Madrid-Barcelona.com
·4 de octubre de 2026
Antón Meana, periodista, señala los males del Madrid: ni líder, ni bloque ni ideas, como el año pasado

In partnership with
Yahoo sportsMadrid-Barcelona.com
·4 de octubre de 2026

Antón Meana ha puesto palabras a una sensación que empieza a instalarse alrededor del Real Madrid. El periodista de la Cadena SER asegura que el vestuario sigue sin estar unido, que no existe un líder claro y que el equipo todavía no ha consolidado una idea de juego.
Es una afirmación especialmente relevante porque Mourinho llegó precisamente para cambiar esa dinámica. Y a estas alturas, segun el periodista, el técnico portugués no ha logrado revertir la situación.
El portugués heredó un equipo que había terminado la temporada anterior con problemas evidentes y asumió el reto de recuperar la competitividad del Real Madrid. Sin embargo, después de las primeras jornadas, algunas de las carencias siguen siendo reconocibles. Y en siete jornadas el Real Madrid ya le ha cedido seis puntos al Barça.
El dato más llamativo de los datos estadísticos de LaLiga sobre el Real Madrid es físico: el Real Madrid es actualmente el equipo que menos distancia recorre de los grandes, con 96,5 kilómetros por partido, y también aparece entre los que menos sprints intensos realizan.
Pero reducir el problema a correr sería quedarse en la superficie.
El Madrid también presenta peores registros defensivos en recuperaciones e intercepciones y permite más disparos que el Barcelona. Es decir, no consigue imponer el ritmo cuando tiene el balón y tampoco consigue recuperarlo con la suficiente rapidez cuando lo pierde.
Eso explica mejor lo que está ocurriendo.
Mourinho tiene jugadores capaces de correr muchísimo. Lo que no está consiguiendo todavía es que corran juntos.
Ahí aparece uno de los grandes problemas del proyecto.
Kylian Mbappé puede decidir un partido por sí mismo. Vinícius también. Pero ninguno de los dos puede convertirse simultáneamente en delantero, generador de juego y organizador del equipo.
El Madrid necesita que alguien conecte esas piezas.
Y ahí está una de las diferencias con el Barcelona. El equipo azulgrana suma 24 asistencias y domina también en posesión, tiros, pases en campo rival y eficacia ofensiva.
El Madrid tiene talento individual de sobra. Lo que todavía no tiene es suficiente fútbol colectivo para que ese talento aparezca de forma constante.
Hay una estadística que resume mejor que ninguna otra la distancia actual entre ambos proyectos. El Real Madrid ha marcado 18 goles en Liga. El Barcelona, 31. La diferencia es de 13 goles en siete partidos, casi dos goles más por partido.

Arda Güler es el cerebro que más se parece a lo que busca Mourinho | Foto: Getty Images
Y no se puede explicar únicamente por la calidad de los delanteros. El Madrid dispara prácticamente en números similares al Barça, pero su eficacia es inferior. AS sitúa la efectividad madridista de cara a puerta en el 18%, frente al 26,05% del Barcelona.
El problema, por tanto, no parece ser llegar. Es llegar mal.
El Madrid tiene velocidad, potencia, regate y gol. Lo que sigue echando de menos es un jugador capaz de darle sentido a todo eso.
La marcha de Toni Kroos dejó un vacío que no se ha solucionado completamente. Federico Valverde y Tchouaméni pueden aportar equilibrio, trabajo y recorrido, pero el equipo sigue necesitando un futbolista que piense el partido a otra velocidad y conecte el centro del campo con los atacantes.
Mourinho no consigue colocar a un organizador en su equipo. Y tiene a jugadores como Güler o Bernardo Silva que podria desempeñar esa función.
Y eso termina afectando a todos. A Mbappé, porque recibe menos ventajas. A Vinícius, porque tiene que generar más por sí mismo. A los centrocampistas, porque no encuentran una referencia que ordene el juego.
Y a Mourinho, porque su equipo acaba dependiendo demasiado de las acciones individuales.
El calendario tampoco ayuda. El Barcelona llega al Clásico del 25 de octubre con seis puntos de ventaja y después de haber ganado todos sus partidos de Liga, mientras el Madrid acumula cinco victorias y dos derrotas.

El Real Madrid llega con muchas urgencias al Clásico | Alex Caparros (Getty Images)
Todavía queda mucho campeonato. Pero el tiempo juega en contra de Mourinho, que visitará elCamp Nou con la presión añadida de que el Real Madrid tiene que ganar, ganar o ganar. De lo contrario, LaLiga puede acabar en octubre.
Mourinho no fue contratado para explicar que el equipo está en construcción. Fue contratado para ganar. Y los datos empiezan a señalar que el problema del Real Madrid no era solamente Xabi Alonso ni tampoco Arbeloa.
Mourinho ha cambiado el entrenador, pero todavía no ha cambiado al equipo.
Ese es el verdadero problema que tiene el Madrid: no le falta talento. Le falta que alguien consiga convertir once grandes futbolistas en un gran equipo.







































