PrensaFutbol
·1 de septiembre de 2026
Chile no adapta sus fechas: Mercado de pases del verano de Europa despotencia a Sudamérica

In partnership with
Yahoo sportsPrensaFutbol
·1 de septiembre de 2026

El mercado de pases en el fútbol chileno, y otras veces a nivel general en Sudamérica, suele ser tanto dulce como amargo para todos los clubes de la región.
A pesar que muchos elencos puedan cerrar compras, transferencias o préstamos, muchas veces estos se ven supeditados a lo que pueda ocurrir en el mercado al otro lado del océano, en Europa.
Una ventaja del Viejo Continente que no solo se explica por la ingente capacidad económica o el atractivo de sus competencias, sino también por un calendario desfasado que muchas veces juega en contra de Sudamérica.
Otro gatillante ejemplo de esto fue el reciente movimiento del mercado de pases protagonizó Lucas Assadi, el talentoso volante/extremo de Universidad de Chile, quien dejó abruptamente al club en pleno desarrollo de la temporada 2026, y crucialmente una fecha antes del Superclásico ante Colo Colo, para fichar en el AIK de Suecia.
Situación que se asemeja a lo ocurrido hace no mucho con su compañero y dupla en los azules, Darío Osorio, quien también fue reflejo del dominante mercado europeo al dejar a los azules en agosto del 2023, a mitad de temporada de aquel año, para fichar en el Midtjylland de Dinamarca.
Casos que últimamente se repiten con más frecuencia en Chile, como en los otros grandes del balompié criollo como Damián Pizarro de Colo Colo a Udinese (julio 2024), y los de la U. Católica como Thomás Gillier a Bologna (julio 2025), Marcelino Núñez a Norwich (agosto 2022) y Diego Valencia a Salernitana (julio 2022).

Estas situaciones se dan principalmente debido al desfase que hay en el mercado de pases, en base al sistema de competencias de las diversas federaciones del Viejo Continente.
Mientras que en Sudamérica los torneos generalmente se desarrollan en un año calendario, es decir, enero/febrero a noviembre/diciembre, en Europa se utiliza un sistema que abarca desde mediados de un año (agosto) hasta la mitad del siguiente (junio – julio).
Por ello es que también se establece una diferencia decidora entre ambos mercados: Si Europa decide comprar un jugador en Sudamérica para el inicio de su temporada (agosto), dicho futbolista deberá abandonar a su equipo en pleno desarrollo de su torneo correspondiente.

(Foto: Gary M. Prior / Allsport UK)
Como ejemplo, en la presente temporada 2026, el mercado de mitad de año en Chile se extendió desde mediados de junio a mediados de agosto. Una ventana de invierno que no coincide con el verano europeo, el cual generalmente abarca desde fines de junio hasta el 1 de septiembre.
Es decir, un mercado de pases desfasado que corre a favor de Europa, y con un margen extra de aproximadamente dos semanas “adicionales” para fichar a un jugador de una liga sudamericana. Y, si es que se da dentro de esta última franja, deja al club vendedor sin posibilidad de poder reemplazar a su jugador.
Eso sí, un repaso general que se circunscribe principalmente en el mercado chileno, ya que no toda Sudamérica se maneja con los mismos plazos, aunque similares.
Por ejemplo, en este 2026, Chile (14/08) cerró su mercado de pases después de países como Bolivia (31/07), Colombia (10/08) y Perú (11/08), y poco antes de otros como Ecuador (24/08) y Venezuela (25/08).
No obstante, otras Federaciones como la CBF de Brasil, la AFA de Argentina, la AUF de Uruguay y la APF de Paraguay, sí acomodan su mercado de pases al plazo impuesto en Europa, ya sea o no para proteger sus intereses, pero que calza.
En esa línea, mientras que Paraguay cierra este 28 de agosto, Uruguay lo hace el 31 del mismo mes, Argentina el 2 de septiembre y Brasil se extiende un poco más hasta el 11 del noveno mes.
Con esto, clubes de Brasil especialmente pueden manejarse con relativa mayor calma al extender su mercado al plazo de incluso otras Federaciones como México (11/09) y Portugal (15/09).
Otros aspectos que también hacen dominar a Europa son las ingentes capacidades económicas en comparación a Sudamérica, torneos más atractivos y una burocracia estricta en cuanto a plazos se refiere.
Salvo algunas excepciones, generalmente un club de media tabla de una Primera División Europea, perteneciente a las cinco grandes ligas, puede fichar sin muchos problemas por sumas que solamente pueden ser asequibles para gigantes de Sudamérica, como River Plate, Boca Juniors, Flamengo o Palmeiras.
A mayor capacidad de gasto se dan transferencias más elevadas, mejores sueldos, primas, objetivos, comisiones, derechos de imagen y contratos a largo plazo.
En base a ello, es que también corren los tiempos para la inscripción de los principales torneos internacionales, desde la Champions League hasta la Conference League.
Un concepto a tomar en cuenta ya que, más allá de que un club pueda inscribir la jugador en su liga local, UEFA tiene su propios plazos de inscripción para el evento principal, en este caso, las fases de liga. Con el tiempo a veces en contra, ello es otra razón del porqué Europa a veces presiona, apura y fuerza la compra
Adicionalmente, también se toman en cuenta otros trámites cruciales e imprescindibles que gestionan las transferencias entre asociaciones internacionales, desde el acuerdo principal entre clubes hasta la firma del contrato, el registro en el TMS, la solicitud del CTI, el registro en el nuevo país y, si es necesario, en la competición internacional.
En total, todos estos conceptos y aspectos concluyen que Europa reina y domina en el mercado de pases en comparación a las demás federaciones.
Un poder económico de casi nula comparación, exceptuando la liga árabe, mayor exposición mediática, mejores instalaciones, torneos más atractivos, mejores salarios y un calendario de torneo/mercado que apura y favorece en comparación a Sudamérica.
En vivo


En vivo





































