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·12 de enero de 2026
Arteaga explota y se va al vestidor: el gesto que encendió la crisis en Rayados tras perder con Toluca

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·12 de enero de 2026

Fue cambiado en pleno segundo tiempo, discutió con Domenec Torrent y abandonó la banca, pero el técnico frenó la polémica con una versión inesperada.
Rayados arrancó el Clausura 2026 con un golpe durísimo en casa y, como si el 0-1 ante Toluca no fuera suficiente, el debut de Monterrey dejó una escena que encendió de inmediato la polémica en el Estadio BBVA: Gerardo Arteaga fue sustituido, encaró a Domenec Torrent y se fue directo al vestidor, sin siquiera tomar asiento en el banquillo.
En un equipo donde la exigencia es inmediata y donde las cámaras no perdonan, el gesto se interpretó como lo que parecía: una señal de molestia, tensión interna y posible choque con el nuevo entrenador. La imagen fue clara: Arteaga salió del campo con cara de pocos amigos, intercambió palabras con Torrent y, en lugar de quedarse con el grupo, tomó el túnel rumbo a los vestidores.
Todo ocurrió tras el golazo de Helinho al minuto 56, que rompió el partido y dejó a Rayados contra las cuerdas. Apenas tres minutos después, Domenec Torrent movió el tablero con urgencia y realizó tres cambios buscando rescatar el empate. Una de las modificaciones fue precisamente la salida de Arteaga, cuyo lugar lo tomó Luis Reyes. En el mismo paquete, el técnico también sustituyó a Erick Aguirre y Anthony Martial, apostando por Ricardo Chávez y Roberto de la Rosa para buscar reacción inmediata.
Pero el problema no fue el cambio. El problema fue lo que vino después.
El lateral mexicano no ocultó su molestia. Mientras caminaba hacia la banda, soltó un par de comentarios hacia Torrent. La tensión se notó. Y cuando el público aún procesaba el movimiento, el detalle más delicado apareció: Arteaga no fue a la banca. Se fue.
En un club como Rayados, ese tipo de acciones no pasan desapercibidas. Más aún cuando hablamos de un jugador que suele ser titular y que representa un perfil de jerarquía en el plantel. Por eso el episodio se convirtió de inmediato en tema: ¿berrinche? ¿roce con el entrenador? ¿fractura interna desde la Jornada 1?
La narrativa se cocinó sola en redes, pero Torrent salió a apagar el incendio tras el silbatazo final.
Lejos de alimentar el morbo o dejar la escena sin explicación, Domenec Torrent descartó cualquier acto de indisciplina y dio una versión que cambió el enfoque por completo. Según el técnico, Arteaga no se fue por enojo: se fue porque estaba físicamente mal.
“Se encuentra muy mal de la panza, no sé si tiene gastroenteritis… se mareaba y estuvo a punto de perder el sentido. Algo le ha pasado… vamos a ver si es gastroenteritis o no”, explicó el estratega.
Torrent incluso reveló que inicialmente creyó que el problema era muscular, pero Arteaga le aclaró que no. En otras palabras: el “pleito” que parecía evidente en televisión, para el entrenador no fue pleito, sino una situación médica que obligó al jugador a salir corriendo al vestidor.
Sin embargo, aunque la versión calma el tema, la escena ya quedó sembrada: Rayados pierde en casa, el equipo no reacciona, el cambio genera tensión visual, y el plantel deja dudas de manejo emocional desde el primer partido.
Como si la noche no estuviera cargada, Monterrey tuvo una última oportunidad para rescatar el empate. Al minuto 88, Sergio Canales falló un penal que pudo salvar el debut. La imagen del español al borde del llanto fue el resumen perfecto del arranque regio: frustración, impotencia y presión encima desde la primera jornada.
Ese penal fallado no solo fue una jugada: fue un golpe psicológico. Y en un equipo armado para pelear todo, iniciar así pesa más de lo que parece.
Monterrey tendrá la posibilidad de levantarse rápido: visitará a Necaxa el martes 13 de enero en la Jornada 2. El problema es que los Rayos llegan encendidos tras ganar 1-3 a Santos, y Rayados llega con presión doble: por el resultado… y por la novela interna que ya se instaló.
Porque aunque Torrent diga que fue gastroenteritis, lo ocurrido con Arteaga dejó una señal incómoda: en Rayados la tensión aparece desde el primer golpe. Y cuando eso pasa tan temprano, el torneo suele cobrar factura más pronto de lo esperado.









































