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·15 February 2026
Fracaso de fichaje más caro: Nunca antes el Bayern quemó tanto dinero

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·15 February 2026

Cuando Uli Hoeneß habló públicamente de una “prohibición de compras” a finales del verano, el mensaje fue claro: el FC Bayern debía mantener la disciplina financiera. El director deportivo Max Eberl tuvo que reaccionar y, el último día del mercado, optó por una cesión. Nicolas Jackson llegó del Chelsea por unos orgullosos 16,5 millones de euros de tarifa de préstamo. Tres de esos millones los asumió el lado del jugador, aun así siguió siendo un compromiso costoso.
Hoy, medio año después, este negocio parece un ejemplo perfecto de que la austeridad no significa automáticamente una política de fichajes inteligente.
Quien cede a un jugador por una cifra de ocho dígitos y, además, se asegura una opción de compra de 65 millones de euros, espera más que apariciones puntuales. Jackson debía darle descanso a Harry Kane, aportar velocidad y profundidad y, en el mejor de los casos, decidir partidos.
La realidad es fría. Hasta ahora suma cinco goles, ninguno de ellos en un encuentro que estuviera al límite. En todos los partidos con gol de Jackson, el FC Bayern ganó por al menos dos tantos de diferencia. ¿Impulsos decisivos en los grandes duelos? Ausentes.
Que el senegalés ni siquiera estuviera en la convocatoria en el duelo de cuartos de final de copa contra el RB Leipzig fue una señal clara. En los momentos realmente grandes, Vincent Kompany aparenta apostar por otras soluciones.
Particularmente doloroso: con la tarifa de cesión y un salario cifrado en hasta 14 millones de euros, Jackson le costará al Bayern cerca de 30 millones de euros. Rara vez el Bayern ha quemado tanto dinero en su historia reciente, y menos aún por un jugador cedido.
Para comparar: la estrella colombiana James Rodríguez le costó al Bayern 13 millones de euros de préstamo, pero por dos años. A eso se sumó un salario de 6,5 millones de euros anuales.
La operación de cesión más cara del Bayern fue la de Philippe Coutinho. La estrella brasileña costó en el verano de 2019 unos 8,5 millones de euros de cesión. A ello se añadieron alrededor de 25 millones de euros en salario. El paquete total fue de 33,5 millones. Pero: Coutinho sumó 20 participaciones de gol en 38 partidos y contribuyó a la conquista del triplete.

Foto: IMAGO
La crítica se dirige menos a Jackson en sí que a la orientación estratégica. Los muniqueses tenían varias opciones: fichar a un suplente experimentado y más económico o apostar deliberadamente por desarrollar un talento propio.
Con Jonah Kusi-Asare había un delantero muy prometedor en el club. En lugar de formarlo como jugador en desarrollo a la estela de Kane, el joven sueco fue cedido al Fulham, con opción de compra incluida. Allí, hasta ahora, apenas ha tenido minutos.
Así surge una doble incógnita: ¿por qué se invierten millones en una solución temporal a préstamo mientras se deja salir a un talento propio que, al menos a medio plazo, podría haberse beneficiado?
Jackson no parece un fracaso clásico en lo deportivo; más bien, un jugador que nunca encajó del todo en el sistema. Sus puntos fuertes se dan en transiciones, con espacios abiertos. Sin embargo, el FC Bayern domina la mayoría de los partidos y necesita imponerse en espacios reducidos y ser extremadamente eficiente en pocas acciones.
A ello se sumó la carga de la Copa Africana de Naciones, prevista desde el inicio. Integración contrarreloj, altas expectativas, poco ritmo: las condiciones ideales eran otras.
Todo apunta a que Jackson regresará a Londres en verano. La opción de compra de 65 millones de euros no es un escenario realista en las circunstancias actuales. Quedará una tarifa de cesión de ocho dígitos, sin un valor deportivo sostenible.
Para un club que siempre subraya la sensatez económica, es una contradicción llamativa. La operación Jackson simboliza una solución de transición que no convenció ni deportiva ni estratégicamente.
En la próxima ventana de traspasos, el FC Bayern tendrá que reajustar la posición de delantero. Y esta vez la expectativa debería ser clara: menos improvisación, más visión a largo plazo.
Este artículo fue traducido al español por inteligencia artificial. Puedes leer la versión original en 🇩🇪 en este enlace.









































