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·17 de septiembre de 2026
EL ANÁLISIS | Atleti 4-0 Osasuna: una tormenta perfecta

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·17 de septiembre de 2026

Incluso si antes del partido hubiese podido escribir un folio en blanco sobre mis deseos de cara al enfrentamiento contra Osasuna, me habría dejado alguna de las que acabaron pasando posteriormente en el Metropolitano. Partido magistralmente redondo del Atlético de Madrid, justo lo que necesitaba antes de recibir al Madrid y tras la vorágine de partidos que llevaba como visitante.
Apostaba Simeone por un 1-4-4-2 con la primera titularidad de Jonathan David. Desde las primeras acciones, el conjunto rojiblanco presionó con una proactividad mayor de lo habitual, con un jugador más en su primera línea al no hundir a un quinto a su línea defensiva. Con balón mostraba precisión, ritmo y buenas intenciones, pero faltaba algo de imprevisibilidad en 3/4 que corrigió Simeone con un par de ajustes que explicamos con la pizarra:

Grimaldo interpretaba cuándo abandonar el carril e ir hacia zonas interiores, con libertad para incluso acabar en el carril derecho, como en la acción del primer gol. Clave, aparte de Lookman ocupando la amplitud tras intercambiar su posición inicial con Baena, el ajuste de Johnny lateralizando en salida para cubrir la zona que Grimaldo dejaba vacía, tanto para facilitar opción de reinicio como para estar mejor preparados en caso de pérdida.
Para un rival que prepara el partido pensando en, desde su bloque bajo, intentar tener todo controlado y que pasen pocas cosas, un verso libre desde el lateral izquierdo con la calidad y entendimiento del juego de Grimaldo acaba generando grietas evidentes en un bloque defensivo que difícilmente puede tener respuesta para todo lo que conlleva un lateral izquierdo que puede acabar la jugada juntándose a combinar en corto con el extremo derecho.

El gol de Jonathan David, que luego asistiría a Kang-In Lee, hacía justicia con lo que estaba -y siguió- siendo el partido del canadiense. Tremendamente conectado al partido en fase ofensiva, pero también en fase defensiva -encomiable trabajo en la presión-, sus movimientos como '9' fueron interesantísimos, tanto a la hora de jugar de espaldas como en los desmarques y también en el área, intuyendo tanto remates directos como segundas jugadas. El tremendo partido de Aitor Fernández le impidió irse con más goles en su debut en el Metropolitano, pero Jonathan David evidenció algo que puede parecer simple, pero que en el Atleti no lo venía siendo: qué peligroso es un '9' jugando a ser '9' y qué bien le sienta esto al funcionamiento ofensivo de un equipo.
Ese gol de Kang-In Lee al poco de comenzar el segundo tiempo, finalizando con calidad -y con la derecha- un buen contraataque tranquilizaba al Atleti, que estaba siendo tremendamente superior al Osasuna, con un impresionante registro de ocasiones a favor que no estaba traduciendo en efectividad. Otro partido magistral del surcoreano, que cuando controla sus ganas de bajar a recibir en todas las jugadas y, a su vez, el Atleti está lúcido encontrándole en esa media-punta derecha, evidencia que tiene una calidad diferencial que debe llevarle a ser uno de los mejores y más influyentes jugadores de la competición.
El 3-0 de Le Normand en el 63' provocaba la primera tanda de cambios, donde Arnau y Giuliano entraban por Lookman y Jonathan David, pero, sobre todo, Simeone cuidaba al Cuti Romero -entró Pubill- pensando en el Madrid. El debut del argentino en el Metropolitano no pudo reflejar mejor qué tipo de central es: una roca impresionante al duelo que acaba condicionando al atacante rival y un 'mediocentro' en salida de balón. Impresionante la lectura, personalidad y precisión para encontrar el pase dentro que facilitase el ataque posterior. Recuerdo decir que el Cuti y el Atleti se iban a enamorar a primera vista en cuanto se conociesen. Intuyo que el Cuti siente lo mismo, pero a mí no me importa dar el primer paso: enamorado del Cuti Romero jugador y de todo lo que puede significar para el Atlético de Madrid.

Con 3-0 en el marcador, habría sido lógico y entendible imaginar al Atleti sestear el tramo final pensando en lo que viene, pero la adrenalina de estar volando sobre el campo era demasiado adictiva como para detenerse: Johnny Cardoso, que está aprovechando sus minutos a la perfección, cerró un partido individual colosal con una acción magnífica culminada en una gran asistencia para Álex 'pichichi' Baena, que, con sus irregularidades en la gestación del juego, está marcando la diferencia en las inmediaciones del área.

Solo faltó el gol de Arnau en ese tramo final para redondear una tarde tremendamente inmejorable, pero, pese a que lógicamente hay que reseñar que el Osasuna hizo muchísimas rotaciones y que la diferencia entre un equipo y otro es abismal, no es fácil ser tan superior desde el minuto uno al noventa, ni tampoco tener tal facilidad en generar tantas situaciones claras de gol.
El Atleti necesita sentir que impone en el Metropolitano y consiguió hacer justo el partido que necesitaba, tanto por de dónde venía como por hacia dónde va. Que se prepare el siguiente...







































