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·11 de enero de 2026
El Barça estalla por el tiempo añadido: Munuera pasa de 3 a 6 minutos y llega el 2-2 del Real Madrid

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El Real Madrid y el FC Barcelona protagonizaron un verdadero partidazo en la final de la Supercopa de España. Al término del primer tiempo, hay un empate 2-2 en el King Abdullah Sports City de Yeda.
Lo arrancó ganando el Barça con el gol de Raphinha, pero rápidamente lo igualó su compatriota Vinícius Junior. El atacante del Real Madrid dio la cara en el peor momento de su equipo y, a puro talento, se las ingenió para romper la defensa culé y marcar el 1-1.
La alegría para los de blanco duró poco. En la jugada siguiente, Pedri aprovechó una distracción de Tchouaméni y Huijsen y asistió a Robert Lewandowski. El polaco controló y definió con una picadita sobre la salida de Thibaut Courtois.
José Luis Munuera Montero adicionó 3 minutos, pero, llamativamente, estiró el tiempo añadido hasta 6. Fue tal la confusión que había entre los jugadores... que hasta el propio Rodrygo se sorprendió cuando el colegiado le permitió ejecutar el tiro de esquina.
De ese balón llegó el empate 2-2 del Real Madrid. Huijsen cabeceó en el área culé, Raphinha salvó el gol sobre la línea de manera milagrosa... pero en el rebote Gonzalo remató en una doble ocasión y no perdonó, firmando la igualdad.
Los jugadores del Barça fueron a reclamarle a Munuera Montero, pero el colegiado no dio explicaciones y permitió una jugada más antes de señalar el final de la primera parte.
Estaba claro: el árbitro había añadido 3 minutos y alargó el tiempo hasta 6. Aquí está el error de Munuera Montero... un córner no es un penalti, por lo que tenía la potestad para dar por finalizados los primeros 45 minutos.
El colegiado pareció cumplir con una frase histórica del fútbol español: “el tiempo de prolongación, hasta que marque el Madrid”. Y Munuera Montero no quiso romper la tradición y estiró el añadido hasta que el equipo de Xabi Alonso encontró el 2-2.
Lo del tiempo añadido no fue lo único que generó el enojo del equipo culé. Durante la primera etapa, el árbitro permitió la pierna fuerte del Real Madrid y no mostró amarillas.
La más llamativa fue la dura entrada de Álvaro Carreras sobre Lamine Yamal. La imagen era clara: era una infracción de amarilla. El jugador llegó a destiempo y no fue a disputar el balón.
Munuera Montero, sin embargo, consideró que solo fue infracción.









































