La Galerna
·11. Mai 2026
Los Hernández, como el hantavirus: no hay antídoto

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·11. Mai 2026

Me fui a acostar con la sensación de que la figura del Clásico había sido Hernández Hernández. Me levanté y sigo pensando lo mismo. Me pongo a contarles.
¿Si el Barça ganó por el árbitro? No, de ninguna manera. Claro, planteadas así estas líneas puede inducir a error, y no. Lo aclaro pronto y es más: el Barça nunca gana por los árbitros. Y de Europa lo echaron ellos, precisamente. Así lo asegura Laporta, el tipo más respetado en el fútbol español.

El partido fue uno de los clásicos más sindongos de siempre. Valía para proclamar campeón al equipo que sin duda ha sido el más regular del torneo. En resultados y en juego, una regularidad indiscutible.
Sí, cuesta reducirlo a lo futbolístico, valga el esfuerzo. Escribir como si aquí todo fuera normal. OK. Lo mereció el Barcelona. Catorce puntos de ventaja, los cien en el horizonte…
Como era de esperar -lo contrario era delirante- le ganó al Madrid. Que, volviendo a hacer como que aquí no pasa nada y todo es muy natural, difícilmente iba a ganar en el campo del líder un equipo que no lo hizo en Elche, Vallecas, Girona, Pamplona, Mallorca… El asunto se aclaró pronto, 2-0 en 18 minutos y la noche se ciñó a ver si le caían más al Madrid. No tenía la cosa otra chicha, era un dulce ir pasando la noche.

El Barça pudo hacer un par más, Courtois lo evitó, y el Madrid tuvo también sus momentos, pero no fue la noche de Gonzalo ni de Vinicius ni de nadie arriba y la cosa se fue muriendo sin más.
Por cierto que, como le pasó al Atleti, el autocar del Madrid fue apedreado: en Cornellá ya se sabe. Esta vez la idiotez llegó al paroxismo y un grupo de tarados se confundió y también lanzó pedruscos al bus del Barcelona. Cornellá está lleno de cobardes.
Sí, cuesta reducirlo a lo futbolístico, valga el esfuerzo. Escribir como si aquí todo fuera normal. OK. Lo mereció el Barcelona
Y pasó que, en estas, Bellingham tuvo dos momentos estelares. Uno, cuando marcó en fuera de juego, y el otro cuando recibió un codazo de Eric García en el área, un penalti como una casa. Y fue entonces cuando apareció Hernández para convertirse en mi héroe de la noche.

En acción parecida a la de Mbappé con el Girona, tuvieron que salir médicos y similares, el partido se paró, el inglés tuvo que ser examinado fuera del terreno y sucedió esto:
1.- Ni árbitro ni VAR (como cuando lo del Girona, sí) tuvieron a bien ver por qué el futbolista del Madrid había caído fulminado. Preguntarse si había pasado algo.
2.- No hubo revisión, ni alarma alguna. Les bastó ver en directo que no hubo nada.
3.- La jugaba acabó con tarjeta a Bellingham tras incorporarse al juego por un lugar inapropiado.
4.- Las repetidas faltas de Gavi, por cierto, no se consideran inapropiadas por el CTA.
Oigan: en un partido sin ná. Es algo extraordinario. No se inmutan. Ni la pillería de pitar penalti a ver si lo meten. Y engordar las cifras: "fíjense los de Realmadrid TV la de penaltis que le pitamos al Madrid"…
Bueno, en tres meses mal contados volverá la Liga y volverá lo mismo. Los árbitros españoles con el Madrid son como el hantavirus: no hay antídoto para lo suyo. Volverán y será lo mismo. Y la Liga que viene, el Madrid no la ganará si no es capaz de hacer lo que la última vez, perder a lo sumo un partido. Y tampoco se fíen.

Volviendo a Bellingham, su gol anulado me recordó a los dos que le hizo al Barça en Montjuïc en aquella Liga triunfal que acabo con la 15, cuando parecía Di Stéfano. ¿Volverá un Madrid como aquel, el mismo Jude?
Pues mientras esperamos todo lo que va a venir, que será mucho, centrémonos en el baloncesto, esa seminal de la final a cuatro con Valencia o Panathinaikos.
Otra vez el Madrid, fíjense. Caminan los valencianos rumbo a levantar un 0-2, cosa inaudita que no había pasado jamás…hasta que se lo hizo el Madrid al Partizán. Cómo no tenerle manía.
2-2 está la cosa. Que gane el Valencia, claro. ¿Que son antimadridistas? Ya. ¿Y qué?
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