datosamericanos
·6 February 2026
El Rincón del Turco: Vivir así es morir de amor

In partnership with
Yahoo sportsdatosamericanos
·6 February 2026

“Ya no puedo más, siempre se repite la misma historia, ya no puedo más, estoy harto de rogar como una noria” Vivir así es morir de amor – Camilo Sesto.
La vida es eso que pasa mientras nos vamos en repeticiones. Somos presa de las rutinas, de los modismos, de las costumbres. Somos esclavos de nuestro propio devenir, y cuando el ejercicio se nos vuelve tan repetitivo, nos sumimos en el tedio, la desazón y el hartazgo.
Y básicamente, amigo lector, yo ya me harté. Ver al América en el Atanasio se hizo una repetidera de tonterías que siempre cuestan el resultado. Es como si viviéramos en un loop, donde no cambia absolutamente nada; hace 5 años la historia es la misma, sin importar los intérpretes que vistan de rojo. Hace un lustro, el cuadro escarlata pisa el escenario de la calle Centenario y termina languidecido y entregado.
Y es que los errores son de calco. El mismo yerro puntual del arquero, llámese dejar una pelota corta, o entregarle el palo que debía defender al mismo tipo que hace poco más de dos meses lo vacunó pegándole una pelota al palo del arquero (válgase la redundancia), o querer salir jugando con toques en el primer cuarto de cancha con un rival encima ahogando desde la presión.
Tampoco podíamos dejar de hablar de la discusión arbitral de ocasión. Anoche fue una roja, por demás estúpida, y para efecto de quien escribe demasiado rigorista. Eso no quita que ayer fue la cartulina roja, otras veces un penal inventado o una mano que solamente se vio en la imaginación del central y del equipo de VAR. Cabe preguntarme por qué “siempre” nos termina sucediendo algo de esa magnitud al enfrentar a dicho rival.
Ahora bien, no está de más también cuestionarse el motivo por el cual el equipo, cada vez que hace un buen fragmento de partido, termina renunciando a su propia idea, y sometiéndose servilmente al embate del contrario. Los dirigidos por David González tuvieron, por lo menos, 20 minutos brillantes con la posesión de la pelota, maniatando el medio campo de Atlético Nacional y cerrando sus circuitos ofensivos, e incluso hasta inquietó par veces el arco de Castillo. Tal parece que, con el pitazo del segundo tiempo, el libreto se olvidó por completo, porque se dedicaron a aguantar la embestida verde, timoratos de siquiera pasar la mitad de la cancha, hacer un circuito de 3 o 4 pases seguidos, y peor aún, de rematar al arco.
Como lo dije al principio de estas líneas: ¡ESTOY HARTO! Harto de terminar haciendo columnas de este mismo calibre después de jugar con Nacional. Harto de esperar el Clásico con el fundillo fruncido a ver si no lo perdemos. Podrido de ver planteles desvencijando la grandeza del América, porque antes a ellos les daba miedo que el Diablo fuera a Medellín, y hoy pareciera que son sus 3 punticos fijos del semestre. Disculpe la expresión, amable espectador, hasta las güevas de la llamadita de mi papá a las 10 de la noche restregándome el resultado.
Estoy harto, no doy más y ruego a Dios o a quien sea que en algún momento haya un América de Cali que salga con la ardentía de ganar un partido de esta envergadura, y me haga cambiar los últimos 5 o 6 textos que con rabia han salido al finalizar este partido.
Ya no puedo más, y siempre se repite la misma historia…
Cualquier sugerencia, queja o lo que quieran manifestarme, pueden hacerlo a través de mi cuenta de X @UnMequetrefeMas; nos leemos en una próxima oportunidad en este “Rincón del Turco”. Un abrazo para todos.








































