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·21 de enero de 2026
El Barça no la puede retener y crece la preocupación: Pere Romeu teme perder a una estrella

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El Barça Femenino vuelve a demostrar que, incluso en contextos complejos, sigue siendo una referencia absoluta en el fútbol europeo. A pesar de las bajas y de una plantilla más corta de lo habitual, el equipo se ha mantenido firme y competitivo. El talento sigue marcando diferencias jornada tras jornada.
Con Aitana Bonmatí y Alexia Putellas liderando el grupo dentro y fuera del campo, el Barça avanza con paso decidido. La Liga está casi encarrilada, la Supercopa asoma y la Champions League sigue siendo el gran objetivo del equipo.
En lo deportivo, el equipo ha recuperado efectivos clave. Jugadoras como Patri Guijarro, Salma Paralluelo y Cata Coll han vuelto tras lesión y refuerzan una estructura que sigue siendo temible. Sobre el césped, el Barça responde.
La recuperación de Salma Paralluelo | Getty Images
Sin embargo, en los despachos el escenario es distinto. Varias futbolistas y el propio cuerpo técnico finalizan contrato en los próximos meses, y no todas las renovaciones avanzan al ritmo deseado. La estabilidad del proyecto empieza a convivir con la incertidumbre de posibles salidas importantes.
Una de las situaciones que más inquieta es la de Ona Batlle. La lateral catalana entra en la fase final de su contrato y su continuidad no está garantizada. Las conversaciones para ampliar su vínculo ya se han iniciado, pero el Barça no ha podido presentarle una oferta acorde a sus expectativas económicas, según ha informado TV3.
Ona, considerada por muchos la mejor del mundo en su posición, regresó a casa en 2023 tras cumplir su sueño de vestir de azulgrana. Desde entonces, lo ha ganado todo. A sus 26 años, y con propuestas potentes sobre la mesa, su futuro vuelve a estar abierto, recordando decisiones recientes como la de Mariona Caldentey de buscar nuevos retos fuera.
La posible salida de Ona Batlle preocupa seriamente al cuerpo técnico encabezado por Pere Romeu. Perder a una futbolista diferencial no solo tendría impacto deportivo, sino también simbólico en un proyecto que siempre ha apostado por el talento de casa y la continuidad.
El Barça sigue compitiendo al máximo nivel, pero el mercado aprieta y las diferencias económicas pesan. El desenlace aún es incierto, pero el club no puede ofrecer más y el riesgo es real. El verano marcará si este temor se convierte en realidad o si el Barça logra, una vez más, retener a una de sus piezas más valiosas







































