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·11 de junio de 2026
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¿Qué podría salir mal cuando un favorito al Mundial, repleto de grandes estrellas, se enfrenta a un grupo de amateurs? Cuando ni siquiera los medios, los aficionados y su propio entrenador creen en el tapado. Exacto: ¡todo!
En 1950, once amateurs estadounidenses conmocionaron a toda Inglaterra en la fase final de Brasil. Una victoria que 76 años después debería dar mucho más que ánimo a varias naciones mundialistas.
Porque, en principio, Estados Unidos no tenía ninguna opción antes del segundo partido de la fase de grupos contra Inglaterra. Los 'Three Lions' disputaban por primera vez un Mundial, eran considerados favoritos al título y estaban más que seguros de vencer a Estados Unidos.
📸 Ron Burton
Tan seguros estaban que el entrenador Walter Winterbottom (sí, de verdad se llamaba así) ni siquiera hizo jugar a su superestrella. Stanley Matthews, que en 1956 se convirtió en el primer ganador del Balón de Oro de la historia, tuvo que ver en Belo Horizonte (los aficionados alemanes conocen ese lugar) cómo se desataba el desastre mundialista. Vale, estamos exagerando. Porque al principio todo parecía un mero trámite.
Los 'Three Lions' presionaban constantemente a Estados Unidos y para el minuto 20 ya habían estrellado dos balones en el poste. Y cuando no se interponía la madera, la delantera liderada por Roy Bentley se topaba una y otra vez con el portero Frank Borghi.
"Había esperado que ese día no marcaran más de cinco o seis goles", recordó más tarde quien trabajaba como conductor de coche fúnebre (fuente: 'FIFA.com'). Pequeño spoiler: sus esperanzas fueron ampliamente superadas. Los ingleses no marcarían ni un solo gol ese día en Belo Horizonte; Estados Unidos sí.
En el minuto 37, Joe Gaetjens —un lavaplatos y estudiante de contabilidad— mandó de cabeza el balón a la portería del favorito. El centro se lo había puesto Walter Bahr, un profesor de Filadelfia. Una locura. Pero ni siquiera eso es lo más loco de la historia. El seleccionador estadounidense William Jeffrey descubrió a Gaetjens la víspera del Mundial, lo convocó y lo convirtió en internacional. Y hablando de hacer: después, los ingleses hicieron todo lo posible por darle la vuelta al partido, pero fue en vano. Estados Unidos derrotó 1-0 a los Three Lions.
Los medios ingleses también pensaron que era un resultado imposible y creyeron que se trataba de un error de escritura: seguro que Inglaterra había ganado 10-1. En Norteamérica, la prensa incluso lo tomó por fake news.
Como se cuenta en el pódcast 'Was bisher geschah', el 'New York Times' no creyó por error en la noticia llegada desde Brasil. Nadie en su propio país se enteró de la victoria histórica en Belo Horizonte. Ojalá, en cambio, esta historia esté más que presente entre los tapados del Mundial de este año.
Porque, a diferencia de los amateurs estadounidenses, claramente inferiores a los ingleses en lo táctico y lo físico, en Cabo Verde, Curazao, Haití y compañía juegan únicamente profesionales formados. Y si en algún momento las cosas se complican para las pequeñas naciones, tenemos un consejo.
No les quiten ojo a los conductores de coches fúnebres estadounidenses. Parece que son bastante buenos porteros.
Este artículo fue traducido al español por inteligencia artificial. Puedes leer la versión original en 🇩🇪 en este enlace.
📸 Tim P. Whitby - 2014 Getty Images







































