Un 10 Puro
·15 de abril de 2026
El Allianz Arena como última oportunidad blanca

In partnership with
Yahoo sportsUn 10 Puro
·15 de abril de 2026

El Real Madrid tiene una semana para terminar de hundirse o para volver a ser lo que fue. La Champions League vuelve a ser el único oxígeno disponible. El miércoles, a las 21:00 horas en el Allianz Arena, los blancos necesitan voltear el 1-2 de la ida. Sin Tchouaméni. Con cinco apercibidos. Y contra un Bayern que lleva 105 goles en la Bundesliga esta temporada.
El equipo de Vincent Kompany no llega al partido de vuelta en modo gestión. Llega en modo récord. El fin de semana goleó 5-0 al St. Pauli con siete rotaciones y de paso superó una marca de goles en la Bundesliga que llevaba 54 años intacta. La del Bayern de Beckenbauer. La que se creía eterna.
105 goles en la temporada liguera. Récord histórico. Y con el título prácticamente en el bolsillo: doce puntos sobre el Dortmund con cinco jornadas por disputar.
El Bayern que juega este miércoles no es el Bayern de rotación. Es el bueno. El de Kimmich, Olise, Kane y Luis Díaz. El que ya ganó en el Bernabéu y sabe que no necesita atacar para avanzar. Solo no perder por dos.
Eso lo hace más peligroso. Un equipo que puede replegarse, absorber y matar el partido al contraataque tiene todos los argumentos a su favor.
La ecuación es conocida. Ganar por dos goles pasa directamente. Ganar por uno lleva a la prórroga. Cualquier gol del Bayern complica el escenario de forma casi irreversible.
El problema es que el Madrid llega condicionado de todas las formas posibles.
Tchouaméni no estará. Sancionado por acumulación, deja un hueco en el centro del campo que Arbeloa tendrá que cubrir con Camavinga o Ceballos. Una baja que no es menor: el francés era el ancla defensiva en la medular.
Tampoco estarán Courtois, Rodrygo ni Asensio. El once titular tiene piezas, pero no es el Madrid al completo. Y el margen de error es cero.
Además, cinco jugadores van apercibidos: Mbappé, Vinicius, Bellingham, Huijsen y Carreras. Los tres primeros serán titulares. Cualquier amarilla los deja fuera de una hipotética semifinal. En un partido que obliga a presionar, a correr riesgos, a disputar cada balón sin reservas, gestionar eso es casi imposible.
El Madrid de la ida se juntó demasiado por la banda de Vinicius. El propio Bellingham lo reconoció antes del viaje a Múnich: si se abre más hacia la derecha, el equipo gana equilibrio y el Bayern tiene que cubrir más espacio.
Arbeloa podría ajustar el dibujo respecto a la ida. Un 4-4-2 con Valverde y Bellingham en las bandas, más Camavinga y otro centrocampista en el eje. Mbappé y Vinicius arriba, con libertad para permutar. La idea es dar más amplitud al ataque y evitar que el Bayern cierre los espacios interiores que tanto daño le hicieron al Madrid en el Bernabéu.
Rüdiger tendrá que volver a medir a Kane. En la ida lo contuvo. En Múnich, con el Bayern empujando desde el inicio y la grada apretando, el duelo será más exigente
El Madrid nunca ha remontado a domicilio en Copa de Europa. Cero veces. Es un dato que existe y que pesa. Pero también es un dato que puede cambiar esta noche.
Lo que sí ha hecho el Madrid muchas veces es ganar cuando nadie lo esperaba. Y Neuer fue el MVP en el Bernabéu. Ese mismo Madrid tuvo ocasiones, llegó, generó. Lo que no tuvo fue puntería.
Si la trova esta noche, la historia cambia.
Bayern de Múnich (4-2-3-1): Neuer; Stanisic, Upamecano, Tah, Laimer; Kimmich, Pavlovic; Olise, Gnabry, Luis Díaz; Kane.
Real Madrid (4-4-2): Lunin; Alexander-Arnold, Rüdiger, Huijsen, Carreras; Valverde, Camavinga, Bellingham, Vinicius; Brahim Díaz y Mbappé.
En vivo









































