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·16 May 2026
Griezmann, adiós al príncipe que llegó a ser rey

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·16 May 2026

El fin de una era, de un legado y de una historia. El día que muchos se resistían a que llegara está a la vuelta de la esquina. Mañana el Metropolitano dice adiós a su principito, a Antoine Griezmann. En su partido número 500 como rojiblanco y en un lugar y con una afición que le enseñó a ser mejor dentro y fuera del campo. Porque Griezmann llegó siendo un niño y se marcha siendo un hombre.
Y en ese proceso de crecimiento aprendió a equivocarse y a pedir perdón. A exhibirse y a trabajar en la sombra. A ganar y a perder. A saber triunfar y a aceptar la derrota. Y a muchas cosas más que el propio Antoine llevará en la maleta cuando en unas semanas ponga rumbo a Orlando, su nuevo hogar. Allí llegará en calidad de rey y no de príncipe.

Un título que se ha ganado a lo largo de 12 años que han dado para mucho. Para tocar con los dedos el cielo en muchas noches de gloria. Y para descender a los infiernos en otras tantas noches de pena. Pero así se construyen las grandes historias y la de Antoine Griezmann es una de ellas. Por eso el Metropolitano llorará el domingo y el propio Antoine tampoco escapará del llanto.
Porque sobre el césped del Metropolitano habrá un futbolista que es parte del Atlético de Madrid, de verdad. Y no uno cualquiera. Uno que ha entendido lo que es el club, la afición y el sentimiento que une a ambas partes. Una estrella que brilló con más fuerza que nunca vestido de rojiblanco hasta dejar su impronta en los libros de la historia del Atlético de Madrid.
En el camino se equivocó, cierto. Dijo adiós a la que era su casa en busca de retos mayores y con malas formas. Pero se dio cuenta de que lo tenía todo y lo estaba perdiendo, así que volvió. Para pedir perdón y ganárselo trabajando de la misma manera que en su primera etapa. Y, lo más importante, para volver a disfrutar y ser feliz porque durante un tiempo su sonrisa cambió y su pasión tornó en pesadilla.

Ahora, en su despedida, nadie le podrá arrebatar que se marcha dejando el listón en lo más alto. Su nombre permanecerá para siempre grabado a fuego como el máximo goleador de la historia colchonera. Al menos así será hasta que alguien consiga batir esa marca récord que se sitúa, a falta de dos últimos bailes, en 212 tantos. Es hora de disfrutar de Griezmann antes de decir adiós.
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