Anfield Index
·19 de enero de 2026
Ekitike habla del entusiasmo del Marsella antes del duelo de Champions

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·19 de enero de 2026

Hugo Ekitike entrará en terreno familiar esta semana, cuando el Liverpool viaje para enfrentarse al Marsella en la UEFA Champions League. Para un jugador cuyos años formativos transcurrieron navegando las marcadas divisiones del fútbol francés, la ocasión tiene un peso emocional particular. Marsella, al fin y al cabo, ha ocupado durante mucho tiempo un lugar complicado en el imaginario nacional: admirada, cuestionada y defendida con ferocidad a partes iguales.
El viaje de Ekitike comenzó en el Stade de Reims, un club definido por la paciencia y la promesa, antes de que un traspaso de alto perfil al Paris Saint-Germain acelerara su exposición a los focos más brillantes del fútbol. Sin embargo, en declaraciones a Canal Plus, el delantero reveló que su relación con el Marsella siempre ha sido de fascinación más que de rivalidad.
“Estoy emocionado por jugar este partido (contra el Marsella). El Marsella es un club que he seguido desde pequeño… al igual que el París. Me encanta el Vélodrome”, dijo Ekitiké.

Foto: IMAGO
El Vélodrome no le es ajeno. Ekitike ha jugado allí dos veces, y ambas visitas dejaron huella. Como jugador del Reims, marcó en un empate 1-1, un momento de afirmación personal dentro de uno de los escenarios más exigentes de Europa. Más tarde, ya en el PSG, regresó como parte de un equipo sorprendido por una derrota 1-2 en la Coupe de France, un recordatorio de que la historia y la atmósfera siguen importando, incluso para los campeones.
“Es un estadio magnífico con aficionados locos. Creo que me recibirán bien. No hay odio. Siempre me ha gustado el Marsella”, añadió.
Esas palabras hablan de una apreciación de la cultura futbolística que va más allá de las lealtades de club. Los aficionados del Marsella no son solo ruidosos, son custodios de una identidad, guardianes de un estadio que respira y ruge con su ciudad. Para un jugador ofensivo, esa intensidad puede sentirse tanto como invitación como desafío.
Para el Marsella, el partido va de impulso y convicción. Para el Liverpool, de control y claridad. Para Ekitike, es un regreso a un estadio que ayudó a forjar su comprensión de la presión y la posibilidad. Admiración, memoria y ambición confluyen bajo las luces del Vélodrome, garantizando que este encuentro de la Liga de Campeones resuene mucho más allá de la clasificación.
Este artículo fue traducido al español por inteligencia artificial. Puedes leer la versión original en 🏴 en este enlace.









































