Madrid-Barcelona.com
·6 February 2026
Eduardo Camavinga desvela el principal problema del Real Madrid: Arbeloa es el culpable

In partnership with
Yahoo sportsMadrid-Barcelona.com
·6 February 2026

El Real Madrid arrastra una sensación incómoda desde hace tiempo. Los problemas internos no nacen esta temporada, sino que vienen de etapas anteriores, incluso desde el tramo final con Xabi Alonso. El equipo sigue sin una identidad clara y continúa dependiendo, casi exclusivamente, del talento individual de sus atacantes.
Cuando ese talento no aparece, el vacío se nota. Vinícius Júnior no atraviesa su mejor momento y Jude Bellingham está lejos del impacto que mostró meses atrás. Sin un plan reconocible, el Madrid se queda sin respuestas colectivas y el desconcierto se instala en el juego.
Uno de los grandes dolores de cabeza del vestuario es el desorden táctico. El sistema cambia con frecuencia y las decisiones no siempre parecen responder a una lógica futbolística clara. Esa inestabilidad impide que el equipo automatice movimientos y construya una forma de jugar reconocible.
Contexto complicado para Arbeloa en el Madrid | Getty Images
En ese contexto aparece la figura de Álvaro Arbeloa. El técnico ha apostado en varias ocasiones por colocar a futbolistas fuera de su posición natural, generando incomodidad y pérdida de rendimiento. El equipo no solo cambia de dibujo, también cambia de roles constantemente, algo difícil de asimilar incluso para jugadores experimentados.
El caso de Eduardo Camavinga es el ejemplo más evidente. El francés ha ejercido como pivote defensivo, interior e incluso como lateral izquierdo. Un carrusel de posiciones que, lejos de potenciar sus virtudes, termina diluyéndolas.
Camavinga no se queja públicamente, pero su entorno reconoce que esta falta de estabilidad le impide encontrar continuidad. No es un problema de actitud ni de talento, sino de contexto. Para muchos dentro del club, su situación simboliza el caos táctico que vive el equipo y refuerza la sensación de que no existe una hoja de ruta clara.
A todo esto se suma una planificación de plantilla incompleta. Hay demarcaciones huérfanas, soluciones improvisadas y una plaga de lesiones que ha agravado el problema. El cuerpo técnico se ve obligado a parchear constantemente, lo que termina afectando al rendimiento colectivo.
Desde Francia, Le Parisien señala que Arbeloa no termina de encajar en el vestuario. No se trata de una ruptura abierta, pero sí de una sensación de desconexión creciente. Camavinga, con su rol cambiante, pone voz, aunque sea de forma indirecta, a un malestar que ya no se puede esconder.
El Real Madrid sigue ganando partidos por calidad, pero no por convicción. Y cuando un equipo vive de la improvisación, tarde o temprano la factura llega. El aviso está lanzado.








































