Agente Libre Digital
·3 de marzo de 2026
Análisis post: Vuelve el sonido de viento al Bernabéu

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·3 de marzo de 2026

José Bordalás, histórico técnico del Getafe, le ganó la batalla táctica anoche a Álvaro Arbeloa, aunque los mayores señalados de la afición blanca por la derrota fueron de nuevo los jugadores. El Real Madrid estaba obligado a ganar para seguir de cerca al Barcelona y depender de sí mismo, con el clásico de vuelta aún por jugarse en el Spotify Camp Nou, pero la imagen dada fue triste y el resultado del partido aún peor

Varios jugadores del Real Madrid protestando al árbitro del encuentro en la derrota ante el Getafe. Fuente: OneFootball
Bordalás vino aprendido de casa y tuvo muy claro desde el comienzo del encuentro como podía hacer daño al Madrid, y generar esas dudas que llevan tiempo alimentando las malas decisiones de los jugadores merengues. Estableció un bloque medio bajo con líneas muy juntas entre sí, poco espacio por el medio y continuas ayudas entre sus jugadores. Un plan de partido que no está consiguiendo resolver con facilidad el Madrid esta temporada ya que la ausencia de creatividad y el ritmo de balón muy bajo son dos problemas muy presentes en Chamartín.

Mapa de las posiciones medias de los jugadores del Getafe en el partido ante el Real Madrid. Fuente: Sofascore
Una jornada más vimos un Real Madrid muy plano y con poca verticalidad. Algo que a este estilo de bloques defensivos le viene muy bien, ya que con un duro trabajo de marcas y cierre de espacios clave, este se hace mucho más férreo. De hecho, más allá de los primeros minutos de encuentro, donde si tuvieron protagonismo los jugadores más dotados del Madrid a la hora de mover al equipo, como Guler o Pitarch, al equipo se le vio atascado, lento y más propenso a ganar por una genialidad individual, como muchas veces pasa, a hacerlo por el colectivo o el buen fútbol. Además, jugadores de buen pie que podían ayudar a la causa como Trent o Carreras, estuvieron bastante desacertados. Especialmente hiriente el caso del «12» inglés, que falló varios pases fáciles que permitieron correr o avanzar metros al Getafe.
Por otro lado, el Real Madrid volvió a acusar su problema por las bandas. Un problema que lleva abrumando al conjunto blanco desde hace año y medio, y que aún no ha encontrado solución para ello. En la izquierda Vinicius ofreció la amplitud y fue la mejor vía ofensiva del equipo, aunque el Getafe supo detectarlo bien y en muchas ocasiones le puso grandes dificultades para desbordar ya que doblaron las marcas, y las ayudas a su par fueron continuas. Por la derecha, como suele pasar, nadie descargó la responsabilidad ofensiva del brasileño y eso ayudó mucho al Getafe a la hora de defenderse. Esta vez no pudimos ver un Valverde pegado a la banda y que llega con bastante peligro a línea de fondo para el centro, ya que ocupó principalmente el carril central con cierta libertad de movimientos. Además, Guler volvió a jugar como falso extremo puesto que como nos tiene acostumbrados ya, su labor estuvo en la sala de máquinas del equipo con alguna llegada a la frontal del área que si nos permitió ver su calidad diferencial en los últimos metros. Por lo tanto, la amplitud por banda derecha la tuvo que dar Trent y el plan de partido de Arbeloa no salió para nada como se esperaba. Como ya he dicho antes, Trent firmó uno de sus peores partidos con la camiseta del Madrid, sobre todo con balón. Además de que el británico no cumple con el estilo de lateral que cubre toda la banda y llega a posiciones ofensivas, como bien pedía el esquema blanco, y como llegó a hacer Carvajal varios años antes de su grave lesión. Todos estos factores provocaron que el Madrid jugase principalmente por el medio, con un peligro muy reducido, que su banda izquierda estuviera muy bien vigilada y controlada por sus rivales, además de que la banda derecha se convirtiera en un auténtico desierto por su desuso. El resultado fue un partido pobre en lo táctico y que el Madrid, en muchas ocasiones, encadenase prolongadas posesiones de balón sin destino, ni peligro alguno.

Mapa de las posiciones medias de los jugadores del Real Madrid en el partido ante el Getafe. Fuente: Sofascore
Como se puede observar en el gráfico, la acumulación de futbolistas por los carriles centrales es tremenda y antinatural. La ocupación de espacios clave brilla por su ausencia, con un Vinicius Júnior, que prácticamente actúa de islote. El Real Madrid no encontró la llave para entrar en la muralla azulona y las ocasiones en las que si pudo, lo hizo más por insistencia y calidad individual, que por otro aspecto táctico. Una vez más el sistema del Madrid se vio pobre e ineficiente
El conjunto de Bordalás no solo supo como jugarle al Madrid a nivel defensivo, sino que también como hacerle daño en su zaga con una dupla de delanteros que causaron muchos problemas a Alaba y Rudiger, un gran dominio de las segundas jugadas y un fútbol directo que el conjunto local no pudo controlar
Como ya sucedió el fin de semana pasado con Alaba y Asencio en la derrota en el Sadar ante Osasuna, el Madrid volvió a acusar la poca contundencia de sus centrales, Rudiger y Alaba esta vez, que no lograron imponerse a la nueva dupla maravilla del Coliseum, Luis Vázquez y Martín Satriano. Demasiado «cancherismo» para unos centrales que no se supieron imponer, como lo hicieron antaño. Les volvieron locos por arriba, por abajo o incluso en transiciones, con ambos puntas forzando muchas faltas y acciones de peligro que eran muy bien aprovechadas por el Getafe para acercarse a la portería defendida por Thibaut Courtois. De hecho, muchas veces bastó únicamente con su presencia para generar la duda en la defensa y abrir espacios a compañeros que llegaban en segunda línea. Futbolistas que tuvieron un impacto directo en el partido como Mauro Arambarri, que le dió el pase de gol a Satriano para marcar uno de los grandes goles del mes, y eso que acaba de comenzar. Con este golazo el uruguayo redondeo una noche mágica en el Bernabéu basada en esfuerzo, barro y trabajo sucio, junto a su compañero de batallitas Luis Vázquez

Martín Satriano en su gol ante el Real Madrid. Fuente: OneFootball
Además, en la segunda mitad la entrada de Huijsen no cambió nada. El internacional español entró al campo en el minuto 55 por un Alaba muy superado y volvió a dejar muchas dudas en torno a su figura. De hecho, está siendo el foco de muchas críticas y también lo fue de varios pitos en el estadio blanco. Volvió a regalar muchas balones que el Getafe convirtió en oro a su favor y en los duelos no consiguió imponerse en ningún momento. Intentó anticiparse a su par y robar adelantado, que era una de sus mejores cualidades defensivas, pero terminó con una tarjeta amarilla que le acarrea sanción y que le impedirá estar en el partido de Vigo ante el Celta del próximo viernes.
Pero el Madrid no solo sufrió atrás con sus centrales, sino que el Getafe también le generó muchos problemas en las segundas jugadas y con su fútbol directo, a través de un dominio claro de su centro del campo. Luis Milla y Arambarri volvieron a estar omnipresentes tanto a nivel defensivo, como a la hora de crear acciones ofensivas para su equipo. La espalda de Tchouaméni y Guler fue un espacio clave a explotar por parte de ambos, que además robaron muchos balones en posiciones peligrosas.
Un día más el Real Madrid vuelve a evidenciar los problemas de cara a portería que tiene, si el «killer» francés no está sobre el campo. El conjunto blanco tiró 18 veces ante el Getafe, 7 de ellos a portería y con hasta 5 ocasiones muy claras que se fueron al limbo bien por David Soria, o bien por el desacierto de sus jugadores. El Real Madrid generó cerca de dos goles esperados y se fue a casa sin ninguno.
Kyllian Mbappé ha participado en el 50% de los goles del Madrid en liga. De hecho es el segundo con mayor porcentaje de goles para su equipo, solo por detrás de Muriqui que acumula el 55% de los goles del Mallorca. Además, el Real Madrid no ha contado con Mbappé en 7 partidos esta temporada y en 3 de esos 7 (43%), el Madrid ha perdido. Uno fue en Champions, ante el Manchester City precisamente, contra quien parece que el delantero galo se perderá al menos la ida de los octavos de final. El otro fue en Copa del Rey en el partido ante el Albacete, que se tradujo en la sorprendente y polémica eliminación del Madrid en esta competición. Y el otro fue anoche, en este partido ante el Getafe que parece que puede privar al conjunto de Arbeloa del título de liga.

Kylian Mbappé celebrando su gol ante el Rayo Vallecano con Vinicius Júnior. Fuente: OneFootball
Todo esto parece más evidente cuando vemos los datos goleadores de los jugadores que estuvieron ayer ante el Getafe en liga. Ninguno de ellos llegaban a los dobles dígitos en la máxima competición nacional, con Vinicius como el máximo goleador con 9 tantos. Seguidos después de Gonzalo con 4 y Guler con 3.
Por lo tanto, resulta evidente por razones estadísticas y meramente sensacionales que el Madrid sin Mbappé, es un Madrid mucho menos afilado y peligroso de cara a portería. Les cuesta mucho llegar a zonas de peligro y cuando lo hacen, la puntería no es la adecuada en un equipo de élite. Un dato que establece diferencias y explica el por qué el Barça es el líder la Liga, es que prácticamente realizan los mismos tiros a puerta por 90 minutos, pero el conjunto blaugrana lleva 71 goles y el Real Madrid 54. En 13 tiros de diferencia, el Futbol Club Barcelona ha marcado hasta 17 goles más que el Madrid. Un Barça que por cierto, reparte mucho mejor sus goleadores con hasta 3 futbolistas superando los 10 goles en liga (Lamine Yamal, Lewandoski y Ferrán Torres)
El debut como titular del canterano de 18 años, Thiago Pitarch, con el primer equipo blanco fue de las pocas noticias buenas que dejó el Madrid anoche en su triste partido ante el Getafe. Un centrocampista de perfil creativo, con un muy buen trato de balón, excelentes conducciones y una gran facilidad para romper líneas o superarlas. Fueron muy destacados sus primeros veinte minutos de partido, con varias acciones en las que nos mostró la calidad que le caracteriza y con las que arrancó los pocos aplausos que escuchamos anoche en el Bernabéu.
Lógicamente, es joven, le queda mucho por desarrollar en su fútbol y mucha experiencia aún, pero gustó en el feudo blanco porque también supo luchar, correr y sudar por el escudo. De hecho, un robo adelantado suyo estuvo a punto de ser el 1-0 a favor del Madrid, con un Vinicius que no pudo superar la gran salida de David Soria. Se movió principalmente por el flanco izquierdo del centro del campo, cayendo mucho en el espacio entre central y lateral, aunque también gozó de mucha movilidad para aparecer más cerca de los 3/4 de campo. Cuando entró en contacto con el balón fue de lo más destacado en la creación de juego, acelerando varias jugadas y dejándonos porcentajes altos en la precisión de pases.

Mapa de calor de Thiago Pitarch ante el Getafe. Fuente: Sofascore
Con el Getafe creciendo en el partido y cada vez más cómodo, Pitarch desapareció un poco, con un centro del campo que se teñía poco a poco de azul con la experiencia de Luis Milla y Mauro Arambarri, que se acabó comiendo el ímpetu del joven futbolista español. Finalmente fue cambiado en el minuto 55 por Rodrygo, en ese triple cambio de Arbeloa que no funciono para nada y que no gustó al Bernabéu, que pitó al técnico blanco por quitar a Pitarch del encuentro.
En conclusión, el Real Madrid ha vuelto a las andadas y muestra, de nuevo, los problemas que lleva evidenciando toda la temporada. Falta de creatividad, de líderes que se echen al equipo a las espaldas y de un plan B, cuando el A no termina de funcionar. Rendimiento irregular del conjunto blanco que hace difícil pensar que realmente puede luchar por cosas grandes, con un problema que va más allá de los entrenadores. Una cuestión de la que cada vez es más consciente el público del Bernabéu, que terminó señalando a los jugadores primero, y a la directiva segundo, bajo unos gritos de «Florentino dimisión», que nos deja claro la gran crisis por la que pasa el club más laureado del mundo.









































