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·22 de agosto de 2026

Casemiro no logra hacer olvidar a Busquets: Inter Miami extraña a su antiguo cerebro

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Durante años representaron dos formas completamente diferentes de interpretar la posición de pivote en Real Madrid y Barcelona. Ahora, después de protagonizar innumerables Clásicos, Casemiro asumió indirectamente el lugar que dejó Sergio Busquets en el Inter Miami, aunque sus primeros partidos han reabierto el debate sobre la importancia que tenía el español en el funcionamiento del equipo de Lionel Messi.

Busquets y Casemiro coincidieron durante una de las épocas de mayor rivalidad entre Barcelona y Real Madrid, pero sus características siempre estuvieron alejadas. Mientras el español destacaba por su lectura táctica, orientación corporal y capacidad para acelerar la circulación, el brasileño construyó su carrera alrededor de la recuperación, el despliegue físico y su fortaleza defensiva.


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Dos perfiles distintos que alcanzaron la élite desde la misma posición. Busquets terminó consolidándose como uno de los grandes mediocentros de su generación, mientras Casemiro fue fundamental en el Real Madrid que conquistó cinco Champions League.

Ahora sus caminos volvieron a cruzarse de una manera inesperada.

Casemiro tomó el lugar que dejó Busquets en Miami

Busquets puso punto final a su carrera en el Inter Miami después de conquistar la MLS junto a Lionel Messi, Luis Suárez y Jordi Alba. El español se retiró con 37 títulos y dejó un vacío especialmente complicado de cubrir dentro del conjunto estadounidense.

La respuesta llegó con Casemiro.

Después de confirmar su salida del Manchester United, el brasileño decidió continuar su carrera en la MLS a los 34 años y se convirtió en el nuevo referente del centro del campo del Inter Miami.

El problema es que sustituir a Busquets no significa necesariamente reemplazar sus funciones.

Casemiro aporta experiencia, recuperación, agresividad en los duelos y capacidad para proteger defensivamente al equipo, pero su fútbol nunca se ha caracterizado por organizar la posesión de la misma manera que el antiguo mediocentro del Barcelona.

Los resultados abren el debate en Inter Miami

El inicio tampoco ha acompañado al brasileño. Desde su incorporación, Inter Miami suma apenas dos victorias en siete partidos, además de dos empates y tres derrotas.

Los números no permiten responsabilizar directamente a Casemiro del rendimiento colectivo, pero sí han provocado que aumenten las comparaciones con su antecesor.

Y la principal diferencia aparece alrededor de Lionel Messi.

Con Busquets, Inter Miami tenía un futbolista capaz de superar líneas de presión y encontrar al argentino en zonas donde podía recibir con ventaja. Su entendimiento, desarrollado durante años en Barcelona, permitía acelerar ataques con pocos contactos y facilitaba que Messi apareciera cerca del último tercio.

Messi también siente el cambio

La influencia de Busquets iba mucho más allá de recuperar o distribuir el balón. Su capacidad para interpretar dónde debía recibir Messi y encontrarlo rápidamente era una de las principales herramientas ofensivas del Inter Miami.

Casemiro ofrece soluciones diferentes. Puede resultar más determinante en encuentros físicos, proteger mejor determinadas zonas y aumentar la capacidad del equipo en los duelos, pero pedirle que replique el fútbol de Busquets significaría alejarlo precisamente de sus mayores virtudes.

Por ello, el reto para Inter Miami pasa por modificar su estructura y no simplemente cambiar un nombre por otro.

Casemiro no necesita convertirse en Busquets para triunfar en Miami, pero los primeros resultados han dejado una evidencia: reemplazar al español significaba mucho más que encontrar otro pivote. También suponía reconstruir una parte del ecosistema que permitía a Messi recibir el balón donde más daño podía hacer.

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