Anfield Index
·5 de febrero de 2026
El próximo DT del Liverpool podría traer gran regreso táctico – Opinión

In partnership with
Yahoo sportsAnfield Index
·5 de febrero de 2026

La temporada del Liverpool parece jugarse en dos líneas temporales. Una es el presente: Arne Slot, contención de daños, bloques bajos y progreso incremental. La otra es claramente el futuro: un futuro cada vez más moldeado por Xabi Alonso, evolución estructural y una plantilla que se está reajustando en silencio para jugar un fútbol muy distinto.
El futuro fichaje de Jérémy Jacquet, el enfoque invernal en centrales jóvenes y el creciente énfasis en la versatilidad de perfil apuntan a un cambio de sistema más que a incorporaciones aisladas. No se trata de sustituir individuos. Se trata de preparar al Liverpool para una nueva forma, diseñada para avasallar a rivales compactos y liberar el ataque sin perder el control.
En el centro de ese cambio está la pregunta más intrigante de todas: ¿cómo maximizas a Alexander Isak, Hugo Ekitike y Florian Wirtz en el mismo equipo?
Hugo Ekitike has received a nomination for the latest Premier League Player of the Matchweek prize 🏆–
La idea de dos delanteros titulares ha vuelto discretamente al fútbol de élite, impulsada por sistemas que priorizan las sobrecargas centrales y la amplitud de los carrileros. El Bayer Leverkusen de Alonso lo mostró repetidamente, usando un 3-4-2-1 o 3-4-1-2 para asfixiar bloques bajos y forzar a los defensas a tomar decisiones imposibles. El Liverpool, bajo Edwards y Hughes, parece estar posicionándose para hacer lo mismo.
Hay simetría histórica aquí. El Liverpool de Roy Evans quizá nunca ganó lo que debía, pero su estructura ofensiva sigue siendo de las más expresivas que ha visto el club. Steve McManaman operando por detrás de Stan Collymore y Robbie Fowler no era caos: era agresión controlada. Macca creaba, se movía libre y rompía estructuras. Collymore se imponía física y dinámicamente. Fowler definía con frialdad.
Los paralelismos son llamativos. Wirtz ya actúa como una interpretación moderna de McManaman: un creador libre que prospera entre líneas, capaz de dictar el ritmo y producir momentos decisivos sin quedar anclado a una banda. Ekitike, como Collymore, es un fenómeno físico cuando puede atacar espacios con inercia en lugar de jugar constantemente de espaldas. Isak, como Fowler, es devastador cuando está centrado, instintivo y sin la carga del aislamiento.
Un 3-4-1-2 o un 3-4-2-1 flexible permitiría al Liverpool centralizar a los tres sin pedirles que sean algo que no son.
El indicador más claro de hacia dónde va esto es aquello por lo que el Liverpool ya no parece obsesionado: los extremos tradicionales. Si Mohamed Salah es vendido —y todo indica que esa puerta se está abriendo—, la próxima evolución ofensiva del Liverpool no lo reemplazará pieza por pieza. En su lugar, la amplitud recaerá en los carrileros, liberando a la línea ofensiva para rotar, combinar y sobrecargar zonas centrales.
Esto le viene perfecto a Alonso. Los carrileros profundos estiran el campo horizontalmente, fijan a los laterales y evitan que los bloques bajos se compacten por dentro. Detrás, una zaga de tres con seis centrales de nivel titular aporta defensa de reposo y seguridad. Por delante, Wirtz flota, Isak lidera la línea y Ekitike ataca los canales con libertad.
La belleza de esta estructura es su adaptabilidad. Contra bloques profundos, el Liverpool puede poblar el área con llegadores. Contra rivales más fuertes, las transiciones se vuelven letales con dos delanteros ocupando siempre a los centrales. La necesidad constante de “encontrar amplitud” desaparece: el ataque respira por dentro.
Puede llegar un delantero multifuncional como Bradley Barcola para añadir rotación, pero la idea central no cambia. Se trata de liberación. De por fin dar a los atacantes de élite un sistema que los potencie en lugar de constreñirlos.
El Liverpool ya coqueteó con esta evolución antes. Esta vez, los cimientos defensivos se están asentando correctamente. Si Konaté compromete su futuro y el grupo de centrales madura como se espera, por fin se dan las condiciones adecuadas.
El juego está cambiando de nuevo. El Liverpool parece listo para cambiar con él.
Este artículo fue traducido al español por inteligencia artificial. Puedes leer la versión original en 🏴 en este enlace.








































