MiBu Media
·19 de septiembre de 2026
Dortmund se arrepiente: el precio de Adeyemi fue ridículamente bajo

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·19 de septiembre de 2026

Karim Adeyemi llegó al Barcelona en el verano de 2024 y desde entonces ha demostrado ser una joya que Borussia Dortmund ya lamenta haber dejado ir. Los alemanes reciben todo tipo de críticas en los medios especializados por haber aceptado un precio que, visto el rendimiento del extremo, fue prácticamente un robo.
El atacante ha sido un tsunami en el flanco derecho de Flick. Su velocidad, su capacidad para reggatear y su frialdad frente al gol lo han convertido en uno de los pilares del proyecto blaugrana. Cada partido que juega, se ve más claro el error estratégico que cometieron en Dortmund. Vendieron a un jugador que ya apuntaba maneras en la Bundesliga y que en Barcelona ha explotado su máximo potencial bajo las órdenes de un entrenador que sabe exactamente dónde situarlo.
La realidad es que el Dortmund atravesaba un momento complicado financieramente. Necesitaba vender para cuadrar cuentas, y Adeyemi fue uno de los sacrificados. Lo irónico es que al Barcelona le costó menos dinero del que debería haber costado. Un delantero joven, con potencial demostrado en una de las cinco grandes ligas, no se negocia así. Pero ocurrió.
Los números no mienten. En apenas unas temporadas, Adeyemi se ha afianzado como titular indiscutible en la alineación de Flick. Su impacto ofensivo es innegable: velocidad que desmorona defensas, regate que genera espacios para los compañeros y un remate preciso cuando las ocasiones llegan. Es el tipo de jugador que los grandes equipos buscan y que raramente logran fichar a precio de ganga.
Mientras Dortmund observa desde la distancia cómo Adeyemi brilla en Barcelona, los aficionados amarillos y negros se preguntan qué hubiera pasado si hubieran mantenido al extremo. Adeyemi no es solo un jugador más, es un recordatorio de que el fútbol moderno necesita paciencia y visión, dos lujos que no todos los clubes pueden permitirse. Dortmund aprendió la lección. Quizá un poco tarde.