Diomande reclama su puesto en el once del Real Madrid | OneFootball

Diomande reclama su puesto en el once del Real Madrid | OneFootball

In partnership with

Yahoo sports
Icon: Grada3

Grada3

·22 de septiembre de 2026

Diomande reclama su puesto en el once del Real Madrid

Imagen del artículo:Diomande reclama su puesto en el once del Real Madrid

Diomande ha sido una de las grandes noticias de este verano, ni más ni menos que el fichaje más caro de la historia del Real Madrid, eso ya es mucho decir, y más para un jugador de Costa de Marfil que hace apenas un año, estaba jugando en el Leganés y que fue uno de los grandes protagonistas del Mundial, lo que animó a la directiva blanca a tal desembolso.

Llegó con la temporada a punto de iniciarse, por el momento solo ha tenido dos titularidades, pero está llamando con fuerza a la puerta de la titularidad, y más en un equipo que vuelve a mostrar las deficiencias de la temporada pasada, hace falta algo nuevo, esperanza, y además, trabajo, y todo eso, lo da el de Costa de Marfil.


OneFootball Videos


Diomande y la competencia

Llegar al Real Madrid, con 19 años, hacerse un hueco en el once nunca es sencillo, pero si has costado 140 millones de euros, eres el fichaje más caro de la historia del club (condicionado por cómo está el mercado, todo hay que decirlo), esa puerta al once está más que entreabierta. Y si el equipo está como está, igual hasta es necesario, aunque la competencia puede ser feroz.

La gran duda en el inicio de temporada es la de jugar con cuatro centrocampistas o con tres atacantes, porque Vinicius y Mbappé, de inicio, son intocables, de inicio, quizá ahora, la cosa haya cambiado, Mourinho tiene tres semanas para decidirlo. El brasileño está rindiendo a un nivel muy por debajo de lo esperado, ha tenido el respaldo del portugués, también porque se ha empeñado en hacer ver que está dispuesto a sacrificarse por el equipo, en el juego colectivo, en ayudar en defensa. Pero se ha evidenciado que lo hace a marchas forzadas, que no le sale innato, y eso no lo va a permitir el técnico luso, y menos si el rendimiento en ataque es nulo.

Porque quien tampoco trabaja es Mbappé, menos disimulado que el carioca, pero su hoja de servicio está plagada de goles, el trabajo que tiene que hacer principalmente. En el equipo, y menos en el fútbol actual, tan físico, tan de área a área, no puede haber dos jugadores que no trabajen, eso no solo lo sabe el entrenador blanco, lo sabe todo el que vea fútbol actual con asiduidad.

El momento de Diomande

Apenas se han jugado 8 partidos en lo que va de temporada, y Diomande solo ha jugado dos de inicio, el resto, partiendo de suplente. Suficiente para ver que, al menos, a día de hoy, tiene mucho más regate que Vinicius, su forma de manejar las dos piernas, su salida explosiva, su habilidad en ambas bandas. Son cifras, estadísticas, no opinión, acumula más regates que el brasileño en Liga, es cuestión de tiempo, de minutos, que empiece a justificar de verdad lo que se ha pagado por él.

Pero lo que es más importante, tiene muy claro dónde está, el club al que representa, e interiorizado que tiene que trabajar sí o sí. Esa es la diferencia que puede valerle para quitarle el puesto a un futbolista que, a día de hoy, vive del pasado, y no del presente. Cada vez es más unánime, Vinicius necesita sentir el banquillo si quiere volver a ser el de antes.

Aire fresco ante el Atlético de Madrid

Poco se puede rescatar de la segunda mitad del Real Madrid en el Metropolitano, tampoco mucho de la primera. Vinicius jugó una primera parte mal, y lo más preocupante, se le vio más falto de confianza que nunca, recibió varios balones, pegado a la banda que, en otro momento, nadie hubiera dudado que iba a encarar, a intentar regatear, pero apenas lo intentó, y cuando lo hizo, perdió el balón. Su cara era el reflejo de esa falta de confianza que sufre, de saber que las cosas no están saliendo bien. Además, esa frustración le hizo desconectarse, también defensivamente. Ahí se agotó la paciencia de un entrenador que parece estar perdiendo la confianza.

Tras la expulsión de Huijsen, doble cambio, Güler por Rudiger, para reforzar la defensa, y Diomande por Vinicius, no por lo que pudiera aportar en ataque, sí por lo que podía ayudar en defensa. Con uno menos, y con él y Mbappé en el campo, se antojaba imposible. De hecho, también lo fue con Diomande, porque el francés apenas cambió la actitud ni cuando más lo necesitaba el equipo.

Al menos, el de Costa de Marfil, sí lo intentó en ataque, casi siempre con éxito, el problema es que no se tenía que ir de uno, tenía que regatear a tres o cuatro defensas. Simeone le puso dos hombres encima, más las ayudas, y aun así, le dio para agitar algo el avispero.

El equipo necesita cambios, reclama savia nueva, más motivación, más trabajo, y sobre todo más efectividad en ataque. Lo que hay, llevamos dos años viendo que no funciona, y vamos camino del tercero si no hay cambios. Es de lo poco a lo que se puede agarrar el madridismo ahora mismo.

Ver detalles de la publicación