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·2 July 2026
Harry Kane superó la marca de Pelé: «Todos tenemos un día en que nos toca ser héroes»

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Harry Kane volvió a demostrar por qué es uno de los delanteros más determinantes de su generación. Cuando Inglaterra caminaba peligrosamente hacia una eliminación inesperada frente a la República Democrática del Congo, el capitán apareció en el momento de mayor tensión para firmar un doblete que no solo cambió el destino de su selección, sino que también lo instaló definitivamente entre las grandes leyendas de la Copa del Mundo. Con dos goles en los minutos finales, los «Three Lions» remontaron un complicado encuentro para imponerse por 2-1 en el Atlanta Stadium y asegurar su clasificación a los octavos de final, donde ahora enfrentarán al anfitrión México en uno de los cruces más atractivos del torneo.
La actuación del atacante del Bayern Múnich tuvo un valor histórico adicional. Su primer tanto le permitió igualar los 12 goles que Pelé convirtió en Copas del Mundo, mientras que el segundo lo llevó hasta las 13 conquistas, superando el registro del brasileño y escribiendo una nueva página en la historia de los mundiales. Una marca que confirma la extraordinaria regularidad del delantero inglés en la máxima competición del fútbol internacional.
Sin embargo, más allá de los récords individuales, Kane fue el rostro de la resiliencia inglesa. El conjunto dirigido por Thomas Tuchel nunca logró sentirse cómodo durante gran parte del compromiso y estuvo muy cerca de protagonizar una de las grandes sorpresas del campeonato.
La República Democrática del Congo sorprendió desde los primeros minutos con un planteamiento valiente y agresivo. Lejos de limitarse a defender, el conjunto africano presionó alto, aprovechó los espacios y golpeó rápidamente con un gol apenas transcurridos siete minutos de juego. La anotación alteró por completo el desarrollo previsto del encuentro y obligó a Inglaterra a remar desde atrás durante prácticamente todo el partido.
Los europeos monopolizaron la posesión e intentaron reaccionar de inmediato, pero se encontraron con una defensa disciplinada y, sobre todo, con una extraordinaria actuación del guardameta congoleño, quien sostuvo la ventaja durante gran parte del primer tiempo con una serie de intervenciones decisivas. Inglaterra generaba ocasiones, encontraba espacios por momentos, pero siempre aparecía una mano salvadora que mantenía viva la ilusión africana.
Con el paso de los minutos comenzaron a crecer la ansiedad y la presión sobre los ingleses. Cada ataque que no terminaba en gol alimentaba la posibilidad de una eliminación inesperada para uno de los principales candidatos al título.
Según reconocería posteriormente el propio Harry Kane, el partido cambió después de la primera pausa de hidratación, cuando Inglaterra consiguió ajustar varios aspectos de su funcionamiento y aumentar considerablemente el ritmo de circulación del balón.
«Se siente increíble hacer esto. Qué partido tan loco. Después de la primera pausa de hidratación sentí que subimos el nivel, nos vimos bien.»
Aun así, el arquero rival continuó siendo un obstáculo prácticamente insalvable durante buena parte del encuentro. Kane destacó precisamente esa resistencia del conjunto africano y explicó cuál fue la mentalidad del equipo para no caer en la desesperación.
«Su portero hizo atajadas increíbles en el primer tiempo. Se trataba simplemente de seguir golpeando la roca, seguir golpeando la roca, y nuestros momentos iban a llegar.»
La paciencia terminó dando sus frutos cuando el reloj comenzaba a convertirse en el principal enemigo de Inglaterra. En el minuto 75 apareció el capitán para asumir la responsabilidad que siempre acompaña a los grandes futbolistas. Kane encontró el espacio necesario dentro del área para marcar el empate y devolver la esperanza a una selección que comenzaba a ver cómo el sueño mundialista se desvanecía.
Ese gol tuvo un doble significado. Deportivamente mantenía con vida a Inglaterra, mientras que desde el punto de vista estadístico le permitía alcanzar los 12 goles mundialistas de Pelé, una cifra reservada para muy pocos futbolistas en la historia del torneo.
Pero el delantero aún tenía reservada una última intervención decisiva. Cuando el partido parecía encaminarse hacia la prórroga, Kane volvió a aparecer con su extraordinario instinto goleador para definir con contundencia y sellar el definitivo 2-1, consumando una remontada tan sufrida como necesaria.
La celebración reflejó el enorme alivio de un equipo que había estado al borde de una eliminación inesperada y que encontró en su capitán al líder capaz de cambiar el rumbo del encuentro.
Tras el compromiso, Kane quiso repartir el mérito entre todos sus compañeros, destacando que las grandes victorias se construyen gracias a pequeñas acciones decisivas repartidas por todo el equipo.
«Hablamos de que la gente tuviera momentos de héroe. Podía ser cualquiera en el equipo. Ya fuera yo, una atajada de Pickers (Jordan Pickford), un bloqueo de los defensores, quien fuera. Tuvimos momentos de héroe, y para mí fue el día.»
Pese al impacto de su actuación y al logro histórico alcanzado, el goleador dejó claro que no pretende detenerse a celebrar demasiado tiempo. Consciente de que el verdadero objetivo sigue siendo conquistar el título mundial, el capitán inglés ya puso toda su atención en el próximo desafío.
«Habrá otro juego extremadamente difícil en cuatro días. Dos buenos equipos, tenemos que estar listos contra México en casa. Quiero recuperarme rápido y obviamente enfocarnos para lo que sigue este domingo.»
El enfrentamiento ante México promete convertirse en una de las grandes pruebas para el equipo de Thomas Tuchel. El combinado anfitrión contará con el respaldo de un Estadio Ciudad de México completamente entregado y buscará aprovechar el impulso emocional de jugar en casa para frenar a una Inglaterra que, aunque dejó dudas durante varios tramos del encuentro frente a la República Democrática del Congo, volvió a demostrar que posee futbolistas capaces de resolver los partidos cuando la presión alcanza su punto máximo.
En el plano individual, Kane también continúa plenamente instalado en la lucha por la Bota de Oro del Mundial 2026. Gracias a su doblete llegó a cinco anotaciones en el torneo e igualó la línea de Erling Haaland, manteniéndose apenas un escalón por detrás de Lionel Messi y Kylian Mbappé, quienes lideran la clasificación de goleadores con seis tantos.
Más allá de las cifras, la actuación del capitán inglés deja una conclusión evidente: los grandes jugadores suelen aparecer cuando el margen de error desaparece. Inglaterra sobrevivió gracias al liderazgo, la personalidad y el instinto goleador de Harry Kane, quien no solo mantuvo con vida las aspiraciones de su selección, sino que además escribió un nuevo capítulo en la historia de las Copas del Mundo al superar una marca que durante décadas perteneció a uno de los nombres más legendarios del fútbol. Ahora, con México como siguiente obstáculo, los ingleses buscarán transformar esa remontada en el punto de inflexión que impulse definitivamente su candidatura al título.

/Freddy Bustos, corresponsal en Inglaterra. Fotos: selección de Inglaterra







































