El despertar de los clubes venezolanos en las copas | OneFootball

El despertar de los clubes venezolanos en las copas | OneFootball

In partnership with

Yahoo sports
Icon: Balonazos

Balonazos

·11 de abril de 2026

El despertar de los clubes venezolanos en las copas

Imagen del artículo:El despertar de los clubes venezolanos en las copas
Imagen del artículo:El despertar de los clubes venezolanos en las copas

El fútbol venezolano, tantas veces golpeado por la lógica del presupuesto y la jerarquía de sus vecinos, se regaló una pausa en su historial de sinsabores. Tras un arranque de año marcado por la incertidumbre y resultados que no invitaban precisamente al optimismo, esta segunda semana de abril ha sido un bálsamo. No se trata de vender una falsa ilusión de dominio continental, pero sería un pecado de omisión no reconocer que, por una vez, la jornada de Copa Libertadores y Copa Sudamericana le devolvió a la fanaticada la mirada con una sonrisa de oreja a oreja.

No fueron, simplemente, unas victorias aisladas ni unos empates agónicos producto del azar. Fue una respuesta coral. En una región donde el «ya casi» se ha vuelto una marca registrada, ver a cinco representantes venezolanos sumar puntos de manera simultánea en el frente externo es, como se diría en cualquier esquina del país: «la propia jugada de lujo».


OneFootball Videos


La UCV y La Guaira sacuden la Libertadores

La máxima cita continental, la que siempre se mira con recelo, fue testigo de una de las actuaciones más sólidas de un equipo criollo en años recientes, la UCV FC no solo le ganó a Libertad de Paraguay; lo hizo con autoridad, con un 3-1 que no admite discusiones y que puso a vibrar la grama del Olímpico. El equipo universitario mostró una cara desconocida: efectiva, punzante y, sobre todo, sin ese complejo de inferioridad que suele aparecer cuando el rival tiene «chapa» copera.

Por su parte, el Deportivo La Guaira logró lo que muchos daban por imposible: aguantarle el pulso al Fluminense, uno de los colosos del continente, y sacarle un empate sin goles es un resultado que vale oro; La Guaira no fue a encerrarse por miedo, sino por estrategia, demostrando que el orden táctico también es una forma de rebeldía cuando los nombres del rival pesan más que el escudo propio.

Imagen del artículo:El despertar de los clubes venezolanos en las copas

La Sudamericana se tiñe de Vinotinto

Si lo de la Libertadores fue destacado, lo hecho en la Copa Sudamericana roza lo épico por la calidad de los oponentes: Carabobo FC se plantó en el Misael Delgado y despachó al Bragantino brasileño por la mínima diferencia. Un 1-0 que sabe a mucho más, especialmente por la intensidad física que mostraron los granates para neutralizar el vértigo de la factoría Red Bull.

En esa misma sintonía, la Academia Puerto Cabello dio el gran golpe de la mesa al disponer del Atlético Mineiro con un 2-1 que ya recorre los portales deportivos del continente. Vencer al «Galo» no es tarea de todos los días. Hacerlo con ese despliegue de personalidad confirma que el proyecto deportivo ha madurado lo suficiente para no desentonar en las grandes lides.

Finalmente, el Caracas FC rescató un punto de pundonor en suelo brasileño. Empatar 1-1 frente a Botafogo en el Nilton Santos es una declaración de intenciones. Los Rojos del Ávila, fieles a su estirpe, supieron sufrir y golpear en el momento justo para traerse un resultado que los mantiene con vida. Con la frente en alto en un grupo que se antoja asfixiante.

Un punto de inflexión necesario

Ojo, por supuesto, es prudente mantener los pies sobre la tierra, estos torneos apenas están en pleno desarrollo. El fútbol, caprichoso como pocos, suele castigar el exceso de confianza. Sin embargo, lo vivido esta semana no puede pasar desapercibido. No es normal que el fútbol venezolano firme una jornada perfecta, sin derrotas, frente a rivales de la talla de paraguayos y brasileños. Este «oasis» de triunfos y empates debe servir como un punto de inflexión. El mensaje para la dirigencia y los cuerpos técnicos es claro: hay talento y hay con qué competir si se trabaja con seriedad.

La brecha no se cierra con discursos, sino con resultados como los de estos días. Hoy, el fanático venezolano, siempre tan golpeado, puede caminar hacia el estadio o encender el televisor con una sensación distinta. No es soberbia, es simplemente la alegría de saber que, por esta semana, el continente entero tuvo que aprenderse de nuevo los nombres de los equipos de estos lares. ¡Veremos!

Ver detalles de la publicación