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·13 de mayo de 2026

Dos caras de la crisis: cracks de la Bundesliga exponen el mal de su club

Imagen del artículo:Dos caras de la crisis: cracks de la Bundesliga exponen el mal de su club

"El equipo, el nosotros, está por encima de todo", fueron las palabras con las que el ya exentrenador de los Lobos, Daniel Bauer, explicó en enero por qué el máximo goleador Mohamed Amoura no estaba en la convocatoria. El pasado fin de semana ante el Bayern volvió a ser apartado, y Lovro Majer tampoco estuvo otra vez en el once inicial. Ambos casos reflejan el mayor problema de los Lobos.

Amoura aporta goles sobre el campo, pero en los entrenamientos también vuelve a mostrar indisciplina una y otra vez. Según 'kicker', antes del partido contra el Bayern, Amoura tuvo un altercado con Leandro Paredes, que igualmente se quedó fuera de la lista. "En situaciones así no hay dos opiniones: la disciplina tiene que estar, y en ese momento del entrenamiento no estuvo", dijo el actual técnico del Wolfsburgo, Dieter Hecking, a 'Sky'.


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Tras un incidente similar en enero, fue la segunda exclusión de la convocatoria de este tipo en la temporada. Según 'kicker', además, al final de la pasada campaña Amoura también "protagonizó un altercado físico con el lateral Joakim Maehle".

El delantero, que en esta temporada de crisis —en la que el Wolfsburgo, pese a gastar 68 millones de euros en fichajes (fuente: transfermarkt.de), se vio arrastrado a la lucha por el descenso— al menos marcó ocho goles, es así un foco constante de inquietud y difícilmente puede ser algo positivo para el ambiente del equipo.

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📸 Stuart Franklin - 2026 Getty Images

Con Lovro Majer la situación es distinta: el versátil croata ha quedado completamente relegado desde la llegada de Hecking. A las órdenes del técnico de 61 años solo ha jugado 106 minutos. En la durísima lucha por la permanencia, el experimentado entrenador confía en otros jugadores. Aunque parezca una locura, Majer sigue siendo el tercer fichaje más caro de la historia del club, con un traspaso cifrado en unos 25 millones de euros.

La verdad es que Majer nunca estuvo realmente a la altura de esa cifra. En su primera temporada en el VfL logró cinco goles y cinco asistencias, algo bastante aceptable, pero al año siguiente estuvo prácticamente ausente por lesiones musculares. En esta temporada sumó cinco participaciones de gol en la primera mitad, pero desde la jornada 17 no ha vuelto a intervenir en ningún tanto.

Aunque el Wolfsburgo todavía puede descender directamente en la última jornada y tendrá que medirse con el colista St. Pauli, empatado a puntos, durante la semana surgieron rumores de traspaso. Su salida sería un hecho. El diario croata 'Jutarnji list' señaló como posibles nuevos clubes a varios aspirantes a competiciones europeas, entre ellos Eintracht Frankfurt, Como, Napoli, Ajax y Villarreal, y mencionó además una posible cifra de traspaso de entre diez y doce millones de euros, comparativamente baja.

El momento de este rumor, tan poco antes del partido decisivo, es naturalmente desastroso para el Wolfsburgo. Tampoco es probable que los supuestos pretendientes tengan mucho interés en que su interés se haga público, por lo que enseguida empezaron a circular sospechas de que los agentes de Majer habían filtrado los nombres para volver a ponerlo en el mercado.

Y con eso llegamos al mayor problema del Wolfsburgo. El club tiene demasiados jugadores del perfil de Amoura y Majer. Jugadores que costaron mucho dinero, pero que solo ven al club como un trampolín hacia otros destinos. Que con demasiada frecuencia no rinden sobre el campo y, aun así, ya sueñan directamente con su próximo club, en lugar de construir algo con el actual o al menos recoger primero los pedazos. Que no se identifican con su equipo y por eso no tiran del carro en tiempos de crisis.

Por eso, pese a las grandes inversiones, el Wolfsburgo acabó en los últimos cinco años dos veces en el puesto 12, una vez en el 11 y otra vez volvió a ser undécimo. Ahora, como mucho, aún puede aspirar al puesto de promoción. En ese tiempo, el club quemó en muy poco tiempo a entrenadores jóvenes como Mark van Bommel, Florian Kohfeldt y Paul Simonis. Incluso técnicos experimentados como Niko Kovač y Ralph Hasenhüttl acabaron desesperándose con el paso del tiempo.

El pasado fin de semana contra el Bayern, el Wolfsburgo mostró lo que realmente habría sido posible con la calidad futbolística de su plantilla. Según los goles esperados, debería haber ganado el partido por 3,88 a 1,97. Pero el resultado real fue 0:1. Además, esta temporada hubo muy pocas actuaciones tan vibrantes como esa. O mejor dicho, solo una.

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En el VfL, el equipo, el nosotros, no está por encima de todo. Al menos no para suficientes jugadores. Si los Lobos quieren salir de esta espiral, en el futuro tendrán que apostar por profesionales que no vean al Wolfsburgo solo como una breve parada, sino que quieran construir algo en Baja Sajonia y se identifiquen con el club.

Sin embargo, esa es solo la solución a medio plazo. A corto plazo, Dieter Hecking tiene que encontrar dentro de la actual plantilla a los jugadores adecuados que de algún modo todavía puedan evitar el descenso. Para que no sea el próximo entrenador experimentado que termina desesperado ante esta acumulación de individualistas.

Este artículo fue traducido al español por inteligencia artificial. Puedes leer la versión original en 🇩🇪 en este enlace.


📸 RONNY HARTMANN

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