Un 10 Puro
·2 May 2026
Kostyuk gana Madrid y Andreeva rompe a llorar sin saludo

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·2 May 2026

Madrid ya tiene dueña. Marta Kostyuk se proclamó campeona del Mutua Madrid Open tras imponerse en dos sets (6-3, 7-5) a Mirra Andreeva en una final de alto nivel… y de alta tensión. No hubo apretón de manos al final. La rusa rompió a llorar sobre la pista mientras la ucraniana celebraba el título más importante de su carrera.
La escena resumió todo: tenis de élite y contexto político inevitable. Kostyuk, firme en su postura desde hace tiempo, volvió a negarse a saludar a rivales rusas que no condenen públicamente la invasión de Ucrania ordenada por Vladimir Putin.
La final se decidió en los detalles, pero también en la iniciativa. Kostyuk marcó territorio desde el primer set con un juego agresivo desde el fondo, especialmente con la derecha, obligando a Andreeva a defender más de lo habitual.
El 6-3 reflejó esa superioridad inicial. La ucraniana castigó el segundo saque de su rival y llevó el partido a un ritmo que la joven rusa no logró controlar en los primeros compases.
El segundo set cambió el guion. Andreeva, más suelta, enlazó tres juegos consecutivos y llegó a tener ventaja. A sus 19 años, volvió a demostrar por qué es una de las grandes irrupciones del circuito.
Pero Kostyuk resistió. Salvó dos bolas de set —una con un ace decisivo— y golpeó en el momento justo. Con 5-5, quebró el servicio de su rival y cerró el partido sin titubeos.
Cuando cayó el último punto, la ucraniana se dejó caer sobre la arcilla. Después llegó la celebración: lágrimas, emoción… y un backflip que ya forma parte de la postal del torneo.
El triunfo confirma el mejor momento de Kostyuk. Encadena títulos tras su victoria en Rouen, conquista su primer WTA 1000 y se asegura el mejor ranking de su carrera, entrando en el top 15.
Además, se convierte en la primera ucraniana en ganar el torneo madrileño y en la primera jugadora fuera del top 10 en lograrlo desde 2011.
Más allá del tenis, la final volvió a estar marcada por el contexto internacional. Kostyuk mantiene desde hace tiempo su decisión de no saludar a jugadoras rusas o bielorrusas que no se posicionen contra la guerra.
No hizo excepciones. Tampoco ante Andreeva, que tras la derrota no pudo contener las lágrimas en la ceremonia.
La imagen final —una celebrando, la otra llorando y sin contacto entre ambas— dejó una escena poco habitual en el circuito. Pero coherente con una postura que Kostyuk no ha movido ni en el día más grande de su carrera.
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