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·17 de septiembre de 2026
A. Mineiro resucita en una noche de locos: remontó a Santos y se metió por penaldes en semifinales (Video)

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·17 de septiembre de 2026

El conjunto dirigido por Eduardo Domínguez se impuso por 4-2 en Belo Horizonte, igualó el marcador global 4-4 y terminó imponiéndose 3-1 en la definición por penales, en una noche marcada por los cambios permanentes de escenario y que tuvo al arquero Gabriel Delfim como gran héroe.
El Mineiro necesitaba remontar el 0-2 sufrido en el primer encuentro y desde el primer segundo dejó claro que no estaba dispuesto a esperar. El equipo brasileño salió a buscar el partido con una intensidad que rápidamente encontró recompensa. La reacción debía ser inmediata y lo fue: apenas habían transcurrido 17 segundos cuando Bernard apareció para marcar el primer gol y encender la ilusión en Belo Horizonte.
El tanto modificó de inmediato el estado de una eliminatoria que Santos había comenzado a controlar después de la victoria en la ida. Mineiro necesitaba un segundo golpe y lo encontró antes de que se cumpliera el primer cuarto de hora.
A los 17 minutos, Reinier Jesus recibió la oportunidad que necesitaba y no la desaprovechó. Con un remate colocado al ángulo, el atacante estableció el 2-0 y consiguió algo que pocos minutos antes parecía lejano: igualar el marcador global.
El Mineiro había borrado la desventaja de dos goles y el estadio comenzaba a empujar con la sensación de que la remontada era posible.
Pero Santos demostró que no había llegado hasta allí para convertirse en un simple espectador de la reacción local. A los 27 minutos, el conjunto paulista volvió a golpear. Un tiro libre ejecutado por Benjamín Rollheiser encontró en su trayectoria a Lyanco, quien terminó desviando el balón hacia su propio arco.
El autogol devolvió la ventaja global a Santos y volvió a cambiar completamente el escenario.
Mineiro debía comenzar nuevamente la búsqueda.
Y otra vez encontró una respuesta.
A los 40 minutos, Reinier apareció nuevamente para firmar su doblete y establecer el 2-2 parcial. El resultado devolvía la igualdad al partido, pero mantenía a Santos por delante en el global. La eliminatoria seguía abierta y cada gol parecía tener la capacidad de modificar por completo el destino de ambos equipos.
El conjunto paulista consiguió resistir durante buena parte del complemento y, cuando el reloj comenzó a entrar en su tramo decisivo, volvió a golpear.
A los 72 minutos, Gabriel Barbosa, Gabigol, aprovechó una ocasión y marcó el 3-2, devolviendo a Santos la ventaja en el partido y, nuevamente, en el marcador global. El golpe parecía definitivo. Mineiro había realizado un esfuerzo enorme para regresar a la serie, pero volvía a encontrarse contra la obligación de marcar.
El tiempo se agotaba.
Y entonces apareció Tomás Cuello.
Cuando Santos comenzaba a acariciar la clasificación, Cuello encontró el espacio y marcó el 4-2 sobre el final. El gol tuvo un valor extraordinario: no solamente sellaba una victoria que parecía imposible por momentos, sino que llevaba el marcador global al 4-4 y obligaba a resolver la eliminatoria desde los doce pasos.
Belo Horizonte volvió a convertirse en un escenario de máxima tensión. Mineiro había remontado dos veces durante la noche, Santos había recuperado la ventaja en más de una ocasión y, después de 180 minutos, la serie todavía no tenía dueño.
La definición por penales sería la encargada de determinar quién continuaba con vida en el torneo.
Y allí apareció el protagonista menos esperado.
El arco del Atlético Mineiro estuvo defendido por Gabriel Delfim, arquero suplente de Everson, quien asumió una responsabilidad enorme en el momento más decisivo de la noche.
Y respondió de manera extraordinaria.
Delfim se convirtió en la figura absoluta de la tanda al detener tres penales: los remates de Gabigol, Schmidt y Arthur. Tres intervenciones que terminaron inclinando definitivamente una eliminatoria que durante más de 90 minutos se había movido permanentemente de un lado al otro.
Mineiro, por su parte, también tuvo un error desde los doce pasos: Fred fue el único jugador del conjunto local que no consiguió convertir. Pero las atajadas de Delfim fueron suficientes para compensarlo.
El conjunto de Belo Horizonte terminó imponiéndose 3-1 en los penales y certificó una clasificación que durante largos pasajes de la noche parecía imposible.
La celebración tuvo, por lo tanto, un significado especial. Mineiro no solamente había eliminado a Santos: había sido capaz de sobreponerse a una desventaja de dos goles, resistir cada respuesta del rival y encontrar en su arquero la figura determinante para completar una remontada de enorme dramatismo.
Con la clasificación asegurada, Atlético Mineiro vuelve a instalarse en las semifinales de la Sudamericana y deberá esperar ahora al ganador de la serie entre Montevideo City Torque y Cienciano, que se enfrentan este jueves.
El desafío tendrá además un componente de revancha emocional. Será la segunda presencia del Galo en las semifinales de la Sudamericana, después de la campaña realizada el año pasado, cuando consiguió avanzar hasta la final y terminó perdiendo ante Lanús en los penales.
Ahora, bajo la conducción de Eduardo Domínguez, el equipo brasileño vuelve a quedar a dos pasos del título. Pero antes de pensar en la final, deberá superar otra semifinal, después de una noche en la que tuvo que levantarse una y otra vez.
Porque Mineiro estuvo contra las cuerdas, volvió a ponerse de pie y terminó encontrando en Gabriel Delfim las manos que necesitaba para completar una remontada que quedará entre las grandes historias de esta edición de la Sudamericana.

/Silvinho Neves, corresponsal de todofutbol en Brasil







































