Anfield Index
·6 May 2026
Icono alemán da una sencilla instrucción al Liverpool sobre Wirtz

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·6 May 2026

Bastian Schweinsteiger ha lanzado un mensaje contundente sobre Florian Wirtz, y tiene peso. Cuando un campeón del mundo habla así de un joven centrocampista, se le escucha. El jugador del Liverpool ha tenido una primera temporada irregular en Anfield, pero el respaldo es claro: este es un futbolista que puede convertirse en un talismán.
Wirtz llegó desde el Bayer Leverkusen por una cifra récord para el club, y la expectación lo acompañó desde el primer día. Los aficionados han visto destellos, toques inteligentes, movimientos precisos, momentos en los que parece capaz de controlar un partido. Al mismo tiempo, ha faltado regularidad. Ese equilibrio define su primera campaña.
Schweinsteiger ya ha visto suficiente. En declaraciones a Sport Bild a través de Bulinews, colocó a Wirtz entre la élite y dejó clara su opinión.
Dijo: “Veo a Wirtz y Musiala como nuestros Ribery y Robben”.
Esa comparación no es casual. Franck Ribery y Arjen Robben marcaron una era en el Bayern de Múnich: decisivos, incansables, capaces de cambiar partidos. Mencionar a Wirtz en ese nivel te dice lo mucho que se le valora en Alemania.

Imagen: IMAGO
Schweinsteiger no se quedó solo en las comparaciones. Fue más allá al explicar cómo debería utilizarse a Wirtz, y eso conecta directamente con el enfoque del Liverpool de cara al futuro.
Explicó: “Si yo jugara con Wirtz, simplemente le daría el balón tan a menudo como fuera posible, porque necesita el balón para hacer que su juego sea más dominante”.
Eso es una instrucción táctica tanto como un elogio. Wirtz rinde mejor cuando participa, cuando marca el ritmo, cuando el balón pasa por él. Para el Liverpool, eso plantea un punto importante. Si va a convertirse en un talismán, el sistema debe confiar en él.
Ha habido momentos en los que Wirtz se ha diluido en los partidos, no siempre por culpa suya. La estructura del centro del campo, el tempo y el ritmo influyen. Cuando toca el balón en zonas peligrosas, se nota la diferencia. Su visión abre defensas, y la precisión de sus pases genera ocasiones que otros no pueden crear.
Schweinsteiger incluso destacó un momento concreto, aludiendo a un pase con Alemania ante Suiza, una acción que subrayó su clase técnica. Muy pocos jugadores pueden ejecutar ese nivel de precisión bajo presión.
Sería un error ignorar las críticas. Tras la derrota del Liverpool en Old Trafford, Jamie Carragher fue directo y calificó la actuación de Wirtz de “pobre” ese día. También sugirió que el jugador ha estado protegido del nivel de escrutinio que reciben otros.
Esa es parte de la realidad en un club como el Liverpool. Gran inversión, grandes expectativas, y un análisis minucioso de cada actuación. Wirtz no siempre se ha impuesto en los partidos, y ha habido encuentros en los que se le ha visto falto de confianza.
También hay que tener en cuenta la adaptación. La Premier League no perdona. El exdefensa Marcus Babbel la describió como “más rápida” y “más dura”, un salto de intensidad que puede descolocar incluso a grandes talentos. En el caso de Wirtz, esa fase de ajuste ha sido visible.
Hay señales de que es algo mental tanto como físico. Cuando baja la confianza, disminuye su influencia. Cuando empieza bien, se ve a otro jugador: más afilado, más decidido, más dispuesto a asumir la responsabilidad.

Arne Slot ya ha entregado un título de la Premier League, y ahora la atención se centra en la evolución. Para que el Liverpool vuelva a dar un paso adelante, Wirtz debe asumir un papel central, no solo como colaborador, sino como talismán.
Las palabras de Schweinsteiger apuntan a una verdad sencilla. Dale el balón, confía en su instinto y construye en torno a sus virtudes. Eso no significa forzar el juego, sino reconocer cuándo está en ritmo y alimentar ese impulso.
A los 23 años, el tiempo está de su lado. Tiene las cualidades en bruto: creatividad, visión, calidad técnica. Lo que necesita ahora es regularidad, y eso muchas veces llega con la experiencia y la confianza.
Si Wirtz alcanza ese nivel, el Liverpool tendrá más que un buen jugador. Tendrá a un ganador de partidos, una figura capaz de decidir los grandes momentos y de sostener al equipo en los tramos difíciles.
Schweinsteiger ha dejado clara su postura. La fe está ahí. Ahora se trata de convertir esa fe en actuaciones semana tras semana en Anfield.
Este artículo fue traducido al español por inteligencia artificial. Puedes leer la versión original en 🏴 en este enlace.







































