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La Galerna

·12 de febrero de 2026

2-3: Camino a cuartos

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El Real Madrid femenino derrotó (2-3) al Paris FC en el partido de ida del play-off de acceso a los cuartos de final de la Liga de Campeones. Los goles de Caroline Weir, Athenea del Castillo y Linda Caicedo permitirán al Madrid volver a Madrid para defender una ventaja de oro de cara a seguir vivo en Europa.

Llegados a 2026, ilusionarse o perder la fe con el Real Madrid femenino carece de toda lógica, pues la naturaleza camaleónica del equipo es capaz de lo peor y de lo mejor durante cualquier encadenado de partidos. Aún más, los vaivenes mentales, físicos y competitivos llegan a producirse en el margen de noventa minutos, hecho que en nada contribuye a la estabilidad emocional de los aficionados madridistas. Una vez echada al traste la clasificación directa a los cuartos de Champions, y con un Paris FC enfrente al que el Madrid le cuesta la vida dominar, esta eliminatoria de febrero tenía todos los ingredientes para convertirse en una montaña rusa de la ilusión y del horror.


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Dicho y hecho: bastó el partido en la capital francesa para comprobar las dos caras del equipo de Pau Quesada, que sigue arrastrando bajas que limitan el teórico potencial de la plantilla. En cualquier caso, el mazazo inicial recibido a los diez minutos del inicio poco tiene que ver con nombres. Y es que, una vez más y como sucediera contra el Barcelona, el balón parado condenó a las blancas a jugar con lastre toda la primera mitad. Un córner servido al palo largo, nacido de un error en la salida de balón, fue suficiente para que la centrocampista Kaja Korosec llegase libre a rematar –con calidad– el balón a pie de césped. Demasiado fácil, demasiado habitual para un equipo de élite.

en el Alfredo di Stéfano la tensión europea volverá a poner a prueba a este Real Madrid por definir. ¿Ilusionará o decepcionará?

El gol no alteró el protagonismo con balón del Real Madrid, por lo que cabe destacar que el equipo fue hilando de manera constante jugadas que pronto comenzaron a rondar la portería de Mylène Chavas. En un par de ocasiones faltó un dedo para rozar la ocasión de gol clarísima, pero habría que esperar hasta el 40 para recuperar la igualdad. Sara Däbritz disparó desde lejos al encontrarse sola y su balón, recto y raso, se estrelló con el palo y la espalda de la portera hasta que Caroline Weir cazó la carambola y mandó el balón a la red. El cambio de dinámica entrados en los minutos psicológicos favoreció al Real, pues antes de la pausa daría la vuelta completa al resultado. Una buena recuperación en el medio permitió a Däbritz lanzar en conducción a Linda Caicedo, quien volvió a ser de las mejores del partido, y su sensación de peligro le permitió plantarse en la línea del área. Allí filtró el balón a Athenea para que la cántabra cruzara su disparo con la izquierda y celebrara el 1-2.

Tras el palo anímico del gol, la remontada previa al descanso permitió a las jugadoras madridistas creer en su superioridad ante el Paris, hecho que ayudó a completar una segunda mitad seria y madura teniendo en cuenta el contexto. El equipo francés, no por conocido poco peligroso, permaneció siempre en el choque a pesar del doble golpe recibido, una característica de la que este Real Madrid bien haría en aprender. Y es que ya en los compases finales llegaría el demoledor 1-3, pero ni así bajó los brazos el Paris; hecho que don fútbol premiaría.

Llegado el 83, y con el Madrid sintiéndose cómodo con la salida de balón en largo, Misa Rodríguez buscó a Caicedo muy en profundidad. El bote del césped empapado por la lluvia favoreció las condiciones de la colombiana, permitiéndole ganar el espacio ante la central Célina Ould Hocine. Plantada cara a cara con Chavas, Linda definió como una veterana para poner a las suyas con pie y medio en los cuartos. Recapitulamos: introducción, mala; nudo, muy bueno; y desenlace…

Malo, claro. Con lo más difícil ya hecho, al borde del 90, el Real se complicó cerca del área propia sin alejar lo suficiente el centro de acción. Así le llegó el balón dentro del área a Maeline Mendy y su disparo, desviado por el intento de taponar de Maëlle Lakrar, cambió la trayectoria esperada para despistar a Misa. La renta quedó reducida a la mínima expresión, pobre botín tras conseguir marcar tres goles fuera de casa, por lo que en el Alfredo di Stéfano la tensión europea volverá a poner a prueba a este Real Madrid por definir. ¿Ilusionará o decepcionará?

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