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·20 January 2026
¡Sin piedad para los hinchas! Bayern mantiene el cierre de la Südkurve

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·20 January 2026

El FC Bayern se mantiene firme en su línea y no muestra ninguna indulgencia hacia su propia afición. En el partido de casa de la Liga de Campeones contra Union Saint-Gilloise el miércoles por la noche, todo el fondo sur del Allianz Arena permanecerá cerrado. Con ello, el campeón récord alemán va deliberadamente más allá de las sanciones de la UEFA y envía una señal clara tras el escándalo por la pirotecnia en diciembre.
Hace casi dos semanas el club ya había decidido cerrar las 9.336 localidades del anillo inferior del fondo sur. Afecta a los bloques 109 al 117, cuyas entradas fueron canceladas con antelación. Si bien entonces el club dejó una puerta trasera abierta y explicó que al menos los bloques exteriores podrían volver a habilitarse, este escenario ha quedado definitivamente descartado.
Según informa BILD, tampoco el día previo al partido se levantará el cierre. De este modo, quedan fuera incluso aquellos aficionados que no participaron en los incidentes pirotécnicos. Un paso que provoca un enorme descontento en la escena de aficionados, pero que internamente en el FC Bayern se considera inevitable.

Foto: Getty Images
Llama la atención sobre todo la comparación con la sanción original de la UEFA. Tras el uso masivo de pirotecnia en el partido de Liga de Campeones contra el Sporting de Lisboa en diciembre, el organismo europeo solo impuso a los muniqueses el cierre parcial de los bloques 111 a 114. En consecuencia, unas 4.800 localidades habrían tenido que quedar vacías.
El FC Bayern optó deliberadamente por una medida mucho más dura y cerró todo el anillo inferior del fondo sur. El trasfondo es de carácter organizativo y, al mismo tiempo, responde a una voluntad política. En el fondo sur rige la libre elección de asiento en los partidos internacionales y, además, las entradas no son nominativas. Por lo tanto, una selección dirigida de los aficionados implicados es prácticamente imposible.
Precisamente eso quería evitar el club. Sobre todo el director general Jan-Christian Dreesen dejó claro desde el principio que no se toleraría ninguna forma de eludir la sanción. A principios de enero ya dijo en una visita a un club de fans: “Pero no queremos permitir que aquellos a quienes va dirigida la sanción se consigan entradas de alguna manera en otro lugar.”
No obstante, es dudoso que este objetivo se cumpla por completo. Según información de BILD, numerosos ultras que participaron en la acción pirotécnica se habrían asegurado entradas en otras zonas del estadio. Al parecer, no se pudo evitar por completo.
La escena de aficionados “Südkurve München” reaccionó igualmente con duras críticas. En un comunicado habló de un castigo colectivo y apeló a la cohesión entre los seguidores. “Independientemente de cómo veáis la pirotecnia en el estadio, no debemos permitir que los castigos colectivos nos dividan”, se afirmó. Llamativo: la crítica se refirió exclusivamente al cierre parcial impuesto por la UEFA, no explícitamente a la medida adicional del FC Bayern.
El entrenador del FCB, Vincent Kompany, lamenta entretanto la exclusión de aficionados: “Es una pena, por supuesto. El Bayern siempre tiene éxito en casa, y eso siempre ha tenido que ver con el apoyo. Aun así, tendremos 70.000 aficionados ahí, pero por supuesto esperamos que no ocurra a menudo. Los aficionados son muy importantes para nosotros”, explicó en la rueda de prensa previa al partido.
La estrella del Bayern, Aleksandar Pavlovic, dijo: “Por supuesto que es una pena que mañana algunos aficionados no puedan estar. Espero que pronto puedan volver a estar. Mañana simplemente tenemos que hacer nuestro juego.”
En términos generales, el FC Bayern acepta las gradas vacías para enviar una señal clara. La seguridad, el control y la disuasión están por encima de la atmósfera y el apoyo en este caso. Que el club agudice deliberadamente el conflicto con parte de su propia afición está asumido.
Para los responsables de Múnich se trata de credibilidad y prevención. El mensaje es inequívoco: la pirotecnia en el estadio tiene consecuencias, y estas serán, en caso necesario, más estrictas que las exigidas por instancias externas.
Si esta línea dura conduce a largo plazo a un cambio de mentalidad en el fondo sur o a un mayor enconamiento de las posturas, está por verse. Lo que sí está claro ya es que en el FC Bayern no hay margen en esta cuestión.
Este artículo fue traducido al español por inteligencia artificial. Puedes leer la versión original en 🇩🇪 en este enlace.









































