Grada3
·23 de septiembre de 2026
Bernardo Silva y lo más parecido a lo que necesita el Real Madrid

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·23 de septiembre de 2026

El futbolista portugués llegó al Real Madrid tras finalizar su contrato con el Manchester City. Fue un refuerzo para el centro del campo, el primero de unos cuantos más que debían haber llegado, esa era la supuesta hoja de ruta, al menos, lo que se había especulado, ya no desde que terminara el curso pasado, durante mucho antes. Lo cierto es que no, al final, fue el único refuerzo para una posición que necesita algo más que un lavado de cara. Lo sorprendente es que puede desempeñar las funciones que el equipo necesita, pero tiene delante a jugadores, que tras más de dos años demostrando sus carencias para construir fútbol, siguen siendo intocables.
No ha tenido que llegar el Atlético de Madrid para evidenciar lo que mucha gente esperaba que faltaba, pero el día del Metropolitano, fue la evidencia, la prueba del algodón, aquel que pasas sobre una superficie para comprobar que algo que está sucio, evidentemente lo está. Otra vez tuvo que llegar un gran equipo para desmontar cualquier atisbo de mejoría, para demostrar que este equipo no tiene fútbol, no tiene creación, y por si fuera poco, carece de espíritu colectivo, aunque este es otro tema.
Tchouaméni y Valverde no saben crear fútbol, son muy buenos en lo físico, en el despliegue, pero no en la creación. Tampoco lo es Bellingham, tiene talento en tres cuartas partes de campo, capaz de regatear en una baldosa, capaz de hacer goles, pero no de crear, no tiene capacidad para ponerse en la sala de mandos a dirigir, y tampoco está en el Madrid para hacer ese trabajo. Así han sido las pasadas dos temporadas, así está siendo esta. Por eso, cuando Güler toca el balón, esperas que pueda pasar algo, pero estando tan solo, sin poder asociarse, sin poder entenderse como se entienden los jugadores con magia, solo le da para dejar pinceladas.
Muchos creen que Bernardo Silva ha llegado algo mayor, quizá lo está, acaba de cumplir 32 años, que le pregunten a Modric qué estaba haciendo a su edad. Muchos creen que no está para jugarlo todo, quizá esa edad no le permita coger tan rápido la forma o quizá realmente no está para ser un fijo todo el año, pero tampoco es necesario.
Pero viene de jugar en la Premier, ahí no se discute el físico de la Liga, y aunque su posición natural era la de extremo o interior derecho, también ha jugado en la izquierda, de delantero, incluso de lateral izquierdo, y también de centrocampista y de organizador, y a las órdenes de Guardiola, con quien tampoco se pone en duda que un futbolista suyo tenga capacidad de jugar, de pasar, de entender el juego. Es un futbolista que no le tiene que demostrar a nadie su calidad, se adapta a todo y a todos, porque tiene una cabeza privilegiada para entender el fútbol.
Si se puede salvar algo de la derrota en el Metropolitano, fueron los últimos 15 minutos del Real Madrid, cuando entró en el campo. Bajó a recibir, levantaba la cabeza, pasaba, volvía a pedirla. Le dio algo de criterio a un equipo que estaba muerto, logró animar algo el partido, más aún cuando, en el 89, mandó un saque de falta a la cabeza de Rudiger para meterle picante a un partido que estaba muerto.
Fue la evidencia de que es la solución, quizá no la definitiva, pero viendo lo que hay ahora, es el único que puede darle algo de color a un equipo gris que se empeña en tocar el fondo del fondo. Tiene experiencia, ha sido jugador clave en los campos más difíciles de Europa, un referente que sabe jugar con presión, sabe lo que significa estar en lo más alto a nivel de clubes, y se le nota cada vez que pisa el balón.
Mourinho debe tomar una decisión importante, pero, aun sabiendo que Tchouaméni es de esos jugadores que gustan a todo entrenador por su disciplina deportiva, y sabiendo el espíritu de lucha de Valverde, los dos futbolistas no pueden jugar juntos en el centro del campo, porque, simplemente, no generan fútbol. Claro, si se suma que hay dos jugadores que, por mucho que alguno lo intente, no van a defender, es normal apostar por ellos dos, pero con ellos, la dinámica va a ser la misma que la de los dos últimos años, como se está evidenciando.
La inclusión de Bernardo Silva en el centro del campo implica más que cambiar un par de piezas de la medular, es necesario cambiar la estructura también en ataque, si se quiere ganar calidad en un sitio, toca sacrificar a alguno de los que no trabajan arriba, para repartir esfuerzos, para compensar en conjunto. Al Madrid le faltan alternativas en el juego, todo se basa en que le llegue la pelota a Mbappé y Vinicius, y que resuelvan. Quizá valga para partidos de los llamados fáciles, pero no para luchar por títulos.