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·1 de marzo de 2026
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El CEO del Leverkusen, Fernando Carro, estaba realmente furioso tras el pitido final del partido de ayer entre la Werkself y el Mainz. Tanto, que no pudo evitar preguntar en las catacumbas, ante numerosos oyentes: "¿Dónde está Stieler, el idiota?".
Según informa el 'kicker', se habría dirigido al vestuario de los árbitros para pedirle a Tobias Stieler una explicación sobre una escena muy concreta del partido.
Se trataba de una situación justo antes del gol temporal de ventaja de los visitantes del Mainz. Dominik Kohr sujetó con ambos brazos al delantero del Leverkusen, Patrik Schick, dentro del área. Desde el punto de vista de muchos aficionados del Bayer y también de observadores neutrales, un penalti habría sido la única consecuencia lógica. Sin embargo, el silbato de Stieler permaneció mudo y, en su lugar, los 05 se adelantaron al contraataque (45.+4).
📸 Christof Koepsel - 2026 Getty Images
Tras su conversación aclaratoria con el "idiota" Stieler, Carro explicó a los medios, según el informe de ‘kicker‘, que para él había sido un "penalti claro", aunque finalmente salió en defensa del árbitro. Dijo que este pudo haber tenido mala visión de la jugada; no obstante, el VAR debería haber sancionado la falta, añadió Carro.
¿Por qué no ocurrió? Según el español, Stieler le explicó que fue una acción 50:50, un forcejeo de ambos. Por eso, los asistentes desde la sala VOR tampoco intervinieron.
Igual de mal parada quedó, según el informe, la valoración del propio equipo por parte del jefe del club. En su camino por las catacumbas, habría maldecido en español (más concretamente, según su propia explicación, exigió en español que el Leverkusen tenía que "despertar") y se expresó en el mismo sentido sobre el rendimiento de la Werkself, que al menos logró igualar el marcador en el tiempo añadido y así hacer algo de control de daños: "No mostramos un buen rendimiento, especialmente en la primera parte".

Si estuviera en el vestuario, se descontrolaría, añadió Carro.
Creemos que se lo tomamos al pie de la letra.
Al menos: quien ayer tuvo un mal día, ahora puede decir con total seguridad que el del CEO del Leverkusen fue aún peor.
Este artículo fue traducido al español por inteligencia artificial. Puedes leer la versión original en 🇩🇪 en este enlace.
📸 Pau Barrena - 2026 Getty Images
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