Un 10 Puro
·13 July 2026
La frase de Rajoy y sus certezas: solo tres jugadores tienen ascendencia exclusivamente francesa

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·13 July 2026

Mariano Rajoy ha provocado una tormenta política y diplomática con una sola frase. Después de elogiar el nivel de la selección francesa, rival de España en las semifinales del Mundial, el expresidente escribió en su columna de El Debate: “Tiene, además, una plantilla de altísimo nivel. Eso sí, sin franceses”.
El Gobierno francés, Pedro Sánchez y buena parte de la izquierda española se apresuraron a calificar el comentario de racista. El ministro francés de Exteriores, Jean-Noël Barrot, aseguró que las palabras solo podían responder a la “estupidez”, al “racismo” o a una combinación de ambas cosas. El presidente de la Federación Francesa también denunció un supuesto “tufo de racismo intolerable”.
La respuesta oficial es formalmente impecable: los 26 futbolistas convocados por Didier Deschamps son franceses y tienen pleno derecho a representar a su país. Además, 23 nacieron en territorio francés y solo Michael Olise, Marcus Thuram y Brice Samba lo hicieron en el extranjero.
Pero una cosa es la nacionalidad y otra muy distinta la ascendencia familiar a la que, con mayor o menor acierto, apuntaba la ironía de Rajoy.
La Federación Francesa no clasifica a sus jugadores por etnia ni publica la nacionalidad de sus progenitores. Por tanto, no existe un recuento oficial. Sin embargo, una revisión de las biografías públicas de los 26 convocados deja un dato llamativo: solo Robin Risser, Lucas Digne y Adrien Rabiot aparecen con una ascendencia exclusivamente francesa metropolitana y sin raíces extranjeras inmediatas conocidas.
El resto de la plantilla presenta, al menos en alguna de sus ramas familiares, orígenes africanos, magrebíes, europeos o procedentes de los departamentos franceses de ultramar. Esto no los convierte en menos franceses, pero sí retrata una selección profundamente marcada por la inmigración y por la historia colonial de Francia.
Kylian Mbappé es hijo de padre camerunés y madre francesa de raíces argelinas. Ousmane Dembélé reúne ascendencia de Mali, Mauritania y Senegal. N’Golo Kanté nació en París después de que sus padres emigraran desde Mali. Dayot Upamecano es hijo de padres de Guinea-Bisáu, mientras que Maghnes Akliouche procede de una familia llegada de la Cabilia argelina.
También hay jugadores con ascendencia española, como Lucas y Théo Hernández, o vinculados a territorios plenamente franceses como Guadalupe y Martinica, caso de Mike Maignan, Malo Gusto, Warren Zaïre-Emery o Marcus Thuram. Guadalupe y Martinica son Francia jurídicamente, aunque representan una realidad histórica y cultural distinta de la Francia metropolitana.
Jugador y su Origen familiar conocido
Rajoy no realizó un tratado jurídico sobre la ciudadanía francesa. Escribió una columna futbolística, cargada de sarcasmo, antes de un España-Francia. Su frase puede considerarse imprecisa, provocadora o poco afortunada, pero convertirla en una negación literal de los pasaportes de los jugadores exige ignorar deliberadamente el tono del artículo.
Todos los futbolistas de Deschamps son franceses. Eso es indiscutible. Pero también lo es que casi toda la plantilla tiene raíces familiares exteriores a la Francia metropolitana. Las dos afirmaciones pueden convivir sin que mencionar la segunda suponga cuestionar los derechos de nadie.
La reacción desatada contra Rajoy intenta cerrar cualquier debate sobre inmigración, identidad nacional o transformación demográfica mediante la acusación automática de racismo. Y, sin embargo, los datos explican perfectamente de dónde salía su ironía: entre los 26 convocados solo tres presentan, según la información biográfica disponible, una ascendencia exclusivamente francesa metropolitana conocida.







































