Pericos Marca
·24 February 2026
¿Segundo equipo de Catalunya? El Girona no llega ni a los talones históricos del Espanyol

In partnership with
Yahoo sportsPericos Marca
·24 February 2026

Hay una máxima en el periodismo deportivo que se olvida con demasiada ligereza: la grandeza no se alquila por una temporada, se construye durante años. Últimamente, desde ciertos sectores con una memoria tan corta como interesada, se ha intentado imponer un relato artificial que carece de rigor: que el Girona FC ya es el segundo equipo de Catalunya.
Esta narrativa, más impulsada por la antipatía sistemática hacia el Espanyol que por méritos reales, ha pretendido elevar a los de Montilivi a los altares tras apenas un curso brillante. Es la coartada perfecta para aquellos que quieren borrar de un plumazo los 125 años de historia de la entidad blanquiazul, ignorando de paso el legado de instituciones históricas que también superan al conjunto gerundense en solera, como es el caso del Centre d’Esports Sabadell.
Sin embargo, el fútbol, a diferencia de las opiniones sesgadas, tiene un juez implacable: la estadística. El periodista de la cadena COPE, Pedro Martín, ha puesto sobre la mesa un dato demoledor que despoja al Girona de cualquier disfraz de gigante prematuro. Al analizar la producción goleadora histórica de los clubes catalanes en la élite, la realidad es un muro infranqueable para los recién llegados.
La jerarquía del fútbol catalán en Primera División se mide en miles de goles, no en tendencias de redes sociales. Mientras el FC Barcelona lidera la tabla con 6.646 dianas, el Espanyol consolida su posición histórica con 3.883 tantos, una cifra que lo sitúa en otra galaxia respecto al resto. El abismo es tal que incluso el Sabadell, con 492 goles, aventaja significativamente a un Girona que apenas suma 300, seguido de lejos por el Gimnàstic (181), el Lleida (70) y el Condal (37).
La radiografía es clara: para que el Girona pueda siquiera mirar a los ojos al Espanyol, no le basta con un buen año; necesitaría mantener un nivel de élite durante décadas. Intentar otorgarle hoy el estatus de segundo equipo de Catalunya no es solo una precipitación, sino un insulto a la trayectoria de una afición centenaria y a la pura lógica deportiva.
La historia no se escribe con un par de campañas de ensueño bajo el paraguas de un gran grupo inversor; se escribe con el sudor, la resistencia y los miles de goles acumulados a lo largo de 125 años de vida. El Girona es, a día de hoy, un invitado reciente a una mesa donde el Espanyol lleva sentado toda la vida.









































