6 de junio de 2026
Empezar por el final
Apreciado Andrés,
Todavía conservo una costumbre de cuando compraba periódicos en papel.
Mientras la mayoría de la gente empezaba por la portada, yo iniciaba su lectura por detrás. Primero la contraportada. Luego la parrilla televisiva. Después deportes y seguidamente ya veríamos qué había pasado en el mundo.
Era una forma extraña de leer un periódico, pero durante años fue mi modo de leerlos.
La otra noche acudí a la presentación de tu libro de poemas que firmas con tu nombre Andrés López Barbero. Lo compré, me lo dedicaste, llegué a casa y me dispuse a empezar a leerlo. Y entonces ocurrió algo curioso. Sin pensarlo, hice exactamente lo mismo que llevaba haciendo media vida con los periódicos.
Lo abrí por el final.
La poesía tiene esas ventajas. Nadie te obliga a seguir un orden. Puedes saltar de un poema a otro, volver atrás, avanzar veinte páginas o quedarte detenido en un verso durante diez minutos. No hay normas. O al menos no demasiadas.
Así que abrí el libro por donde me apeteció y lo primero que encontré fueron los dos últimos versos en el interior del libro que decían: «No quería ser normal, por eso me sentí alguien único». A veces una frase te encuentra a ti, y aquella me encontró.

Porque mientras la leía me di cuenta de que estaba describiendo algo que conozco bastante bien.
No sé si existe una definición oficial del espíritu perico. Imagino que no. Probablemente sea mejor así. Pero si alguien me pidiera una de urgencia, una de esas que hay que escribir en una servilleta antes de que la cerveza se caliente, seguramente escribiría algo parecido.
No quería ser normal. Por eso me sentí alguien único. Hay clubes que nacen para ser mayoría, que ofrecen la comodidad de pertenecer al grupo más numeroso y prometen victorias, tendencias y corrientes favorables. Y luego estamos nosotros.
Los que muchas veces hemos elegido el camino menos transitado. Los que hemos escuchado más de una vez aquello de «¿y tú por qué eres del Espanyol?». Los que hemos tenido que explicarnos y hemos aprendido a llevar la contraria sin contrariarnos demasiado.
Los que descubrimos hace tiempo que pertenecer a algo minoritario no es necesariamente una extravagancia. A veces es incluso un privilegio. Ahora que el club afronta una nueva campaña de abonos donde se buscan rebeldes y donde se habla mucho de cifras. Es lógico. Los números importan.
Pero las comunidades humanas nunca se construyen únicamente con números. También se construyen con identidad, con carácter y con una forma particular de estar en el mundo. Y pocas identidades hay tan reconocibles como la de un club que, después de más de 125 años de historia, sigue atrayendo a personas que se sienten cómodas siendo distintas.
Quizá por eso aquella frase se me quedó clavada desde esa primera página que leí de tu libro.
O mejor dicho, desde la última.
Porque ni siquiera empecé el libro por donde debía. Llegué a él por detrás.
Como quien toma un camino secundario, como quien se desvía de la ruta principal, como quien no acaba de hacer las cosas igual que los demás.
Muy perico todo, ahora que lo pienso. Con todo mi cariño,
En X @SanchezAlaminos







































