Un 10 Puro
·19 de julio de 2026
El día que todos soñábamos: y como somos mejores, además les vamos a ganar

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·19 de julio de 2026

El Mundial 2026 empezó con aquel vídeo viral de Línea de Cal y lo acabamos con la colaboración entre ellos y Billkilgore_ y su recreación de Zapatero, Rubiales, Koldo, Ábalos, Hustle Hard (el padre de Lamine Yamal), el Emérito, Pedro Sánchez y Joan Laporta a la manera de Los Vengadores llevando maletines a un Infantino que hasta ese momento prefería los de Netanyahu, Miley y Trump. "Por lo civil o por lo criminal", frase del eterno Luis Aragonés. La IA y los influencers han marcado el devenir de lo que es, hoy, el Día Más Importante de Nuestras Vidas. Porque España y Argentina se miden a las 21:00 (TVE y DAZN) en Nueva Jersey con nada más y nada menos que el título de campeón del mundo en juego. El día es hoy y el camino que queda por andar es el que lleva a recoger la Copa Jules Rimet. El sueño de esta Piel de Toro.
Convendrán conmigo que hacer una previa de un partido así no es sencillo. Todo lo que se podía decir sobre el partido más importante durante cuatro años ya está escrito, amplificado y bombardeado a todos y cada uno de ustedes. Si querían estar al tanto de la actualidad del partido y de sus curiosidades, tienen para ir saltando de reportaje en reportaje de Tarifa a Finisterre, de Ayamonte a La Junquera, sin tocar el suelo. Eso es el lazo que abrocha a esta Selección, que ha provocado una fiebre absoluta de unión y españolía. Lo que el fútbol ha unido que no lo separen los políticos, pero si no lo separan con la segunda estrella cosida en el pecho, mucho mejor.
Una final de contrastes. El genio Leo Messi, con una selección supeditada a él, contra el mejor medio centro de los últimos treinta años, un Rodrigo Hernández que sin tatuajes, con la camiseta por dentro del pantalón y sin redes sociales juega y hace jugar a todos sus compañeros. Un mago tocado por la varita contra la orquesta sinfónica de De la Fuente con un Von Karajan madrileño. Dos talentos generacionales absolutos.
La extrema competitividad, para lo bueno y para lo malo, de la albiceleste contra la partitura machacona del Chiquetere de Rafa Villalba, ya saben si son talluditos y salían de fiesta en los 90: "Una musiquilla que suena tal que así: Chiquetere, te-te, te-te, te-ré", y que no para de repicarte en la cabeza los 90 minutos hasta que se te salen los pies de los calcetines y ya estás en sus manos.
España ya sabe lo que le espera, porque lo vivió en este mismo Mundial contra Uruguay: los equipos y selecciones que habitan en los alrededores del Mar del Plata son como las selecciones de la ex Yugoslavia. O como el Real Madrid. Extrema competitividad. Cada uno la entiende como la entiende, pero una cosa está clara: ese ADN te obliga a no darles jamás por muertos. Que se lo pregunten a Egipto o a Inglaterra, últimos fagocitados por los de Scaloni cuando parecían derrotados.
Pase lo que pase en East Rutherford, esta España ya ha entrado por derecho propio en los anales de la historia del fútbol español. Pero, como en ese otro vídeo viral de Luis Aragonés en la previa de la final de la Euro 2008 contra Alemania, el primer paso de este camino que hoy tiene que subir el peldaño más complicado, "del subcampeón no se acuerda nadie. Dirán que si somos, que si tal, que si hacemos fiestas... Hacemos fiesta si les ganamos y como somos mejores, además les vamos a ganar". Laporte, en sus entrevistas prepartido, ha repetido machaconamente este mismo mensaje, a su manera. Con todo el país detrás apoyando, van a volar. ¡Vamos, España!







































