La Galerna
·14 de enero de 2026
Arbeloa y un nuevo amor

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·14 de enero de 2026

Dicen que en nuestro aprendizaje debemos pasar por dos amores antes de encontrar el definitivo en el tercero. El primero es el amor más virgen, pues es el que nos lleva a explorar un mundo nuevo de ilusiones. En él todo es perfecto: el primer afecto correspondido, la perfección de los cuerpos, la creación de un idioma común. El segundo suele llegar tras una ruptura inevitable pero dolorosa, pues la vida tiende a apurar etapas arrasando con todo. Ese segundo suele ser comparado todo el rato con el primero y siempre pierde por goleada. El segundo deja traumas pero pasa como pasan los años.
Y cuando ya estás de vuelta de todo, o eso crees, cuando los muros de tu patria has levantado con tesón, cuando tu privacidad te ha secuestrado, sólo entonces llega un amor con el que no contabas ni de broma. Este amor se impone como se imponen las cosas buenas y de pronto todo el universo conspira a tu favor. Y formáis una pareja dorada como Oliver Atton y Tom Baker en el New Team y levantáis todos los títulos. El verdadero amor llega como Gandalf, justo cuando el destino se lo propone.
Un hombre de su honestidad y amor hacia el club merece cumplir sus sueños. Arbeloa ha trabajado duro para llegar hasta aquí, nadie le ha regalado nada. Se ha fogueado en las categorías inferiores y siempre ha dado lo mejor de él
Siento esto con la llegada de Álvaro Arbeloa. En nuestro destino manifiesto estaba escrito que algún día el gran capitán de los espartanos ocupara el banquillo del Real Madrid. Un hombre de su honestidad y amor hacia el club merece cumplir sus sueños. Arbeloa ha trabajado duro para llegar hasta aquí, nadie le ha regalado nada. Se ha fogueado en las categorías inferiores y siempre ha dado lo mejor de él. Y lo que es más complicado, ese trabajo ha dado sus frutos. Ahí están sus credenciales, sus logros son apreciables.
Y además, Arbeloa es un hombre bueno. En un mundo tan vanidoso como es el del fútbol, Arbeloa tiene un perfil distinto. Si bien tiene bastante de hombre común que logra proezas en su profesión, también es un ser de lejanías. Algo hay en esa mirada y en esa sonrisa que nos dice que existe más sabiduría de lo que aparentemente muestra en una rueda de prensa o sobre el césped.

Tanto sus jugadores en la cantera como los directivos del club hablan maravillas de él como persona y profesional. Ahondando en esto, recuerdo perfectamente un directo de Javier Alberdi en su mítico canal Pepe Kollins en el que narraba sus encuentros con Arbeloa en citas como las galas que organiza La Galerna. Alberdi describe a un tío cojonudo, cariñoso, sencillo y madridista a más no poder.
Por supuesto, el trabajo de Arbeloa no será sencillo, pues la empresa que acomete es de una envergadura sin igual. Arbeloa llega al banquillo más difícil del mundo del fútbol, pero eso él lo sabe mejor que nadie. Conoce cada recoveco de la casa, tiene Valdebebas y el Santiago Bernabéu en cada rincón de su memoria. En definitiva, los madridistas debemos respirar aliviados con su llegada pues estaba profetizada.
Tras dirigir el martes su primer entrenamiento, Arbeloa se estrenará esta noche en partido oficial. El azar ha querido que debute hoy día 14 de enero en la Copa de Su Majestad el Rey frente al Albacete Balompié. Guarden la fecha y el lugar: el Carlos Belmonte será testigo, porque dentro de unos años estoy seguro de que será pregunta del Trivial Pursuit. Una efeméride para la Historia.
desde el lunes por la tarde estoy en el barco de Álvaro Arbeloa. Capitán, pase lo que pase, me tendrás contigo en las Termópilas. Porque sé de lo que eres capaz
La vida tiene caramelos reservados cuando más sedientos y hambrientos estamos. Yo, como tantos otros, he pasado por etapas sombrías y, cuando ya había entregado las llaves de mis naves, el destino quiso guiñarme un ojo y mostrarme un nuevo sendero por el que adentrarme. Sinceramente, resulta más reconfortante recobrar las esperanzas cuando has atravesado una travesía por el desierto. Así estoy hoy, con el pecho inquieto y alegre porque Arbeloa es nuestro entrenador.
De corazón, os digo que confío en la nueva dirección deportiva que capitanea Arbeloa. Con Pintus detrás como fiel escudero, estoy convencido de que el nuevo staff técnico insuflará de energía a una plantilla mustia. Estos jugadores merecen mi confianza porque en el pasado reciente han demostrado su calidad y entrega por un escudo al que defienden y representan con solvencia.

Sé que escribir esto me traerá comentarios negativos por parte de buena parte de la afición, pero lo digo igual. Expreso mi opinión libremente y el lector también es libre de criticarme. Es lo bonito de vivir en un país libre y ser aficionados de un club tan grande y magnánimo como el Real Madrid.
Así pues, desde el lunes por la tarde estoy en el barco de Álvaro Arbeloa. Capitán, pase lo que pase, me tendrás contigo en las Termópilas. Porque parafraseando al poeta, cuando estalle la guerra estaré en la trinchera contigo. Porque confío en ti en la claridad de mis días y en la oscuridad de mis noches. Porque sé de lo que eres capaz. Porque vuelvo a tener ganas de sentarme a ver fútbol. Porque cuento las horas para que llegue esta noche y juegue mi Madrid. Contigo al mando vuelvo a sonreír de corazón. Buena suerte, Álvaro.
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