Enelcamarin.cl
·25 de marzo de 2026
Chilevisión transmitirá amistosos de la Roja frente a Cabo Verde y Nueva Zelanda

In partnership with
Yahoo sportsEnelcamarin.cl
·25 de marzo de 2026

Por Ignacio Osorio
La ley que reformula al fútbol chileno y la manera tanto que los clubes chilenos como la Asociación Nacional, la ANFP, es administrada y cuyo sistema permitiría el desarrollo de la actividad en Chile, por fin luego de diez años, ha entrado en fase de concreción: La Honorable Cámara de Diputado, luego de la puesta en suma urgencia de a través de la ministra Ducó, ha decidido recoger antecedentes para proceder posteriormente a su votación, proceso por el cual ya pasó en el Senado. Luego de ello, estará lista para ser ley, después de esos diez años de atraso, lobby, recovecos e imposibilidades interpuestas por los mismos de siempre.
La nueva ley de SADP pondrá coto a la multipropiedad, a la influencia de los representantes y obligará, por fin, a la separación de la Federación de Fútbol de la Asociación, cortando así el flujo de dineros provenientes de la Selección hacia los clubes, mismo dinero que debiese ocupado en otros menesteres, como formación y desarrollo del fútbol joven, infraestructura, capacitación, entre otros. Dicho de otro modo, ocupar el dinero del fútbol chileno para el desarrollo del fútbol chileno.
Esto no sería posible, vale decir, en buena parte gracias a Raimundo Lira, fundador de No + ANFP, movimiento nacido desde la rabia y el hartazgo de los malos manejos suscitados de manera estructural en nuestro fútbol. Este movimiento, conformado por hinchas desinteresados y movilizados por la misma rabia que a la mayoría a lo mucho les dura 12 o 24 horas, precisamente dio forma a este malestar generalizado, movilizó redes, sentires y levantó información vital para el desarrollo de nuestro fútbol, proceso mediante el cual se vislumbran diferentes opciones, modelos y caminos para que el letargo que han significado estos 12 años sin Mundial, comience por fin a acabar, dando pie e inicio a una nueva en la que el fútbol chileno pueda sentarse – nuevamente- en la mesa de los mejores.
La nueva ley no solo pone en tapete la posibilidad de una nueva Federación, de un nuevo manejo, sino también el que de una buena vez
en Chile nos demos cuenta de que la organización transversal, estructurada, seria y disciplinada puede darnos como fútbol y como país un mejor futuro.
El fútbol chileno vive días claves en los que se juega en el Congreso su futuro. De esta instancia depende que, por fin, se pueda como actividad sentar bases de un desarrollo sostenible y capaz, dignas de nuestras capacidades ocultas y mal aprovechadas. El fútbol chileno se juega días claves para, de aquí en más, poder ser mejor. Y nos está llamando.









































