Tiralíneas Madrid
·14 February 2026
Feliz San Valentín, Raúl

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·14 February 2026

No se asusten, el titular es ironía pura y dura. Clickbait si lo quieren llamar así. Pero un servidor se preguntaba cómo habrá pasado San Valentín el señor Raúl Martín Presa, presidente del Rayo Vallecano de Madrid.
Yo sé cómo lo ha pasado la afición, y seguramente me puedo aventurar con los jugadores. Miren, se ha hablado ya mucho de la situación del Rayo Vallecano. Se ha hablado más de la nefasta gestión del club que de los logros de los jugadores.
Es un auténtico milagro que este equipo lleve 22 puntos, y ya ni os cuento que haya pasado de ronda en Conference League. Un campo de juego realmente malo, un timing para cambiarlo realmente peor y unas excusas dignas para pararse y aplaudir.
Poco se puede decir del campo de entrenamiento. He visto patatales con mejor aspecto y más verdes. «Es que son millonarios, no deberían quejarse». Cierto es, porque buen Porsche tiene Isi Palazón. Pero antes que millonarios son trabajadores y, sobre todo, personas. ¿Qué hacemos si un jugador se rompe un cruzado en un entrenamiento por el lamentable estado del césped? ¿Qué le dices? Porque un deportista se la juega, y si ocurre pueden ser gajes del oficio. Pero en ese campo, no. Y recordemos, ahí juega cantera también.
¿Cómo es posible que un equipo de Primera División no tenga agua caliente en los vestuarios? ¿Cómo? He visto clubes de regional con más profesionalidad. ¿Es todo una excusa para intentar convencer de irse a otro estadio? Es como dejar de limpiar tu casa para querer convencer de mudarse.
Y qué decir del campo del propio Estadio de Vallecas. A ver, puede pasar que haya problemas con el estado de un césped recién plantado, que hasta que crezca… Miren el Cacereño, le pasó este verano. Pero uno está en Primera RFEF y el otro en Primera División. Y les garantizo que los vestuarios son mejores en el Príncipe Felipe. ¡Pero si tienen autobús propio!
El estado del césped del estadio era malo, y ante las constantes quejas de todos, se decidió cambiar. El problema es que se hizo en pleno tren de borrascas. Por un momento Madrid parecía Londres con tanta lluvia. Ingrid, Joseph, Kristin, Leonardo, Marta… Fue en esta última cuando se cambia el césped. Pero claro, las plantas sin sol no crecen, y si no se dispone de lámparas que aceleren la fotosíntesis, mal vamos.
Estos días hemos visto cómo se ha suspendido un partido por el mal estado del césped (aplazado contra el Oviedo, injustamente). Y el siguiente, ante todo un Atlético de Madrid que apunta a ganar la Copa del Rey, tiene que jugarse en Leganés, a 16 kilómetros de Vallecas (¿y la lona?). Y el entrenamiento, como tampoco puede ser en la Ciudad Deportiva, ha sido en Getafe. ¿La rueda de prensa será en el Metropolitano y la ducha en el Bernabéu? Por cantar bingo digo.
El partido se decide llevar a Leganés el jueves jugando el partido el domingo. Es eso lo que le sorprendió al técnico de la Franja, tal y como aseguró en la rueda de prensa previa (Iñigo tiene el cielo ganado).
Estas cosas se han ido agravando estas últimas semanas, pero para nada son nuevas. Ya en mayo, en plena euforia por el EuroRayo, ya comentábamos la gestión de Presa. «Tiene más agujeros que un queso de gruyére», recuerdo publicar. La venta de entradas exclusivamente en persona, la supresión de la sección femenina que no tuve el placer de conocer, siendo sincero, y problemas varios con la cantera.
Pero, repito, no son nada nuevos. Es que ya en 2011, cuando Presa asumió la gestión, ya había comentarios en foros que vaticinaban el hundimiento del Rayo en este aspecto. Solo dos años bastaron para encontrar las primeras protestas y peticiones de dimisión. 2013. Eso significan 13 largos años de travesía por el desierto pidiendo lo mismo: Presa vete ya.
Pero el rayismo nunca ha perdido la esperanza, como servidor de celebrar algún día San Valentín.
El Rayo ya estaba realmente mal cuando él lo cogió. La familia Ruiz Mateos lo dejó bastante tocado, y la llegada de Presa iba, en teoría, a dar por finalizada la época de las penurias. Han habido logros deportivos, eso no lo quita nadie, al contrario, es todo un milagro. En ese sentido se puede decir que la cosa ha mejorado.
¿Pero hasta cuándo? ¿Qué tiene que pasar? ¿Tan difícil es limpiar las cagadas de los pájaros? ¿O recoger la basura? «En limpieza no se escatima» aseguraba. Pues será en la del palco. Pero nada de eso es nuevo. Pueden leerlo en otros medios donde seguro que opinan mejor que yo (poco profesional por mi parte recomendar que se vayan a otros medios, pero qué se le va a hacer).
Los jugadores han dicho basta, y es que mínimo merecen una estatua por lo que están soportando día tras día. Viendo el percal, ¿quién en su sano juicio va a fichar por el Rayo?
Este domingo hay rayistas que se van a quedar sin ver a su equipo porque tiene que jugarse a kilómetros de casa. El Rayo, como local, solo juega en Vallec(k)as. Y puede haber suerte y que en Conference el equipo prospere, lo que significaría más dinero (algo que gusta más que a un tonto un lápiz). Y eso, el dinero, es lo que le falta a mucha gente que va a un estadio que se encuentra en un barrio obrero. Personas que para comprar unas entradas tienen que trabajar bastante.
Así que feliz San Valentín, Raúl. Espero que duermas con la conciencia tranquila. El domingo va a ser una jornada histórica, recordada por ser la vez que el Rayo tuvo que irse de casa por el césped. Que los jugadores se preocupen más por su integridad física que por el rival que viene.
No sabemos si el Rayo bajará o no, o si ganará la Conference o no. Lo que sí sabemos es, que mientras este hombre siga en el club, poco va a mejorar la situación.









































