La Colina de Nervión
·21. Mai 2026
Fichajes Atlético de Madrid: Hjulmand ya tiene precio y Simeone aprieta

In partnership with
Yahoo sportsLa Colina de Nervión
·21. Mai 2026

El capitán del Sporting vuelve a la agenda rojiblanca tras una oferta rechazada en enero. Su cláusula es de 80M€, pero la operación puede moverse por bastante menos.
El Atlético de Madrid vuelve a mirar a Morten Hjulmand para reconstruir su centro del campo. El Sporting ya rechazó una propuesta cercana a los 40 millones de euros en enero, pero el capitán danés sigue en la lista rojiblanca y su nombre gana fuerza antes de un verano clave.
La operación no será sencilla. Hjulmand tiene contrato hasta 2028, una cláusula de rescisión de 80 millones y un valor de mercado cercano a los 45 millones. Sin embargo, en Portugal se viene apuntando desde hace semanas que el Sporting podría estudiar una salida por una cifra inferior a su cláusula. Ahí aparece la gran oportunidad del Atlético.
Hjulmand no encaja en la categoría de fichaje complementario. A sus 26 años, el internacional danés es capitán del Sporting CP y uno de los mediocentros más reconocibles de la liga portuguesa. Llegó a Lisboa en 2023 procedente del Lecce y en poco tiempo se convirtió en una pieza estructural del equipo.
Ese detalle explica por qué el Sporting no quiso abrir la puerta en enero. El Atlético se movió, puso dinero sobre la mesa y recibió una negativa. Perder a su capitán en mitad de la temporada habría sido un golpe deportivo demasiado grande para el club lisboeta.
Ahora el contexto es distinto. El mercado de verano permite ordenar salidas, buscar sustitutos y negociar con más margen. Para el Atlético, la pregunta es evidente: si el precio vuelve a moverse en torno a los 40 millones, ¿merece la pena acelerar?
El interés por Hjulmand tiene una lectura más profunda que la de sumar otro centrocampista. Simeone necesita un pivote que no solo robe balones, sino que ordene al equipo cuando el partido se rompe. Esa ha sido una de las carencias del Atlético en los tramos de máxima exigencia.
El danés ofrece precisamente ese perfil intermedio. No es un organizador puro, pero tampoco un simple destructor. Tiene agresividad en la disputa, lectura para corregir a la espalda de los interiores y capacidad para jugar con pocos toques. En el Sporting se ha acostumbrado a vivir lejos de su área, sosteniendo presiones altas y defendiendo muchos metros a campo abierto.
Ese matiz es clave. El Atlético no necesita únicamente un futbolista que proteja a los centrales. Necesita uno que permita atacar mejor. Con un mediocentro capaz de cerrar transiciones, los laterales pueden subir con más libertad, los interiores pueden pisar más campo rival y el equipo deja de partirse con tanta facilidad.
La cláusula de 80 millones convierte a Hjulmand en una operación imposible si el Sporting decide remitirse al contrato. Pero el mercado real se mueve en otra pantalla. El Atlético ya probó con una cantidad cercana a los 40 millones y sabe que ese es el punto de partida de cualquier conversación seria.
La diferencia no es menor. Por 80 millones, el danés queda fuera de mercado para los rojiblancos. Por 40 o 45, entra en la zona de las inversiones estratégicas: caro, pero defendible. Sobre todo si la dirección deportiva entiende que el centro del campo necesita una pieza de rendimiento inmediato.
También hay otro factor: la competencia. Hjulmand gusta en Inglaterra e Italia, dos mercados con más margen económico. Si alguno de esos clubes convierte el interés en una oferta formal, el Atlético tendrá poco espacio para especular. O se mueve pronto, o corre el riesgo de llegar tarde.
El posible aterrizaje de Hjulmand tendría consecuencias directas en el resto de la medular. Koke no tendría que asumir tantos esfuerzos largos durante toda la temporada. Pablo Barrios podría crecer con menos carga defensiva. Y Simeone ganaría un jugador capaz de dar estabilidad sin obligar al equipo a replegar veinte metros.
Ese es el punto que hace diferente esta operación. Hjulmand no sería solo un nombre para mejorar la plantilla. Sería una herramienta para cambiar el reparto de funciones. En un Atlético que quiere recuperar colmillo competitivo sin perder energía, ese tipo de fichaje tiene más valor que muchas apuestas de relumbrón.
Además, su condición de capitán no es un dato decorativo. El Atlético busca carácter, pero también mando. El danés ya ha demostrado en Portugal que puede sostener peso competitivo, convivir con presión y ser referencia en un vestuario exigente. No todos los mediocentros de 26 años llegan con ese recorrido.
El Atlético conoce el precio, conoce el perfil y ya conoce la respuesta del Sporting cuando intentó avanzar en enero. La operación, por tanto, entra ahora en una fase decisiva. Si el club rojiblanco considera a Hjulmand una prioridad, tendrá que actuar antes de que el mercado inglés convierta el caso en una subasta.
Simeone quiere buenos futbolistas, pero sobre todo necesita piezas que cambien el funcionamiento del equipo. Hjulmand encaja ahí. No es el fichaje más mediático, ni el más barato, pero sí uno de los que mejor explican hacia dónde quiere ir el Atlético: menos desequilibrio, más control y una medular con mando real.
El verano dirá si el Atlético está dispuesto a pagar por ese salto. De momento, Hjulmand vuelve a escena con una certeza: ya no es solo un nombre en una lista. Es una operación con precio, antecedentes y una necesidad deportiva muy concreta.
Live







































