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·6 de septiembre de 2026
Así es el fútbol: a Lucero y Rivero los recibieron con una rechifla y ambos ganaron el partido (Video del 4-2 de la U a Coquimbo Unido)

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Antes de ls dos minutos Agustín Arce, Eduardo Vagas y Gonzalo Reyna ya habían hecho trabajar al «Mono» Sánchez.
Fue la tónica del primer tiempo jugado en el Estadio Nacional.
Universidad de Chile fue ampliamente superior, generó más de cinco ocasiones claras y sometió a Coquimbo Unido durante largos pasajes, pero volvió a encontrarse con un problema conocido: la falta de contundencia. Diego “Mono” Sánchez se transformó en la gran figura del conjunto pirata y mantiuvo el partido abierto, pese a que el trámite del juego fue absolutamente unilateral.
Ahora bien, si los primeros 45 minutos se analizaran exclusivamente desde el dominio, la posesión y las oportunidades generadas, la ventaja debería estar claramente del lado azul. La U ha impuesto condiciones desde el comienzo, ha instalado el partido prácticamente en campo de los visitantes y ha dispuesto de más de cinco ocasiones para abrir la cuenta.
Sin embargo, el fútbol volvió a demostrar en esa etapa inicial que dominar no necesariamente significa ganar.
El equipo azul ha conseguido mover el balón con mayor fluidez, encontrar espacios y someter a un Coquimbo Unido que durante buena parte del primer tiempo ha debido concentrar sus esfuerzos en resistir. Los dirigidos por Fernando Gago han tenido la iniciativa y han buscado constantemente el camino hacia el arco pirata, pero cada aproximación se ha encontrado con una última barrera que ha impedido que el dominio se transforme en ventaja.
Y esa barrera tenía nombre y apellido: Diego “Mono” Sánchez.
El experimentado arquero ha aparecido cada vez que su equipo lo ha necesitado, convirtiéndose en uno de los principales responsables de que el marcador continúe en blanco. Sus intervenciones han permitido que Coquimbo llegue al descanso con un resultado que, por lo mostrado dentro de la cancha, debió ser faorable para los universitarios
La U, en cambio, se marchó al vestuario con una sensación contradictoria. Ha hecho prácticamente todo lo necesario para ponerse en ventaja, salvo lo más importante: marcar.
Al volver de los vestuarios, Joshua Arancibia ingreso por un lesionado Benjamín Gazzolo en Coquimbo Unido. En Universidad de Chile, promediando el primer tiempo, había salido también por lesión Lucas Barrera y lo sustituyó Maximiliano Guerrero. Y como Hernán Caputto es un entrenador que generalmente dice algo y sus equipos lo ratifican en la cancha.
Por lo mismo, se le notó muy molesto al concluir en el primer tiempo y anticipó una disposición distinta para la segunda etapa, lo que se notó desde que se reinició la etapa de complemento.
Porque los «Piratas» entraron a presionar más arriba y a disputarle el medio campo, que hasta ese momento había sido propiedad absoluta de los azules.
Por lo mismo, ya dejó de ser el «Mono» Sánchez el único arquero llamado a intervenir a cada rato, porque ahora también hubo llegadas al arco de Gabriel Castellón.
En todo caso, nuevamente la mejor tapada le perteneció al meta coquimbano. Cerca del minuto 10´lo fusiló Maximiliano Guerrero desde la entrada del área chica y el arquero sacó la pelota al córner con ambas manos.
Y poco después, llegó la justicia de manera retardada. Buen desborde de Marcelo Morales por la izquierda, centro al medio del área, muy buen control de Eduardo Vargas y remate con borde externo que entró pegado al poste izquierdo de Sánchez, que esta vez no tuvo nada que hacer.
Pero, ya estaba dicho que este segudo tiempo era muy parejo y con alternativas cambiantes y llegadas a uno y otro arco. Esto se ratifó en el minuto 72´con el empate de Coquimbo Unido.
Y la verdad que fue un golazo. Por el extraordinario pase entre líneas de Pablo Rodríguez y la excelente definición de Benjamín Chandía.
Como el empate, evidentemente, no le servía a Universidad de Chile dispuso de inmediato dos cambios. A la cancha Fabián Hormazábal e Israel Poblete, salieron Gonzalo Reyna y Nicolás Fernández.
Sin embargo, faltaba una sorpresa aún mayor. Porque diez minutos más tarde, en una jugada muy extraña, Guido Badalá que llevaba pocos minutos en cancha recibió una pelota larga,enfrentó a Castelló que achicó bien el primer pelotazo, pero en la insistencia del argentino fue el propio arquero azul el que terminó desviando la pelota contra su propio arco.
Doble «9» a la cancha para buscar ahora el empate: Juan Martín Lucero y Octavio Rivero. El estadio casi se vino abajo por la rechifla de los bullangueros protestando por los cambios, especialmente porque uno de los que salía era Charles Aránguiz
Y en la primera que les cayó, «EL Gato», tras asistencia del uruguayo la mandó adentro.
Pero no fue lo único de Juan Martín Lucero. Porque un par de minutos más tarde, esta vez con muchísima fortuna, recibió un centro – otra vez de Morales desde la izquierda- la pelota le rebotó en un muslo y se fue adentro sorprendiendo al «Mono» Sánchez.
Para liquidar el partido, escapó Eduardo Vargas por la iquierda, se sacó al arquero y el gol lo evitó barriéndose y tocando la pelota con una mano un defensor coquimbano.
Lo pidió Octavio Rivero y fusiló a Sánchez.
Cuatro a dos con protagonismo absoluto de Juan Martín Lucero y Octavio Rivero.
Ah, se nos olvidaba un detalle muy importante: cuando ingresaron ambos a la cancha ambos fueron recibidos con una rechifla por los hinchas azules.
Como alguien bien lo dijo en alguna oportunidad: Cosas del fútbol.
Lo concreto es que la U terminó ganando un partido que por momentos parecía perdido, sumo tres puntos importantísimos y sigue codo a codo en la pelea con Universidad Católica por el Chile 2 que da acceso directo a la Copa Libertadores
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