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·27 February 2026
Ruggeri fulmina a Cavani: “Duele verlo así, debería retirarse”

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Edinson Cavani (39 años) atraviesa uno de los momentos más delicados de su carrera en Boca Juniors. El delantero uruguayo llegó al club en 2023 con el cartel de figura mundial, envuelto en una enorme expectativa por parte de la hinchada xeneize y con la ilusión de aportar jerarquía, experiencia y goles en instancias decisivas. Sin embargo, el paso del tiempo, las lesiones recurrentes y un rendimiento irregular en los últimos meses han erosionado su protagonismo dentro del equipo, abriendo un debate incómodo sobre su continuidad y su posible retiro del fútbol profesional.
La Bombonera, un estadio que puede elevar a los ídolos a la categoría de leyendas, también puede convertirse en un escenario implacable cuando el rendimiento no acompaña. En ese contexto, Cavani ha recibido críticas cada vez más duras por parte de un sector de la afición, que esperaba del “Matador” un impacto inmediato similar al que tuvo en Europa durante sus mejores años. Los murmullos iniciales dieron paso a silbidos aislados y, en algunos partidos recientes, incluso a abucheos que reflejan la frustración por la falta de regularidad en su juego.
Las dificultades físicas han sido un factor determinante. A lo largo de la última temporada, el delantero ha sufrido distintas molestias musculares que le impidieron tener continuidad, algo clave para un futbolista de su edad que necesita ritmo para sostener su influencia en el área rival. Cada recaída frenó su proceso de adaptación y lo obligó a alternar entre titularidades, suplencias y períodos de recuperación, lo que afectó tanto su confianza como su peso específico en el esquema del equipo.
En ese escenario, las declaraciones de Oscar Ruggeri en ESPN encendieron aún más el debate. El campeón del mundo en 1986 fue directo y contundente al analizar la situación del uruguayo:“Duele ver a Cavani así. Debería dejar el fútbol. Es una pena que una estrella con semejante trayectoria sea insultada y abucheada. Es difícil jugar en Argentina a los 40 años hoy en día. Creo que no está tomando la decisión de retirarse porque todavía quiere cambiar las cosas antes de irse”.
Las palabras de Ruggeri no solo apuntan al presente futbolístico de Cavani, sino también a una cuestión emocional y simbólica. El exdefensor sugiere que el delantero está intentando revertir su imagen antes de despedirse, buscando que su paso por Boca deje un recuerdo positivo y acorde a su trayectoria internacional. No es un detalle menor: Cavani es uno de los goleadores más importantes de la última década en el fútbol europeo, con una carrera brillante en clubes como Napoli, Paris Saint-Germain, Manchester United y Valencia, además de su histórico recorrido con la selección uruguaya.
Su llegada a Boca representó, en su momento, un golpe de efecto para el fútbol sudamericano. No solo por el nombre, sino por la mística que implica que una figura de élite decida competir en una liga tan exigente y pasional como la argentina en la etapa final de su carrera. Sin embargo, la realidad del torneo local, con defensas intensas, partidos cerrados y un calendario cargado, ha demostrado ser un desafío enorme para un futbolista que se acerca a los 40 años.
El debate sobre el retiro no es nuevo en los jugadores veteranos que regresan a Sudamérica tras una larga etapa en Europa. La exigencia física, la presión mediática y el fervor de las hinchadas convierten cada partido en un examen permanente. En ese contexto, cualquier bajón de rendimiento se magnifica, especialmente cuando se trata de un nombre con el peso simbólico de Cavani. La expectativa nunca fue la de un delantero más, sino la de un líder ofensivo capaz de definir partidos importantes y guiar al equipo en instancias decisivas.
Aun así, dentro del club todavía valoran su profesionalismo, su liderazgo en el vestuario y su influencia sobre los jugadores más jóvenes. Cavani es visto como un ejemplo de disciplina y compromiso, cualidades que no siempre se reflejan en las estadísticas pero que tienen impacto en la dinámica interna del plantel. Su presencia, incluso cuando no está al cien por cien físicamente, sigue teniendo un peso emocional en el grupo.
El contrato del delantero uruguayo vence en diciembre, un detalle que agrega tensión a la discusión sobre su futuro. Boca deberá decidir si apuesta por su continuidad, si negocia una salida anticipada o si permite que el ciclo se cierre de manera natural al final del vínculo. Por su parte, Cavani parece debatirse entre el deseo de demostrar que aún puede marcar diferencias y la evidencia de que el cuerpo ya no responde como en sus mejores años.
Más allá de las críticas, el legado del “Matador” en el fútbol mundial está fuera de discusión. Máximo goleador histórico del PSG durante años, referente de Uruguay y protagonista en las principales ligas europeas, su carrera ya está escrita con letras doradas. Precisamente por eso, la situación actual genera una mezcla de respeto y tristeza en muchos observadores, que preferirían recordarlo por sus grandes noches europeas y sus goles decisivos, y no por un epílogo marcado por lesiones y cuestionamientos.
La gran incógnita ahora es si Cavani logrará revertir esta etapa en los meses que restan de contrato o si, como sugiere Ruggeri, está transitando los últimos capítulos de una trayectoria extraordinaria. Lo cierto es que cada partido en la Bombonera se ha convertido en una prueba tanto futbolística como emocional para el uruguayo, que todavía sueña con despedirse dejando una imagen acorde a su historia. Porque, en definitiva, más allá del rendimiento actual, pocos dudan de que Edinson Cavani es, y seguirá siendo, una de las grandes figuras del fútbol sudamericano de las últimas décadas.









































