Anfield Index
·25 February 2026
Piden a la figura del Liverpool que no culpe a Arne Slot por su mal nivel

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·25 February 2026

El fútbol siempre ha sido un teatro de emociones, pero hay momentos en los que el guion se descarrila y la cabina de comentaristas se convierte en el vestuario más ruidoso del país. Eso fue precisamente lo que ocurrió cuando Sam Allardyce opinó sobre la reacción de Mohamed Salah al ser sustituido durante la reciente victoria del Liverpool ante el Nottingham Forest.
Allardyce no se contuvo. En el pódcast No Tippy Tappy Football, dijo que Salah estaba “comportándose como un gran bebé” tras ser reemplazado en los minutos finales. Fue directo, inconfundiblemente Allardyce, y acorde con un analista que nunca ha visto la diplomacia como una herramienta necesaria.
Sin embargo, el debate no trata realmente de modales ni de etiqueta en el banquillo. Se trata de expectativas. Cuando un delantero del calibre de Salah encadena nueve partidos de Premier League sin marcar, el escrutinio es inevitable. En el Liverpool, es implacable.
La decisión de Arne Slot de sustituir a Salah en el minuto 77 con el marcador aún en blanco fue, según la mayoría de indicadores, defendible. De acuerdo con los datos del partido citados en la fuente original, Salah no realizó tiros, no ganó duelos y completó solo el 72 por ciento de sus pases. No intentó regates y le superaron en el uno contra uno en dos ocasiones.
Los entrenadores viven y mueren por decisiones como esa. Slot vio un partido que se le escapaba y buscó un nuevo impulso. La aportación final de Rio Ngumoha ofreció más profundidad, y el Liverpool encontró el camino. Desde el punto de vista táctico, Slot simplemente estaba haciendo su trabajo.
Allardyce, sin embargo, lo enmarcó de otro modo. “Mohamed Salah tiene que apechugar, sentarse y asegurarse de volver a marcar”, dijo. “Deja de culpar a Arne Slot cuando es culpa tuya no estar marcando y que te quiten.” No fue sutil, pero tocó una verdad que los futbolistas de élite conocen bien: el rendimiento dicta los privilegios.
El historial de Salah en el Liverpool hace tiempo que lo colocó entre el panteón de Anfield. Goles, asistencias, momentos decisivos bajo presión: los ha ofrecido en abundancia. Ese historial compra paciencia, pero no concede inmunidad.
Una sequía de nueve partidos, incluso con compromisos internacionales que interrumpen el ritmo, es significativa. Las ambiciones de título del Liverpool dependen de los detalles, y cuando el principal delantero está desacertado, esos márgenes se reducen. La predisposición de Slot a actuar habla de un técnico decidido a priorizar la responsabilidad por encima del sentimentalismo.
Aun así, conviene recordar la dimensión humana. Los futbolistas no son máquinas. Les importa profundamente su influencia, su aportación, su orgullo. Un gesto de negación en el banquillo, una risa resignada, un instante de incredulidad: difícilmente son actos de rebeldía. Son recordatorios de un competidor desesperado por importar.
Las palabras de Allardyce dividirán opiniones. Algunos aplaudirán su insistencia en la disciplina. Otros verán una exhibición innecesaria. La realidad, como siempre, se sitúa en un punto intermedio.
Lo que importa para el Liverpool no es el ruido de fuera, sino la conversación interna. Si Salah tiene inquietudes, se las trasladará a Slot. Si Slot necesita más de Salah, se lo exigirá. Ese es el contrato entre entrenador y jugador.
La crítica pública puede agudizar el enfoque o fracturar la unidad. El Liverpool confiará en lo primero. Salah sigue siendo un jugador capaz de cambiar una temporada con una sola racha de forma. Slot sigue siendo un entrenador encargado de equilibrar autoridad y empatía.
Al final, el fútbol va de resultados. Los goles silencian a los críticos. Las victorias borran las dudas. Si Salah marca la próxima semana, los comentarios de Allardyce se desvanecerán en la trivia. Si la sequía continúa, las preguntas se harán más fuertes.
Este artículo fue traducido al español por inteligencia artificial. Puedes leer la versión original en 🏴 en este enlace.









































