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·5 de mayo de 2026
4 de mayo de 1973: La noche en que Colo Colo aplastó a Cerro Porteño y siguió soñando con la Libertadores

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La histórica campaña de Colo Colo en la Copa Libertadores de 1973 tuvo partidos inolvidables, pero uno de los más recordados por los hinchas albos ocurrió el 4 de mayo de ese año, cuando el Cacique goleó por 4-0 a Cerro Porteño en el Estadio Nacional.
El equipo dirigido por Luis Álamos llegaba a ese compromiso con sed de revancha. Semanas antes, los paraguayos habían humillado al Popular en Asunción con un duro 5-1, resultado que dejó golpeado al plantel y sembró dudas sobre las opciones del club chileno en el triangular semifinal del torneo continental.
Sin embargo, Colo Colo respondió con personalidad, fútbol y contundencia ante un Estadio Nacional repleto. Desde el primer minuto, el Cacique salió decidido a demostrar que estaba para grandes cosas en aquella edición de la Libertadores.
El encargado de abrir la cuenta fue Guillermo “Pollo” Véliz, desatando la locura en las tribunas. Más tarde aparecería el “Negro” Ahumada para aumentar las cifras y comenzar a sellar una actuación inolvidable.
Pero la gran figura de la noche fue Francisco “Chamaco” Valdés. El capitán albo anotó dos goles y comandó una exhibición futbolística que quedó grabada para siempre en la memoria del pueblo colocolino.
El 4-0 no solo significó una revancha deportiva ante Cerro Porteño, sino también un impulso anímico fundamental para Colo Colo en su camino hacia la final de la Copa Libertadores. Gracias a ese triunfo, el Cacique quedó muy bien posicionado en el triangular semifinal y comenzó a consolidarse como uno de los mejores equipos del continente.
Aquella campaña de 1973 terminaría transformándose en una de las más gloriosas en la historia del club. Colo Colo alcanzó la final del torneo ante Independiente de Avellaneda y estuvo muy cerca de convertirse en el primer campeón chileno de América.
Más de cinco décadas después, los hinchas siguen recordando con orgullo aquella noche mágica en el Nacional, donde el Cacique dejó claro que nunca se rinde y que las grandes gestas también forman parte de su historia.







































