La Galerna
·8 de febrero de 2026
0-2: El Madrid mata al Valencia de aburrimiento

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·8 de febrero de 2026

El Madrid volvía a Mestalla, que es como regresar a un pleito con Hacienda. Arbeloa puso en liza a once —lo normal— y el Valencia hizo lo propio. Lo más destacado de la alineación del Madrid, la presencia de Jiménez en el lateral derecho. David, no Andrés, que jugaba al baloncesto hace décadas en aquel equipo de cuyo nombre no quiero acordarme.
Después de muchas cabezadas, el Madrid ganó un partido tan soporífero como importante. Su táctica: matar al Valencia de aburrimiento (gracias, Falstaff).
El encuentro comenzó en el segundo cero y con mis gafas de repuesto no conseguía ver la imagen con nitidez, mas ponía mucho empeño. Ambos equipos intentaban ganar, pero de lejos. Qué cosas.
La primera ocasión clara fue para Mbappé, pero el guardameta naranja despejó el chut con los pies. Minutos después, Quirante se lamentaba de que a Kylian no le señalaran fuera de juego en otro acercamiento blanco.
Por cierto, con el pito en la boca estaba Alberola Rojas, del equipo médico habitual del Sistema.
A los 27', cerca estuvo de marcar el conjunto blanco. Repelió Dimitrievski.
Los valencianistas aprovechaban cualquier acción para fingir. Dentro de lo que pueden hacer, es lo menos grave, la verdad. Gayá simuló daño cobardemente en una acción con Gonzalo. Quizá esta actitud sea una de las explicaciones de la posición en la tabla del Valencia.
El realizador, en la línea de DAZN. Mostraba imágenes de Espinete cuando el encuentro se encontraba en sus —escasísimos— momentos álgidos.
La primera mitad acabó ofreciéndonos el mismo entretenimiento que asistir a la formación del granito en directo a partir del cuarzo, el feldespato y la mica.

La segunda parte comenzó con la misma tónica, que ni siquiera era Schweppes, sino una de marca gris, no llegaba ni a blanca.
Durante los primeros quince minutos de la segunda mitad cambié de canal y, por consejo de Athos Dumas, comencé a ver un partido de curling, grabado en VHS, de 1994. Mucho más entretenido que el choque.
Como comentaba mi amigo Nanook mientras asistía a la grabación, hasta la propia afición che parecía desconcertada cuando no tenía acciones que protestar al árbitro, pues la ausencia de Vinícius les había privado de un foco para sus improperios y frustraciones.
Sin embargo, sí se acordaban de Mbappé, concretamente de su madre. Pero luego hay que asistir al discurso de antimadridistas y madridistas de que al único que insultan es a Vinícus y que será por algo.
Después del curling, volví al encuentro. Justo para asistir a una jugada individual de Carreras que concluyó con el 0-1. Regateó a diestro, siniestro y a Ernesto, y acabó metiéndola al palo corto del portero con nombre raro.

El Madrid era estimulante como una sobredosis de diazepam, pero al menos iba ganando. Dada la situación, parece coherente crecer a partir de asegurar los resultados. El Valencia, directamente inenarrable.
El partido era tan monótono que los de Getty Images ni siquiera se preocupaban de subir más allá de cuatro o cinco fotos del choque. De las cuales apenas un par contaban con un cierto interés. Andaba escribiendo esta apreciación absurda cuando Beltrán chutó al palo.
Mbappé estaba acertado como Rappel descendiendo un risco con una cuerda y los ojos vendados. Quizá no fuese realmente Kylian y estuviese jugando su liberado sindical. Afortunadamente, acabó desdiciéndome.
Ante tal dechado de virtudes, Arbeloa retiró a los canteranos Jiménez y Gonzalo y puso en liza a Trent y Brahim. El internacional marroquí disparó con intención a los pocos minutos de salir. Mientras tanto, el público valenciano pedía la oreja con los pañuelos blancos. Partidazo.
Mbappé pudo anotar el segundo en el 82, pero ni siquiera invocando a Naranjito pudo marcar en ese momento.
No obstante, dado el desempeño del Valencia cuando se juega la vida contra el Madrid, estaban superando, para mal, el juego del Madrid. Y eso tiene su mérito.
De repente, Mastantuono se encontraba sobre el césped. Por Güler. Para variar. Aunque esta vez abrazó a Arbeloa, no se quejó.
En el 85', Omar Sharif cometió una falta en ataque sobre Asencio. El partido era tan peculiar que aparecían actores de ultratumba.
Poco después, Mastantuono sufrió un bocadillo de choripán. A la par que doloroso, provoca ardor de estómago por el mismo precio.
Antes de llegar al último minuto, varios jugadores desistieron de seguir compitiendo y sacaron sus móviles para consultar la cotización del oro. El Madrid aprovechó la coyuntura para anotar el segundo gol por medio de Mbappé. La jugada nació con un balón espléndido de Huijsen a Brahim, quien sirvió a Kylian para que marcase su golito. Una media brutal la del francés. La jugada más destacada del encuentro. El listón tampoco estaba muy alto. Le viene bien a Dean, quizá demasiado exigido para su juventud.
Por suerte para todos, el partido concluyó. El Madrid cosechó una victoria tan soporífera como importante. Cuando no se atraviesa el mejor momento, lo principal es asegurar los resultados, no arriesgar, hacer lo básico bien y dejar las florituras para ocasiones mejores. Lo demás vendrá con el tiempo, aunque sea en otra temporada. Es probable que a final de campaña valoremos más estos tres puntos.
Getty Images









































