Análisis previo de la final: España y Argentina en busca de la gloria | OneFootball

Análisis previo de la final: España y Argentina en busca de la gloria | OneFootball

In partnership with

Yahoo sports
Icon: VIP Deportivo

VIP Deportivo

·19 de julio de 2026

Análisis previo de la final: España y Argentina en busca de la gloria

Imagen del artículo:Análisis previo de la final: España y Argentina en busca de la gloria

La final de la Copa del Mundo se disputará este domingo 19 de julio de 2026 a las 21:00 (hora española), y se presenta como el gran evento futbolístico del año. La Selección Española se verá las caras frente a la vigente campeona Argentina, liderada por Leo Messi. Será un duelo de alto voltaje en el que solo uno de los dos podrá levantar el Trofeo de la Copa Mundial de la FIFA. El colegiado esloveno Slavko Vinčić será el encargado de arbitrar el partido.

España: el bloque más compacto del Mundial

La línea defensiva:

A lo largo de su recorrido por esta edición de la Copa del Mundo, España ha demostrado ser el equipo que mejor defiende del torneo. Los datos lo avalan, ya que los de Luis de la Fuente tan solo ha concedido un gol. Sin ir más lejos, Unai Simón logró el récord absoluto de imbatibilidad en la historia de la Copa del Mundo, alcanzando los 519 minutos sin conceder un gol en esta competición. Gracias a esta solidez defensiva, España ha construido un alto suelo competitivo gracias a dos factores.


OneFootball Videos


En primer lugar, porque la «Roja» sabe defender bien con el balón, es decir, ejecuta una buena ocupación de espacios a la hora de tener la posesión en alturas bajas y medias. Consecuentemente, los futbolistas españoles suelen estar preparados y bien colocados en caso de que se produzca una pérdida. En segundo lugar, hay que mencionar que España es un bloque compacto que se sostiene en muchos momentos gracias a ayudas y esfuerzos defensivos que realizan todos los futbolistas en momentos de repliegue o retornos defensivos. Todo ello no sería posible sin el gran nivel mostrado por Pau Cubarsí y Aymeric Laporte. También es fundamental la consistencia de Cucurella por el carril izquierdo y el sorprendente rendimiento de Pedro Porro desde la banda derecha.

La medular española

Otra de las claves del éxito de este equipo es la gestión con balón en todas las fases del juego. Durante este Mundial, siempre ha acumulado más pases que sus rivales, demostrando templanza y criterio a la hora de construir juego. Pero lo que más resalta en este aspecto es el entendimiento y los automatismos que tienen los futbolistas españoles a la hora de hacer movimientos de tercer hombre o simplemente conectar de una línea a otra.

Esto se debe a que los jugadores españoles, especialmente los centrocampistas, se perfilan y orientan el juego de una forma casi inexplicable siempre al mejor lugar. Es decir, los mediocampistas españoles dominan como nadie los movimientos de perfilación, primer toque y permutas. Por tanto, aunque Pedri esté lejos de su mejor versión y haya perdido la titularidad, Rodri, Fabián y Olmo se sienten arropados por un modelo de juego que potencia sus cualidades con balón, convirtiendo a España en un equipo que roza la excelencia en este apartado.

El ataque de la Roja

La línea atacante es la que menos confianza transmite dentro del fútbol de España. Aunque Oyarzabal sea uno de los máximos goleadores del torneo con 5 tantos, España ha tenido momentos de poca incisividad en el último tercio de campo. Esto es sorprendente, ya que el modelo de Luis de la Fuente venía siendo el de «la España de los extremos». Sin embargo, como Lamine no está encontrando su mejor versión y Álex Baena, por su naturaleza de futbolista, apenas aporta desequilibrio en el uno contra uno, España está algo carente de fútbol por zonas exteriores. Esto se nota, sobre todo, en la banda izquierda de Baena, que logra dar fluidez con balón, además de sumar golpeo y último pase, pero no termina de dar verticalidad. Por su parte, Lamine Yamal, aún no estando en plenitud, siempre es objeto de marca de varios futbolistas y su entendimiento con Pedro Porro está siendo una de las claves de este equipo.

Por tanto, parece que donde verdaderamente España genera ocasiones es por dentro, con un Álex Baena que se siente más cómodo, Dani Olmo brillando entre líneas y Mikel Oyarzabal descargando al primer toque. Ahí es donde España tiene las llaves del partido porque aunque no esté consiguiendo el despliegue exterior que se esperaba, los de de la Fuente son al fin y al cabo el quinto equipo más goleador del torneo.

Argentina: el talento de Messi y la competitividad de un equipo con oficio

Los de Scaloni llegan a la final del Mundial con un fútbol algo menos convincente que el de España pero con un modelo igual de competitivo con el que ya han conseguido un Mundial y dos Copas América.

La línea defensiva

Argentina no ha demostrado un buen nivel defensivo, de hecho, ha encajado gol en todos los partidos del torneo excepto en los dos primeros. Esto es extraño porque tanto el Cuti Romero como Lisandro Martínez, están cuajando un gran Mundial desde la zaga. Están siendo anticipativos, agresivos y fuertes al duelo desde atrás. Sí es cierto que los laterales bajan el listón competitivo de este equipo ya que carecen de buenos conceptos defensivos (sobre todo Nahuel Molina) y sufren en el uno contra uno. Esta es una de las causas que explican por qué a Argentina le cuesta defender los centros laterales. A pesar de esto, la Albiceleste es un bloque competitivo al que le sobra oficio, y sus hombres tienen un gran compromiso sin balón, tanto en fase defensiva como a la hora de defender.

Otro aspecto que explica la competitividad defensiva de Argentina es su capacidad para defender y adaptarse a diferentes contextos de partido. Cuando consigue adelantarse en el marcador, el equipo de Scaloni sabe bajar el ritmo del encuentro y proteger el carril central acumulando muchos futbolistas por dentro. En cambio, cuando necesita dar la vuelta al marcador, la línea defensiva acepta defender muchos metros a la espalda, confiando en la agresividad de sus centrales para anticipar y corregir situaciones de inferioridad. Argentina es un equipo camaleón, que sabe jugar a la perfección muchos tipos de partido.

La medular argentina

La fortaleza de este equipo está en el centro del campo. Scaloni no ha cambiado su modelo relacionista que tantas alegrías le ha dado. Esta idea de juego permite la acumulación de muchos futbolistas por dentro y la libertad de movimientos entre ellos. Esto facilita que se creen conexiones y sinergias a partir de las cuales el equipo argentino fluya y avance en dirección al área rival. Esas permutas, además de la manera en que la ocupación de espacios va variando son la clave del éxito de este equipo. Es un equipo funcional y no posicional, que promueve la asociación entre futbolistas y la conexión entre líneas. Juntan a Mac Allister, Enzo Fernández, más una tercera o incluso cuarta pieza, como puede ser Paredes, De Paul o Almada. Todos ellos en constante conexión con el líder y figura sobre la que se erige este equipo, Leo Messi. Es el rosarino quien da sentido a todas las acciones ofensivas de este equipo, ya sean en la base de la jugada o más cerca del área.

El ataque de la albiceleste

El modelo relacionista, el factor diferencial de Messi y la garra y coraje con la que juegan en situaciones adversas son la explicación de por qué este equipo ha vuelto a llegar tan lejos sin convencer del todo con su fútbol. Gracias a eso, Argentina es el equipo más goleador del torneo con 19 tantos a favor. Además es uno de los equipos que más ocasiones claras genera, lo que demuestra la productividad ofensiva de su fútbol interior.

Por un lado, Argentina ha demostrado ser determinante en situaciones límite, ya sea en prórrogas o incluso en el tramo final de los partidos. El equipo mantiene la calma con balón y suele encontrar soluciones mediante asociaciones por dentro o acciones individuales de Messi. Por eso, incluso en partidos donde no domina con claridad, Argentina siempre genera ocasiones suficientes para competir por la victoria hasta el último minuto.

Además, aunque Messi lleve ocho goles en este torneo, la albiceleste tiene el don de que muchos futbolistas puedan hacer gol, ya sea en balón parado, llegando de segunda línea, rematando en el área y con disparos lejanos. De hecho, hasta ocho futbolistas diferentes han metido gol con la camiseta de Argentina en este Mundial.

Se puede decir que Argentina es mucho más que coraje y garra, también tiene variedad de recursos ofensivos con los que hacer daño.

Choque de estilos y posible guion de partido

La final enfrentará a dos selecciones con modelos diferentes, pero igualmente competitivos. España buscará imponer un partido largo. Intentrá tener el balón lo máximo posible e intentando imponer el dominio posicional y territorial a través de la posesión. Será clave que España pueda controlar el ritmo desde la circulación y minimizando las transiciones rivales, como ha hecho últimamente. Argentina, por su parte, intentará sacar partido de su modelo relacionista, acelerando cuando encuentre espacios por dentro y confiando en la capacidad de Messi para desequilibrar en los momentos decisivos.

Todo apunta a un encuentro muy igualado, en el que España tratará de someter a la Albiceleste mediante la posesión. Por su parte, los de Scaloni buscarán castigar cualquier desajuste con ataques más verticales y asociaciones rápidas entre líneas. La batalla en el centro del campo, donde se concentrará gran parte del talento de ambas selecciones, puede terminar siendo el factor que decida quién consigue levantar el Trofeo de la Copa Mundial de la FIFA.

Imagen principal vía:  (Photo by FIFA/FIFA via Getty Images)

Por: Pablo García-Argudo Sánchez, pueden seguirme en X @pablogarciaars, Instagram @pablo_garciaars.

Sigan toda la información y actualidad  deportiva en vipdeportivo.es, en X: @VIP_Deportivo; en nuestro Facebook: VIP DeportivoLinkedIn: VIP Deportivo. Instagram: @vp_deportivo y Threads: @vip_deportivo.

Ver detalles de la publicación