La Galerna
·18 May 2026
Fase de disimulo arbitral

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·18 May 2026

Buenos días. En las portadas deportivas de hoy hay gente volando por los aires. Tranquilos, no se trata de ningún ataque terrorista, sino de dos homenajes (uno en el Metropolitano y otro en el Camp Nou) a sendos jugadores de fútbol. En el mejor estadio de Coslada, el tributo era para Griezmann, delantero que abandona el Atleti con vistas a una última aventura, financieramente provechosa, en algún destino exótico.
Si Griezmann aparece, como decíamos, volando por los aires, es porque existe la costumbre de mantear a los homenajeados (el padre de una exnovia de este portanalista decía ojomeneados, sin que jamás llegara a saber si lo decía en broma o creía en serio que la palabra es así), lanzándonos al viento en medio de olés. Marca titula con una emotiva frase del francés: “Vuestro cariño vale más que una Champions”. Vaya nuestra consideración paga Griezmann en esta hora del adiós, si bien dudamos de la conveniencia de exhibir el cariño de la afición a este deportista en la sala de trofeos del club. Griezmann, por cierto, solo ha ganado tres en el referido club, lo que no impide que Marca y As le llamen “leyenda” y “mito”, respectivamente. El lenguaje tiene sus límites. Queremos decir, con el debido respeto, que si Griezmann puede ser calificado de leyenda y mito habrá que inventar palabras nuevas para reflejar el estatus que en la historia del fútbol corresponde a Di Stéfano, Gento, Modric, Kroos o Cristiano. Si Griezmann es una “leyenda”, si Griezmann es un “mito”, ¿qué etiqueta merecen los que acabamos de mencionar?
En el estadio del equipo que pagó a Negreira, el ojomeneado era Lewandowski, a quien Sport también califica de “leyenda”. Se trata de un jugador que llegó el club prestamista de Tebas con la vitola de ser campeón de Europa en el Bayern de Múnich, título que no ha podido revalidar con los colores blaugranas. Sin embargo, y gracias a que pudo ser inscrito con palancas financieras manifiestamente fraudulentas, sí ha podido ganar unas cuantas ligas, todas ellas marcadas por la acción implacable de los herederos de Negreira, gente obstinada en honrar las enseñanzas de su padre putativo. Que le vaya muy bien al polaco, gran goleador que tuvo el desacierto de estropear su ilustre historial jugando para un club corrupto.
En lo tocante al Madrid, ya sabréis que ganó de manera intrascendente al Sevilla (0-1) gracias a un gol de Vinícius que, de haber estado el Madrid jugándose la liga, habría sido anulado por falta previa de Mbappé con probabilidad igual a uno. El sistema es tan previsible… Con el título de liga ya decidido, nos hallamos en lo que nuestro amigo Paul Tenorio ha denominado “fase de disimulo arbitral”, es decir, aquella a través de la cual, con el campeonato ya descansando en Can Barça con arreglo al plan trazado, se maquillan las escandalosas estadísticas regalando favores intrascendentes que son como stripteases practicados ante los ojos de un eunuco.

En esta fase de disimulo arbitral, los que sigue sin disimular nada, en cambio, son los medios de comunicación, entre ellos la inefable COPE, esa emisora que pertenece a una institución teóricamente intachable y que a la hora de la verdad, al menos en lo referido a información deportiva, es el Sodoma y Gomorra de la radio. No eres un impresentable como Dios y la Conferencia Episcopal mandan si no has vomitado tus excrecencias en los micrófonos de esa emisora malhadada.
¿Que si nos gusta la COPE? Leyendo entre líneas, habréis podido deducir nuestra postura, y eso que estimamos enormemente a profesionales como Arancha Rodríguez, Melchor Ruiz y por supuesto nuestro adorado Tomás Guasch.
El caso es que Vini marcó y que a la COPE no le gustó que el brasileño celebrara su gol sin pedir perdón ni usar debidamente el cilicio. Lanzaron una botella al brasileño, que es lo que debería preocupar a todo el mundo. Sin embargo, ved el enfoque del incidente por parte del CM de la cuenta de X de la eximia cadena.

Como bien apuntaba un amigo tuitero, la pregunta debió estar complementada por otra que luciera, ya sin tapujos, la verdadera preocupación de la COPE.
“¿Lamentas que la botella no acertara con el objetivo?”
Pasad un buen día.







































