Grada3
·18 de enero de 2026
Arbeloa se lleva su regalo de cumpleaños

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·18 de enero de 2026

Álvaro Arbeloa se lleva un buen regalo de cumpleaños a casa… aunque algo envenenado. Para su 43° aniversario, el flamante técnico del Real Madrid se ha ofrecido un debut en el Santiago Bernabéu y con una victoria. Este sábado 17 de enero, los merengues derrotaron por 2-0 al Levante en una tarde en la que el técnico salmantino y el público no olvidarán. No solo por lo bueno, también por lo malo. Porque este encuentro fue el «ahogapenas» del público madridista. Durante todo el encuentro, las gradas del coliseo blanco silbaron y abuchearon a sus pupilos. El que más recibió fue Vinicius Júnior. Por su parte, Arbeloa también ha sido «víctima» de algunos pitidos. Nada del «otro mundo», pero sí existieron. El de Salamanca suma su primer triunfo como entrenador del Madrid y tiene hambre de más.
Muchas emociones encontradas para Álvaro Arbeloa en su estreno ante el Santiago Bernabéu. Tres días antes, en su debut oficial como entrenador del Real Madrid, el salmantino cayó en octavos de final ante el Albacete, equipo de Segunda División. Aunque él apenas llevaba 48 horas en el cargo, literalmente, el ex futbolista madridista asumió la «máxima responsabilidad» del «fracaso» que sufrieron los merengues en el Carlos Belmonte. Pero lo tenía claro: tenía que hacerse perdonar contra el Levante, y ante un coliseo blanco listo para estallar ante sus pupilos.
Y esa bronca del Bernabéu no faltó. Aunque en la previa el ‘Espartano’ pidió que las gradas apoyasen a sus jugadores, el madridista dio igualmente su juicio. Algo que Arbeloa, tras pedir que no se hiciera, respetó la opinión de su público. Algo que siempre hizo. «Yo siempre he sido un jugador que ha respetado al Bernabéu. A mí también me han silbado. Es la exigencia de nuestro público. Sabemos de qué semana venimos. Siempre tenemos que tomarnos bien esta exigencia, es el club más grande del mundo. No tengo reproches a la afición (…) Esos pitos eran para todos, yo el primero», explicó el nativo de Salamanca después del encuentro.
Porque él también se llevó algunos silbidos. Fueron pocos, pero existieron. En el anuncio de la alineación, Vinicius, Valverde y Bellingham fueron abroncados. Arbeloa no, aunque se llevó algunos silbidos de las gradas. Seguramente unos aficionados que no habían digerido el adiós de Xabi Alonso. Aunque la realidad es ésta: el ‘Espartano’ no tiene la culpa de su despido. Todo lo contrario. Él siempre apoyó al tolosarra. Pero ahora, le toca a él dirigir al primer equipo del Real Madrid. Guste o no. Se le ofreció el puesto. No es algo que se rechaza. «El Madrid es un tren que no espera«, decía hablando de la situación de Huijsen. Pues él saltó de pie en el vagón.
Eso sí, Álvaro Arbeloa dio la cara por su presidente. Por Florentino Pérez. Durante el encuentro, el presidente del Real Madrid también víctima de cánticos. «Florentino dimisión», gritaron las gradas en numerosas ocasiones. No obstante, si bien el salmantino aceptó las críticas hacia su equipo e incluso hacia su labor, no digirió las faltas de respeto hacia su mentor. «Yo sé de dónde vienen los pitos. Los pitos son de gente que no quieren al Real Madrid. No me van a engañar. Es una suerte tener al presidente más importante junto a Santiago Bernabéu. Todos los madridistas somos conscientes de la suerte de tenerle», zanjó. Más claro, agua.
Porque Arbeloa da la cara, y siempre la dará. En los pocos días que lleva al cargo como entrenador del Real Madrid, el salmantino ha expresado su agradecimiento y respeto continuo hacia el escudo. Algo que ha hecho durante toda su vida, pero ahora, más. No son muchos los que pueden decir que son técnicos del «mejor club de la historia«, tal y como lo califica él.









































