Inglaterra ganó un 6-4 histórico y Mbappé rompió el récord eterno | OneFootball

Inglaterra ganó un 6-4 histórico y Mbappé rompió el récord eterno | OneFootball

In partnership with

Yahoo sports
Icon: Fans del Football

Fans del Football

·19 July 2026

Inglaterra ganó un 6-4 histórico y Mbappé rompió el récord eterno

Article image:Inglaterra ganó un 6-4 histórico y Mbappé rompió el récord eterno

Inglaterra ganó un 6-4 histórico y Mbappé rompió el récord eterno. Lo que habitualmente es presentado como el partido que nadie quiere jugar terminó convirtiéndose en una de las grandes noches del Mundial 2026. Inglaterra derrotó 6-4 a Francia en Miami, conquistó el tercer puesto y protagonizó un encuentro desbordado de goles, errores defensivos, remontadas, actuaciones individuales extraordinarias y récords históricos.

El marcador ya resulta extraordinario por sí mismo. Pero detrás de esos diez goles hubo mucho más: un triplete de Bukayo Saka, una reacción francesa impulsada por Kylian Mbappé, el último partido de Didier Deschamps después de 14 años al frente de Les Bleus y una definición de Jude Bellingham cuando Francia todavía amenazaba con completar una remontada imposible.


OneFootball Videos


Inglaterra golpeó antes de que Francia pudiera reaccionar

El encuentro comenzó con una intensidad inesperada para una definición por el tercer puesto. Apenas habían transcurrido dos minutos y 14 segundos cuando Declan Rice recuperó una pelota mal entregada por Francia, avanzó hasta la frontal del área y colocó un remate bajo junto al palo de Mike Maignan.

Fue el segundo gol más rápido de Inglaterra en la historia de los Mundiales, solamente por detrás del tanto de Bryan Robson a los 28 segundos frente, curiosamente, al mismo rival en España 1982.

La selección inglesa encontró espacios con una facilidad alarmante. A los 18 minutos, Rice ejecutó un córner preciso y Ezri Konsa apareció sin marca para conectar de cabeza el 2-0. Francia parecía desconectada, con una defensa vulnerable ante cada transición y dificultades para controlar los movimientos de Saka, Marcus Rashford y Eberechi Eze.

Saka había convertido un gol que fue anulado por posición adelantada, pero no tardó demasiado en volver a intentarlo. A los 37 minutos, una jugada iniciada por Rashford terminó con el delantero del Arsenal definiendo dentro del área para marcar el tercero. En el primer minuto añadido de esa primera parte, Eze filtró una asistencia perfecta y Saka volvió a castigar a Maignan para establecer un sorprendente 4-0.

Mbappé encabezó una remontada furiosa

Didier Deschamps realizó cuatro modificaciones durante el descanso. Dayot Upamecano, Lucas Digne, Ousmane Dembélé y Bradley Barcola ingresaron para modificar la energía y la estructura de una Francia que había quedado completamente expuesta.

La respuesta fue inmediata.

A los 48 minutos, Michael Olise encontró a Mbappé dentro del área y el capitán francés definió ante Dean Henderson. Seis minutos después, Mbappé asumió el papel de asistidor y habilitó a Barcola, que aceleró por el sector izquierdo y convirtió el 4-2.

Francia había pasado de estar fuera del partido a colocar a Inglaterra contra su propio arco. Dembélé aumentó la velocidad de los ataques, Upamecano estabilizó la defensa y Olise comenzó a encontrar espacios entre las líneas inglesas.

El tercer gol llegó a los 66 minutos. Olise condujo la jugada y encontró nuevamente a Mbappé, que remató con la pierna izquierda para colocar el 4-3. Con ese tanto, el delantero francés llegó a 22 goles en Copas del Mundo y pasó a encabezar la clasificación histórica, uno por encima de Lionel Messi antes de la final entre Argentina y España. También alcanzó los diez goles en esta edición del torneo.

Olise tuvo posteriormente dos oportunidades claras para empatar, pero no consiguió convertir. Inglaterra había perdido el control del mediocampo y parecía incapaz de sostener la ventaja que había construido durante su espectacular primera parte.

Saka decidió el partido y completó su triplete

Cuando Francia estaba más cerca del empate, Inglaterra encontró una salida por la banda izquierda. Djed Spence se proyectó al ataque y fue derribado dentro del área por Malo Gusto.

Saka tomó la pelota y convirtió el penal a los 87 minutos, engañando a Maignan y completando su triplete. El atacante se convirtió así en el cuarto futbolista inglés que marca tres goles en un partido de un Mundial masculino, después de Geoff Hurst, Gary Lineker y Harry Kane.

El 5-3 parecía definitivo, pero el partido todavía tenía reservado un último tramo de absoluta locura.

Dembélé descontó en el sexto minuto de adición con una definición desde la derecha, devolviendo la incertidumbre al marcador. Francia volvió a quedar a un solo gol y lanzó prácticamente a todo el equipo sobre el área inglesa.

Entonces apareció Bellingham.

El mediocampista, que había ingresado durante el segundo tiempo, tomó la pelota, avanzó entre varios defensores, cambió de dirección dentro del área y definió para establecer el 6-4 definitivo en el minuto 98. Fue su séptimo gol en el torneo, una cifra récord para un futbolista de Inglaterra en una misma gran competición internacional.

Un partido que reescribió la historia

Los diez goles convirtieron al Francia-Inglaterra en el encuentro por el tercer puesto con mayor cantidad de anotaciones en la historia de los Mundiales. El récord anterior pertenecía al 6-3 de Francia sobre Alemania Federal en 1958, partido en el que Just Fontaine marcó cuatro veces. Además, fue el encuentro mundialista con más goles desde el 10-1 de Hungría sobre El Salvador en 1982.

Mbappé terminó la noche con dos goles y una asistencia. Al cierre del encuentro, lideraba la tabla de goleadores del Mundial 2026 con diez tantos y también la clasificación histórica de la competición con 22. La final todavía podía modificar algunas posiciones, pero el francés ya había establecido una nueva referencia individual.

Olise también completó un torneo extraordinario. Sus dos asistencias para Mbappé elevaron su registro a siete, superando la marca de seis pases de gol que Pelé había conseguido durante México 1970, según el conteo recogido tras el partido.

Para Inglaterra, el triunfo significó su primera victoria en una definición por el tercer puesto. Había perdido contra Italia en 1990 y frente a Bélgica en 2018. El bronce de 2026 representa además su mejor actuación mundialista desde el título obtenido como local en 1966 y su mejor resultado histórico en un Mundial disputado fuera de territorio inglés.

Una rivalidad mundialista que volvió a favorecer a Inglaterra

Este fue el cuarto enfrentamiento entre ambas selecciones en una Copa del Mundo. Inglaterra había ganado 2-0 en 1966 y 3-1 en 1982, mientras que Francia se impuso 2-1 en los cuartos de final de Qatar 2022.

Con el triunfo de Miami, el historial mundialista quedó con tres victorias inglesas y una francesa. Sin embargo, ninguno de los enfrentamientos anteriores se había aproximado al nivel de descontrol ofensivo, alternativas y dramatismo que presentó esta definición.

El final de la era Deschamps

La derrota también marcó el cierre de uno de los ciclos más importantes del fútbol internacional contemporáneo. Didier Deschamps se despidió del seleccionado francés después de 14 años como entrenador.

Durante ese período condujo a Francia al título mundial de 2018, a la final de Qatar 2022 y a varios de los mejores resultados de su historia. Su último partido no terminó con una victoria, pero sí con una actuación que resumió muchas de las características de su ciclo: resiliencia, jerarquía individual y capacidad para reaccionar cuando todo parecía perdido.

Un tercer puesto que terminó siendo inolvidable

Inglaterra se llevó la medalla de bronce, pero el partido dejó ganadores más allá del resultado. Saka firmó una de las grandes actuaciones individuales del torneo. Bellingham confirmó su capacidad para decidir en escenarios caóticos. Mbappé alcanzó la cima histórica de los goleadores mundialistas. Olise rompió una marca de asistencias que había permanecido vigente durante más de medio siglo.

Francia perdió, pero se retiró atacando. Inglaterra ganó, aunque estuvo a punto de desperdiciar una diferencia de cuatro goles. Entre ambas construyeron un encuentro que comenzó como una obligación incómoda y terminó convertido en una pieza histórica del Mundial 2026.

Porque algunas veces el partido que nadie quiere jugar acaba siendo el partido que nadie puede olvidar.

Inglaterra ganó un 6-4 histórico y Mbappé rompió el récord eterno

View publisher imprint