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·10 de febrero de 2026
De gestor de crisis a peso pesado: la renovación de Eberl, más cerca

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·10 de febrero de 2026

Max Eberl ha salido de las sombras en el FC Bayern. Tras un comienzo difícil, críticas públicas y roces internos, el director deportivo se ha convertido en uno de los decisores más influyentes en la Säbener Straße. La pregunta que casi inevitablemente surge ahora es: ¿será recompensado el de 52 años con un nuevo contrato por esta evolución?
Deportivamente, el FC Bayern ha retomado el rumbo en la Bundesliga tras dos partidos seguidos sin ganar. La victoria por 5:1 contra el Hoffenheim dejó claro que las actuaciones ante Augsburgo y Hamburgo fueron realmente solo tropiezos.
Pero no solo va bien sobre el césped; entre bastidores hace tiempo que volvió la calma, también gracias a Eberl.
En las últimas semanas, el FC Bayern ha resuelto varios asuntos de personal de forma discreta y comprensible. Serge Gnabry renovó la semana pasada hasta 2028, Dayot Upamecano está a punto de firmar un nuevo contrato, y en el caso de Leon Goretzka se comunicó abiertamente que los caminos se separarán en verano. También la cesión de Sacha Boey al Galatasaray forma parte de una lógica clara de plantilla y ahorra salario al club a corto plazo.
Estas decisiones llevan una impronta clara. El FC Bayern se muestra estructurado, previsible y con capacidad de acción: cualidades que a menudo se echaron en falta en los meses previos a la llegada de Eberl. Que los muniqueses no tengan actualmente grandes frentes abiertos no es casualidad, sino el resultado de un trabajo estratégico.

Foto: IMAGO
Ya en verano, Eberl, junto con Christoph Freund, sentó rumbos decisivos. Es cierto que se escaparon objetivos de renombre como Florian Wirtz o Nick Woltemade, pero las alternativas resultaron ser plenos aciertos. Jonathan Tah estabilizó la defensa, Tom Bischof encajó como pieza flexible y Luis Díaz se convirtió de inmediato en un jugador diferencial. La venta de Kingsley Coman, además, abrió espacio para la integración del gran talento Lennart Karl.
El verdadero golpe maestro, sin embargo, llegó en el banquillo. Con Vincent Kompany, Eberl contrató a un técnico que antes era visto más como un riesgo que como una solución segura. Hoy está claro: esa decisión fue decisiva. El FC Bayern vuelve a tener una idea de juego clara, una impronta reconocible y evolución deportiva. No en último lugar gracias a fichajes como el de Michael Olise, que marca significativamente la fisonomía del equipo.
Y eso que el inicio de Eberl estuvo lejos de ser sencillo. Uli Hoeneß lo retiró en verano, de forma llamativa, del Mundial de Clubes en Estados Unidos para involucrarlo más en la operativa en Múnich, y lo criticó públicamente por una supuesta susceptibilidad en cuestiones de fichajes. Entonces, Eberl aún parecía un director deportivo en periodo de prueba.
Hoy queda poco de aquello. Eberl se muestra con aplomo, explica las decisiones con calma y convence tanto interna como externamente. “A la larga hemos tomado buenas decisiones”, dijo recientemente, sin triunfalismo pero con naturalidad. La emancipación se ha consumado. O, dicho en bávaro: máxima eberlcipación.
El contrato de Eberl tiene vigencia hasta el 30 de junio de 2027. Formalmente, por tanto, no hay presión de actuar. Pero en el FC Bayern se envían señales antes de que sean necesarias. Sobre su futuro decide el consejo de supervisión, en el que, entre otros, están Uli Hoeneß y Karl-Heinz Rummenigge.
Según informan coincidentemente varios medios, Eberl tendrá que esperar un poco más. Como muy pronto, una decisión se tomará en septiembre. Según la Abendzeitung München, sin embargo, actualmente existe una tendencia muy clara a que Eberl sea recompensado con un nuevo contrato.
Este artículo fue traducido al español por inteligencia artificial. Puedes leer la versión original en 🇩🇪 en este enlace.
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