La Número 12
·9 de junio de 2026
Arruabarrena vuelve a Boca: ¿Cómo les fue a los DT que regresaron?

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Rodolfo Arruabarrena se prepara para escribir un nuevo capítulo en el banco de Boca. Su regreso abre un interrogante ineludible que la historia reciente del club obliga a plantear: ¿Qué sucede cuando un entrenador exitoso decide volver?
Un repaso por los números de los últimos grandes técnicos que retornaron a la institución de la Ribera muestra que las segundas (o terceras) partes no siempre fueron mejores. El entrenador deberá revertir estos antecedentes.
El Vasco dejó una vara estadísticamente alta en su primer ciclo, que se extendió de agosto 2014 a febrero 2016. En 75 partidos dirigidos, alcanzó una notable efectividad del 68.44%, producto de 47 victorias, 13 empates y solo 15 derrotas, sumando además dos títulos a las vitrinas del club.

Arruabarrena tendrá su segundo ciclo en Boca.
Sin embargo, su gran cuenta pendiente y el principal foco de mejora para esta nueva etapa en el club Xeneize será revertir su saldo en los clásicos: en su primera etapa registró apenas 3 victorias, 4 empates y 8 caídas.
Con la confirmación de su regreso, es inevitable mirar por el retrovisor y analizar cómo le fue a los últimos estrategas que, al igual que Arruabarrena, decidieron pegar la vuelta al equipo de la Ribera. Entre ellos, se encuentra el más ganador de la historia.
El caso de Carlos Bianchi es el más emblemático. Su primer ciclo (1998-2001) fue la época dorada por excelencia, dirigiendo 189 partidos con una efectividad del 64.37% y una lluvia de títulos internacionales y locales.

Carlos Bianchi.
Sorprendentemente, su segundo ciclo (2003-2004) mejoró sus propios números de efectividad, alcanzando un 66.66% en 88 partidos y sumando más copas (incluida otra Intercontinental). Parecía invencible.
Sin embargo, el tercer ciclo (2013-2014) demostró que el fútbol es implacable: en 72 partidos su efectividad se desplomó al 45.83% (26 victorias, 21 empates, 25 derrotas), y se marchó sin poder sumar nuevas estrellas, con un saldo negativo en clásicos (3 ganados, 4 perdidos).
La historia de Alfio Basile ilustra a la perfección el riesgo de volver. Su primer ciclo (2005-2006) fue arrollador. El equipo ganaba, gustaba y goleaba. En apenas 55 partidos, logró un asombroso 71.51% de efectividad y cosechó 5 títulos, perdiendo apenas 7 encuentros en toda su gestión.

Alfio Basile.
Pero su regreso en 2009 fue efímero y decepcionante. Duró apenas 21 partidos, con una magra efectividad del 44.44%, sin lograr gritar campeón y sumando la misma cantidad de derrotas (7) que en su glorioso primer ciclo, pero en menos de la mitad de los partidos disputados.
El último antecedente de múltiples regresos es el de Miguel Ángel Russo. En 2007, lideró a Boca a la conquista de la Copa Libertadores con un Juan Román Riquelme estelar, cerrando su etapa con una efectividad del 60.71% en 56 encuentros.

Miguel Russo.
Su segundo paso (2020-2021), ya bajo la gestión dirigencial de Riquelme, fue estadísticamente sólido. En 59 partidos mantuvo una efectividad del 57.62% y logró sumar dos títulos domésticos, demostrando que podía revalidar sus credenciales. No obstante, su tercer y cicló quedó corto por su lamentable fallecimiento: dirigió 13 partidos y registró un bajo 41.02% de efectividad, logrando apenas 3 victorias y despidiéndose sin títulos.
La historia marca una tendencia clara: los regresos al banco Xeneize suelen estar acompañados de un desgaste estadístico. Salvo la segunda etapa de Bianchi, todos los técnicos mencionados experimentaron una caída en su porcentaje de victorias en sus retornos posteriores.
Rodolfo Arruabarrena asume sabiendo que tiene el respaldo de un primer ciclo con números envidiables en el plano general, pero con la presión histórica de un club que no perdona ni vive del pasado. El Vasco tendrá la difícil tarea de ser la excepción a la regla y demostrar que las segundas partes sí pueden ser buenas.







































