Madrid-Barcelona.com
·28 de enero de 2026
Álvaro Arbeloa dice lo que muchos piensan de José Mourinho: 'Siempre fue, es y será uno di noi'

In partnership with
Yahoo sportsMadrid-Barcelona.com
·28 de enero de 2026

La noche europea en Lisboa no es una más para el Real Madrid. El duelo ante el SL Benfica, última jornada de la fase de liga de la Champions League, llega cargado de tensión y mensajes más allá del resultado. Con 15 puntos en el bolsillo, un empate bastaría para asegurar el Top 8, pero nadie en el vestuario blanco quiere oír hablar de especulación.
Al frente del equipo está Álvaro Arbeloa, que vive su primer gran examen europeo desde el banquillo. El técnico ha insistido en jugar “al límite” los 90 minutos, sabiendo que el pase directo a octavos aliviaría el calendario de febrero.
En la rueda de prensa previa, Arbeloa dejó claro que el planteamiento no admite medias tintas. Respeto máximo al rival, humildad en el discurso y una exigencia absoluta sobre el césped. El Da Luz no perdona la relajación y el Benfica, empujado por su público, saldrá a convertir el partido en una batalla de ritmo alto y errores forzados.
El gran reto de Arbeloa | Getty Images
El técnico salmantino sabe que este tipo de noches definen proyectos. No solo por el resultado inmediato, sino por la personalidad que transmite el equipo. Clasificarse entre los ocho mejores reforzaría la idea de un grupo fiable, competitivo y preparado para gestionar escenarios de máxima presión.
Más allá de lo táctico, la previa dejó una frase que acaparó titulares. Arbeloa se refirió a José Mourinho con palabras que conectan directamente con la memoria emocional del madridismo. “Siempre fue, es y será uno di noi”, afirmó, reconociendo la huella imborrable que dejó el técnico portugués en su etapa en el club.
No fue una declaración vacía. Mourinho representa una era de reconstrucción competitiva, de carácter y de mentalidad ganadora. Aunque el tiempo y otros entrenadores hayan traído títulos decisivos, su influencia sigue viva en la cultura del club y en muchos de los que hoy ocupan puestos de responsabilidad.
El choque de Lisboa es, en realidad, un cruce de caminos. Para el Real Madrid, significa confirmar su estatus entre la élite europea sin rodeos ni cálculos de última hora. Para el Benfica y Mourinho, ganar abre la puerta al playoff y confirma que siguen siendo un rival incómodo.
Mientras tanto, la afición observa con atención. Entre la nostalgia del pasado y la ilusión del presente, Arbeloa recuerda que respetar la historia es seguir construyéndola. En Lisboa, fútbol y memoria se dan la mano.








































